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Se reedita 'Pulgarcito', el clásico del cómic de Jan

  • El personaje nació en 1981 en las páginas de 'Pulgarcito'
  • Fue concebido por Jan para que los niños se aficionaran a leer

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Pulgarcito, de Jan
Pulgarcito, de Jan

Una de las reediciones más esperadas por los aficionados al noveno arte es el Pulgarcito de Jan (Superlópez). Creado en 1981 para la revista infantil de idéntico título de Bruguera, ahora Ediciones B publica los dos primeros álbumes de una colección que va a reunir todas las historietas de Pulgarcito restauradas y recoloreadas.

El personaje nació en los años ochenta, cuando la Bruguera decidió relanzar la revista Pulgarcito y, para ello, encargó a tres de los autores estrella de la casa,  Ibáñez, Raf y Jan, que pensaran propuestas para renovar el personaje. Y de los proyectos presentados se decantaron por el de Jan.

Jordi Coll, editor de la revista Amaníaco, es el responsable de esta nueva edición y nos ha comentado que a raíz de la restauración y publicación de Don Talarico (Amaníaco ediciones, 2012), disparatado personaje de Jan con sus aventuras ambientadas en la Reconquista, recibió numerosos mensajes y correos de lectores que preguntaban si  se iba a publicar también Pulgarcito.

Por desgracia, los derechos pertenecían a Ediciones B, y no podían publicarlo. Jordi habló con Jan acerca de proponer el proyecto a Ediciones B, que antes de dar luz verde, querían ver algunas páginas de prueba. Visto el resultado de Talarico, hicieron lo mismo con Pulgarcito y la editorial lo tuvo claro, había que publicar esas páginas y recuperar un personaje entrañable que muchos hemos leído en nuestra infancia.

Una restauración complicada

El proceso de restauración ha sido complicado, ya que Jan no tenía todos los originales, así que Jordi y él se pusieron manos a la obra para recuperar ejemplares propios y prestados, para escanear aquellos que estuviesen en mejores condiciones y poder obtener la mejor calidad posible a la hora de trabajar digitalmente sobre esas páginas.

Lo primero que se hizo fue eliminar el color, dejando solamente la línea. De esta manera, ahora Jan dispone de todos los “originales digitales” sobre los que puede hacer y deshacer a su antojo.

Un aspecto fundamental en esta reedición es el color, que por primera vez va a ser coherente con los personajes, los escenarios y la continuidad de las viñetas. Jordi Coll nos ha explicado que cuando estas historietas se publicaron por primera vez, teniendo en cuenta el ritmo y la cantidad de lanzamientos que tenía Bruguera en los 80, el artista no tenía tiempo de colorear sus viñetas, y lo que se hacía era el color de grabador de forma automática en la imprenta.

Se ha recoloreado entera

De vez en cuando Jan daba indicaciones específicas sobre la gama cromática de personajes y demás elementos. Pero era habitual en aquella época encontrar, en una misma página, personajes con el pelo y la ropa que cambiaba sorprendentemente de color de una viñeta a otra, o aquellos insólitos cielos rojos, verdes o amarillos.

Ya en Don Talarico pusieron especial cuidado en el recoloreado y con Pulgarcito no iba a ser menos; el protagonista siempre lleva una camiseta roja, unos tejanos azules y su enorme gorra naranja, su ropa forma parte de sus rasgos distintivos y así se mantiene, salvo que por necesidades de la historia tenga que cambiar de atuendo. No hay más que echar un vistazo a la versión antigua y la restaurada para apreciar el cambio en toda su magnitud, y el magnífico aspecto que lucen las nuevas páginas.

El formato elegido por la editorial para Pulgarcito ha sido el de álbum europeo de 48 páginas con tapa dura; lo que obliga a saltarse de vez en cuando el orden cronológico de publicación para cuadrar el número de páginas de las historietas en cada nuevo volumen. En los dos primeros álbumes, de momento, sí se ha respetado el orden de publicación original, incluyendo la primera historieta de una página, y la que sirvió de presentación del personaje y que apareció a modo de avance en la revista Zipi y Zape.

Todas las páginas que se van a publicar en esta colección, lo harán tal como fueron concebidas por Jan, ya que en ocasiones sufrieron montajes y recortes para adecuarse a los formatos de las revistas en las que aparecieron originalmente.

Un niño de diez años curioso e inquieto

Pulgarcito es el menor de seis hermanos (los otros cinco son quintillizos); y Jordi nos cuenta que Jan desarrolló al personaje como un niño de diez años curioso, inquieto, con afán investigador, que si descubre un agujero en la pared, mirará a ver qué hay al otro lado. De este modo descubrirá a su vecino, el Profesor Ogro, que tiene una máquina del tiempo, a su hija Trini y al robot Tristán. Junto a sus nuevos amigos y su gato Medianoche,  visitará diferentes épocas y será testigo de acontecimientos históricos como el descubrimiento de América.

Otro de los aciertos de Jan fue combinar historias de carácter cotidiano con la fantasía e imaginación de los cuentos clásicos, una titánica labor de documentación en las fábulas y relatos de siempre, para ofrecer una nueva versión que se salía de los cánones habituales y que ofrecía a los niños una lectura distinta, interesante, y sobre todo, muy divertida. Además del siempre impecable trazo del autor, que ha fascinado a multitud de lectores de varias generaciones.

Con Pulgarcito se vuelven a publicar unos comics pensados para que los niños se aficionen a la lectura, con plena vocación aventurera en historias repletas de pintorescos personajes. Un clásico de las viñetas españolas que teníamos muchas ganas de recuperar los adultos, y que descubrirá a los más jóvenes que hay un mundo fantástico más allá de la pantalla del teléfono móvil.