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El presidente de Yemen se retracta de su dimisión y vuelve a enfrentarse a los rebeldes hutíes

  • El movimiento chií de los hutíes controla la capital del país
  • Mansur Hadi ha vuelto a la presidencia e intenta recuperar el poder
  • Los rebeldes aseguran que cuentan con "legitimidad revolucionaria"

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PROTESTA CONTRA LAS INTERVENCIONES DE EEUU EN YEMEN
Varios simpatizantes del movimiento rebelde chií de los hutíes blanden unas dagas tradicionales durante una manifestación en Saná, la capital de Yemen. EFE EFE/Yahya Arhab

El presidente yemení Abdo Rabu Mansur Hadi se ha retractado de su dimisión, presentada el pasado mes de enero, y ha declarado una nueva batalla al movimiento chií de los hutíes, que controlan la capital del país, Saná, y continúan tomando decisiones bajo lo que consideran su "legitimidad revolucionaria".

Mansur Hadi ha vuelto a la confrontación con los hutíes al retirar este domingo su renuncia de la presidencia y ha retomado la guerra contra los rebeldes, que protagonizan desde hace meses una rebelión armada en Yemen.

El presidente ha conseguido escapar de su residencia en la capital, sitiada por las milicias hutíes desde que éste presentó su dimisión el pasado 22 de enero, y disfrazado con un niqab (velo integral) para evitar ser identificado, ha huido hacia la ciudad portuaria de Adén, antigua capital de Yemen del Sur. Desde allí, ha advertido de que sigue siendo el jefe del Estado yemení.

El país, dividido entre dos poderes

El país se encuentra, por tanto, dividido entre dos poderes. Por un lado, Mansur Hadi ha intentado recuperar el poder desde Adén y, por otro, los hutíes que controlan Saná. Además, el presidente ha declarado nulas e ilegítimas todas las decisiones adoptadas tras el 21 de septiembre de 2014, día en el que los rebeldes se hicieron con el mando de la capital.

Mansur Hadi disfruta de un fuerte apoyo en las provincias del sur mientras que el movimiento hutí es la fuerza dominante en Saná y en diferentes zonas del norte y el oeste del país.

Después de este golpe sobre la mesa, el mandatario se ha reunido con autoridades civiles y militares de cinco provincias del sur del Yemen para estudiar la posibilidad de declarar la ciudad costera de Adén como la capital provisional del país, según han informado a Efe fuentes cercanas a Mansur Hadi.

El encuentro, mantenido también con los gobernadores de las provincias de Adén, Lahesh, Al Dalea, Abien y Socotra, tuvo, asimismo, el objetivo de iniciar los preparativos para proteger Adén de un eventual ataque. Representantes de las autoridades locales de las otras tres provincias sureñas -Hadramut, Al Mahra y Shebua- no han participado en la reunión por hallarse lejos de Adén, pero sí han manifestado su respaldo a Mansur Hadi.

También se ha informado de esa petición al enviado especial de la ONU al país, Yamal Benomar, a quien se le ha pedido el traslado de las negociaciones entre las fuerzas políticas de Yemen "a un lugar seguro" fuera de Saná.

Según un comunicado de Benomar, Mansur Hadi ha mostrado "su habitual compromiso con la seguridad, la estabilidad y la unidad" del país y, por ello, el diplomático informará a los representantes de las fuerzas políticas de esa solicitud en una sesión de negociaciones, prevista para este lunes.

En Saná, los hutíes forman Gobierno

Mientras tanto, desde Saná, el Comité Supremo Revolucionario, formado por los hutíes tras disolver el Parlamento, ha designado este domingo como Gobierno en funciones al primer ministro Jaled Bahah y a su equipo, que también habían dimitido en bloque hace un mes.

El movimiento chií, también conocido como Ansar Alá, les encargó el ejercicio de las actividades del Gobierno y han informado de que nombrará nuevos ministros en sustitución de aquellos que se nieguen a volver a ejercer sus funciones. Un portavoz de ese Gobierno, Rayeh Badi, ha asegurado a Efe que su Ejecutivo rechaza volver a ejercer sus actividades y ha recordado que su renuncia es "definitiva e irreversible."

En definitiva, el paso del presidente evoca de nuevo la amenaza de un conflicto armado puesto que crea en el país un choque entre la legitimidad constitucional y "la legitimidad revolucionaria" que se arrogan los hutíes. 

El movimiento chií ha afirmado que seguirá aplicando la declaración constitucional por la que tomaron el poder de manera unilateral el pasado 6 de febrero y que no dan "ninguna importancia a los pasos anunciados por Mansur Hadi", según ha explicado a Efe un portavoz de los rebeldes, Ali al Kahum.

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