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Imputada la policía local que entregó el arma con el que presuntamente se disparó a Carrasco

  • Asegura que el arma se la dio una de las detenidas por el suceso
  • R.G., de 41 años, prestó su coche a la hija de la mujer que disparó
  • Encuentran una segunda arma en la casa de una de las detenidas
  • La madre detenida confiesa el crimen de Carrasco

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Imputada la policía local que entregó el arma con el que presuntamente se disparó a Carrasco

La policía municipal que entregó este martes en comisaría el arma con el que presuntamente se disparó a la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, ha sido imputada por su presunta implicación en el asesinato y puesta en libertad, según ha explicado el director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó.

La agente, que previsiblemente pasará este miércoles a disposición judicial, aseguró a los policías que el arma apareció en su coche dentro de un bolso. La mujer alegó que se la había dejado ahí una de las detenidas por el crimen, la más joven, que es amiga suya. De hecho, a ella le habría prestado su coche, un Volkswagen Golf.

Según han informado a EFE fuentes de la investigación, madre e hija llegaron a las inmediaciones de la pasarela sobre el río Bernesga en la que fue tiroteada Isabel Carrasco en coches diferentes. La madre lo hizo en el Mercedes de dos plazas de su hija y ésta en el vehículo que le había prestado la agente de policía.

Según la versión de esta policía, identificada como R.G, de 41 años, no fue hasta el martes cuando se percató de que la pistola se encontraba ahí. Los investigadores, al considerar poco creíble esta versión, procedieron a arrestarla y ahora investigan su posible implicación.

Por otra parte, la madre de la mujer despedida por la Diputación de León ha confesado este martes el asesinato de Carrasco y ha dicho que lo hizo por "inquina personal".

Precisamente los primeros resultados de la prueba de la parafina, que analiza restos de pólvora en las manos de quien ha disparado un arma, apuntan a que fue la madre quien apretó el gatillo.

Arma con el número de serie borrado

El arma entregada es un revólver del calibre 38 marca Taurus modelo 32 HR magnum, de fabricación brasileña, que tiene el número de serie borrado, informaron fuentes de la investigación a Europa Press.

Los investigadores de la Policía Nacional creen que el arma se compró en el mercado negro. El borrado del número de serie es un procedimiento habitual para evitar que se detecte el origen de un arma.

Además, este revólver no se corresponde con el que emplea ni la Policía Local ni la Policía Nacional (cuyas armas reglamentarias son del modelo (HK USP Compact, calibre 9 milímetros).

El revólver entregado tiene seis cartuchos en el tambor, tres de ellos percutidos. Así figura en el parte policial, al que ha tenido acceso Efe, sobre la detención de la policía local.

Según el parte, la agente se personó voluntariamente porque, según dijo, acababa de comprobar que en su vehículo marca Golf tenía un bolso bandolera con un revólver en su interior. Un arma que, tal y como relató, dejó intencionadamente Montserrat Triana Martínez González, hija de María Montserrat González Fernández. Las pruebas de balística determinarán si ese arma fue la utilizada en el crimen.

Encuentran una segunda pistola del mercado negro

Por otro lado, la Policía ha encontrado una segunda pistola en el registro del domicilio de la menor de las detenidas el lunes. Se trata de una pistola de calibre 7,75 milímetros, procedente del mercado negro y sin utilizar.

Fuentes de la investigación han informado que durante el registro de la vivienda, los agentes encontraron también kilo y medio de marihuana.

El hasta ahora inspector jefe de policía de Astorga, Pablo Antonio Martínez García, marido y padre de las dos detenidas por el asesinato de Carrasco ha sido relevado a petición propia como responsable de la comisaría de Astorga,  según han confirmado Cosidó. La Policía Nacional va a trasladar de destino al inspector quien ha pedido a sus superiores el cambio.

El inspector jefe tenía en su poder la pistola reglamentaria y no disponía de otra arma, por lo que la del crimen fue otra, distinta de la que tenía asignada el policía en el ejercicio del cargo.