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La niña de EE.UU. que quedó supuestamente libre de VIH vuelve a tener el virus

  • La niña nació con VIH y consiguieron eliminarlo con retrovirales
  • Ha estado libre del virus hasta 40 meses después de parar el tratamiento
  • En una visita médica de rutina volvieron a detectar la presencia de VIH en sangre

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Hanna Gay, doctora del Centro Médico de la Universidad de Misisipi
Hanna Gay, doctora del Centro Médico de la Universidad de Misisipi que ha tratado a la niña desde que nació.

La niña de Misisipi (Estados Unidos) en la que se había conseguido remitir la presencia del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) a los pocos días de nacer y que al parecer continuaba libre de la infección activa 40 meses después de finalizar el tratamiento, ha vuelto a presentar niveles detectables del virus.

Durante una visita médica de rutina, detectaron que la niña, que ahora tiene cuatro años, tenía niveles detectables de VIH en sangre, concretamente 16.750 copias por mililitro.

En los análisis que le realizaron 72 horas después de esta detección se confirmó la presencia de 10.564 copias por mililitro del virus.

Así lo ha anunciado el director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID) -institución que ha cofinanciado esta investigación-, Anthony S. Fauci, a través de un comunicado, en el que lamenta: "Sin duda, es un cambio desalentador para la niña, el personal médico que la ha cuidado y la comunidad que investiga el VIH/SIDA".

Fauci considera que el desarrollo de este caso indica que queda "mucho por aprender de las complejidades de la infección por el VIH y de dónde se esconde en el cuerpo".

Evolución de la niña sin VIH

La niña nació en el Misisipi rural a finales de 2010 de una madre infectada por el VIH que desconocía portar el virus. Los primeros análisis revelaron un nivel de virus de unas 20.000 copias por mililitro, considerado bajo para un bebé, pero el hecho de que diera positivo sugería que la infección se produjo en el vientre de la madre y no durante el parto, según la pediatra Hannah Gay, que trató a la niña.

Desde las 30 horas posteriores a su nacimiento se le aplicó un tratamiento agresivo de retrovirales y se le practicaron una serie de pruebas en los días y semanas posteriores.

Estas demostraron una disminución progresiva de la presencia viral en la sangre del bebé hasta que llegó a niveles indetectables 29 días después del nacimiento.

La niña siguió con el tratamiento de retrovirales hasta los 18 meses de edad, momento en el que lo abandonó. En las pruebas que le practicaron diez meses después de detener la toma de estos fármacos, no detectaron el virus en la sangre de la niña, tampoco a los 18 ni a los 40 meses. Los resultados de la investigación se fueron publicando en revistas como New England Journal of Medicine.

Nueva detección del virus

Además de la detección del virus en sangre, los análisis revelaron la presencia de anticuerpos contra el VIH y una disminución de los niveles de linfocitos T CD4+, que tienen un papel muy importante a la hora de establecer la capacidad de defensa del sistema inmunitario.

Con estos datos, la especialista en Pediatría del Centro Médico de la Universidad de Misisipi, la doctora Hannah Gay, reanudó la terapia antirretroviral. Como informa el NIAID, la niña está tolerando la medicación sin manifestar efectos secundarios y están disminuyendo los niveles en sangre del virus.

Los investigadores ahora tienen previsto trabajar para entender el proceso por el que la niña ha permanecido sin presencia del VIH durante más de dos años sin recibir tratamiento y para saber qué se podría hacer para extender el periodo de remisión del virus sin retrovirales.

Otra de las doctoras involucradas en el caso, Deborah Persaud, del Centro Infantil John Hopkins, ha señalado que el hecho de que la niña haya estado más de dos años sin VIH "no tiene precedentes" y ha explicado: "Normalmente, cuando se suspende el tratamiento, los niveles de VIH surgen en cuestión de semanas, no de años".

Por su parte, la doctora Gay, que ha estado junto a la niña en el proceso, afirma en un comunicado que está "profundamente afectada" por las noticias y, a pesar de que sabe que la niña va a estar bien, ha sido decepcionante este resultado.

"Confío en que la niña va a tener una vida larga y saludable. Como médico, estoy más que decepcionada por la niña, tengo la esperanza de que todos los investigadores sigan buscando una cura", ha sentenciado.