Enlaces accesibilidad

Oficiales israelíes de Inteligencia se niegan a servir y denuncian la ocupación de Palestina

  • Acusan a las autoridades de espiar y no respetar el derecho de los palestinos
  • El Ejército israelí defiende la acción de la Inteligencia y niega las acusaciones

Por
Dos soldados israelíes observan un mapa durante una operación militar
Dos soldados israelíes observan un mapa durante una operación militar

Un grupo de oficiales de la unidad 8200, dedicada a la Inteligencia militar israelí, han denunciado este viernes que el objetivo de ésta no es solo la lucha antiterrorista sino mantener y ahondar la ocupación de Palestina, por lo que rechazaron seguir sirviendo en el Ejército de Israel.

En una carta a la que tuvo acceso Efe y que hubo de pasar por el largo proceso de la censura militar, los oficiales acusan a las fuerzas de Seguridad de no respetar los derechos de los palestinos, de espiar a gente inocente y de usar esa información para chantajear y fortalecer la división entre los palestinos.

"Nosotros, veteranos de la unidad 8200, soldados en la reserva en el pasado y en el presente, declaramos que rechazamos seguir tomando parte en las acciones contra los palestinos y a servir como herramienta que profundiza el control militar en los territorios ocupados", comienza la misiva.

Inteligencia, parte de la ocupación

"Comúnmente se cree que el servicio de inteligencia está libre de dilemas morales y que solo contribuye a la reducción de la violencia y del daño a la población. Pero nuestro servicio militar nos ha enseñado que la Inteligencia es una parte integral de la ocupación militar israelí de los territorios", agrega.

La carta, firmada por 43 oficiales y dirigida al primer ministro, Benjamin Netanyahu, el jefe del Ejército, Benny Gantz, y el jefe de los servicios secretos militares, Aviv Kochavi, subraya que toda la población palestina está expuesta a la vigilancia sin restricciones ni derechos.

"La población palestina bajo el gobierno militar esta completamente expuesta al espionaje y a la vigilancia de la inteligencia israelí. Mientras que existen severas limitaciones para la vigilancia de los israelíes, los palestinos carecen de ese tipo de protección", subraya.

La información que se recopila y almacena daña a gente inocente

"No se diferencia entre los palestinos que están involucrados en la violencia de los que no lo están. La información que se recopila y almacena daña a gente inocente. Se usa para persecución política, para crear divisiones entre los palestinos reclutando colaboradores y enfrentar a partes de la sociedad palestina", agrega.

La misiva, que ha sido aprobada por la censura militar tras un largo y complejo proceso legal, insiste en que "en muchos casos, la inteligencia impide que el acusado pueda recibir un juicio justo en tribunales militares, ya que las pruebas contra él no son reveladas".

"La inteligencia permite que continúe el control sobre millones de personas a través de la vigilancia intrusiva y la invasión de la mayor parte de sus áreas de vida. Eso no permite que la gente viva de forma normal y conduce a más violencia", advierte.

"Millones de palestinos han vivido bajo ocupación militar israelí durante unos 47 años. Este régimen niega los derechos básicos u expropia grandes tramos de tierras para la construcción de colonias judías que tiene un sistema legal, una jurisdicción y una aplicación de la ley distinta", recalca.

Rechazan que el objetivo sea la seguridad

Al hilo de este argumento, los oficiales niegan la excusa de que esta política de apropiación de tierras tenga un objetivo de seguridad, como señalan sus promotores, sino que busca explotar los recursos y castigar colectivamente a los palestinos.

"Esta realidad no es el inevitable resultado de los esfuerzos del Estado de protegerse sino el resultado de una elección. Las colonias no tienen nada que ver con la seguridad nacional. Los mismo (se puede decir) sobre las restricciones de construcción y desarrollo, de la explotación económica de Cisjordania, el castigo colectivo a Gaza y la actual barrera de separación", revela.

"A la luz de todo esto, hemos llegado a la conclusión de que como individuos que han servido en la unidad 8200, debemos asumir la responsabilidad por nuestra participación en esta acción y es nuestro deber moral actuar", señalan.

"No podemos seguir sirviendo al sistema con la conciencia limpia, negando los derechos de millones de personas. Por eso, aquellos de nosotros que somos reservistas nos negamos a tomar parte en las acciones del Estado contra los palestinos", reitera.

La carta concluye con un llamamiento a los Servicios Secretos del Ejército y a todos los ciudadanos de Israel a que "denuncien estas injusticias y se involucren para que desaparezcan. Creemos que el futuro de Israel depende de esto".

Israel niega las acusaciones

El Ejército israelí por su parte ha defendido el papel de la unidad de Inteligencia 8200 y ha negado las denuncias de prácticas inmorales y contrarias a los derechos de los palestinos.

"La unidad 8200 ha recopilado información de inteligencia desde su creación, lo que ha permitido al Ejército israelí y a otras fuerzas de Seguridad completar su misión y ayudarlas diariamente en la protección de los civiles israelíes", ha explicado un portavoz, citado por la prensa local.

"La unidad ha tomado parte en varias acciones en diferentes escenarios, aplicando métodos y reglas cuyo objetivo era cumplir con la necesidades de inteligencia, y solo con las necesidades de inteligencia", ha agregado.