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El Reina Sofía amplía su colección permanente con 385 obras donadas por Soledad Lorenzo

  • Lorenzo ofrece las obras sin ningún tipo de contrapartida
  • Añade artistas no representados como Jürgern Klauke o George Condo
  • La donación es definitiva, conformada como legado testamentario

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Museo Nacional Reina Sofía, vista de la fachada del edificio Sabatini
Museo Nacional Reina Sofía, vista de la fachada del edificio Sabatini

La donación de 385 obras de arte contemporáneo por la galerista Soledad Lorenzo al Museo Reina Sofía ayudará a construir el relato de la colección permanente del museo "y reflejará la visión de una galería que encarna una mirada al arte de los noventa y del dos mil", en opinión de su director, Manuel Borja-Villel.

Para Borja-Villel, la generosidad de la galerista supone un aliciente a muchos niveles. "Desde el punto de vista académico porque completa de un plumazo un bloque de artistas; desde el de la historia de la cultura porque explicar la historia de una galería es muy importante, y desde el punto de vista social, es un ejemplo de generosidad", ha comentado en declaraciones a la agencia EFE.

Durante el último año desde el museo se han mantenido conversaciones con Soledad Lorenzo "quien se acercó a nosotros para ofrecernos estas obras de su colección", que llegan al Reina Sofía, "sin ningún tipo de contrapartida. Es una donación absoluta con un legado testamentario".

Desde hace un tiempo, Borja-Villel trabaja para adecuar antiguos espacios del edificio de Sabatini en los que "a finales del 2015 o como muy tarde a principios del 2016" se tiene previsto mostrar la colección de arte contemporáneo.

Nuevas firmas para el museo y consagrados

Las obras donadas por Soledad Lorenzo, a la que el museo tiene previsto rendir un homenaje, suponen "poder contar con mucho más material para trabajar. Las obras son como un atlas hecho a partir de un archivo. Han entrado piezas de artistas que en unos casos no estaban representados como Jürgern Klauke o George Condo, y que en otros lo estaban escasamente, como Uslé".

Por ello, para el director del museo "es un gran enriquecimiento. Al poder trabajar con más material, mayor es la complejidad de lo mostrado. Anima más a trabajar lo contemporáneo".

Con "un extraordinario Tapies, uno de los mejores, que tenía colgado en su casa", la colección de Soledad Lorenzo "está formada por obras espectaculares. En muchos casos se quedaba con lo que no vendía".

Según el responsable del museo, la galerista no era consciente de que tenía una colección "solo cuando hizo las exposiciones en Santander y Valencia se dio cuenta de que sus obras reflejaban un momento histórico".