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Ejecutan en Egipto a un seguidor del expresidente Morsi

  • Es la primera pena de muerte que se ejecuta por los disturbios de 2013
  • Este islamista había sido condenado por el asesinato de cuatro menores

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Imagen del mes pasado de un proceso al líder de los Hermanos Musulmanes Mohamed el-Beltagy, que levanta cuatro dedos en un símbolo de protesta contra la represión a los islamistas.
Imagen del mes pasado de un proceso al líder de los Hermanos Musulmanes Mohamed el-Beltagy, que levanta cuatro dedos en un símbolo de protesta contra la represión a los islamistas.

El Ministerio egipcio del Interior ha anunciado la ejecución de un seguidor de los Hermanos Musulmanes condenado por la muerte de menores durante las protestas de julio de 2013.

Esta es la primera vez que se cumple una condena a la pena capital contra un simpatizante del grupo islamista desde que en aquellas fechas el entonces presidente Mohamed Morsi fue derrocado por los militares.

El comunicado precisa que Mahmud Hasan Ramadán ha muerto en la horca este sábado por la mañana y que se habían agotado todas las instancias judiciales.

El hombre fue condenado el pasado mayo por participar en actos violentos durante protestas a favor de Morsi dos días después del golpe de Estado. En concreto, se le acusó de haber lanzado a cuatro menores desde la azotea de un edificio, recuerda Efe.

Disturbios en Alejandría

El Tribunal de Casación de Egipto confirmó en febrero de este año la condena a muerte contra el islamista, así como las penas de prisión --incluida cadena perpetua--, contra otros 56 personas implicadas en los disturbios la gran ciudad mediterránea de Alejandría.

Los Hermanos Musulmanes han calificado de "política" la ejecución de su simpatizante.

Desde el golpe militar contra Mursi, las autoridades han perseguido a sus simpatizantes y detenido a la cúpula de la cofradía, declarada organización terrorista. Unas 1.400 personas han muerto además a manos de las autoridades en la represión a los islamistas, según AFP.

Cientos de personas han sido en este tiempo condenadas a la pena capital en juicios masivos, muy criticados por las organizaciones de derechos humanos y por la comunidad internacional por no cumplir con las garantías legales básicas. El propio Morsi se enfrenta a la petición de pena de muerte en varios procesos.

En paralelo a estas penas tan severas --que se han dictado a pocas semanas de las elecciones parlameantarias, que se han retrasado-- los tribunales han anulado las sentencias contra Hosni Mubarak por cargos como asesinato y corrupción y han puesto en libertad a sus hijos, que habían sido detenidos tras la caída del dictador en 2011.