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La OCDE propone que el BCE baje tipos al 0% o incluso a tasas negativas para evitar la deflación

  • Insta a Draghi a estar preparado para usar medidas no convencionales

La OCDE cifra la inflaci

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La OCDE considera que el Banco Central Europeo (BCE) debería bajar sus tipos de interés al 0% o incluso a tasas negativas para evitar la amenaza de la deflación, además de estar preparado para aplicar medidas no convencionales si la inflación cae todavía más.

En la presentación de su informe semestral de Perspectivas, el economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Rintaro Tamaki, señala que "hay un riesgo (...) para la zona euro de caer en la deflación".

Tamaki precisa que aunque ése no sea el "escenario de base" de la OCDE, "con un nivel tan débil de inflación" como el actual en la zona del euro no se puede descartar que "caiga por debajo de 0".

Por eso Christian Kastrop, otro de los economistas de la organización, apunta que "recomendamos al BCE rebajar sus tipos de interés al 0%" e incluso llegar a "tasas negativas".

Además, tanto Kastrop como Tamaki hicieron hincapié en que el BCE tiene que estar preparado para, como ya lo ha avanzado, tomar "medidas no convencionales" en caso de que la inflación descienda todavía más.

Una inflación del 1,1% en 2015

Según las proyecciones de la OCDE, el índice armonizado de precios al consumo en la zona del euro será del 0,7% de media en 2014 y del 1,1% en 2015, netamente por debajo del objetivo del BCE, que es una inflación en torno al 2%.

Tamaki se muestra preocupado porque el paro sigue siendo "muy elevado" en numerosos países europeos, y añade que "es muy inquietante la contracción del crédito" que persiste en el Viejo Continente.

Para ilustrarlo, el exministro portugués Alvaro Pereira, resalta que en países como Irlanda o España el crédito con la crisis ha disminuido un 30%, un porcentaje equivalente al hundimiento que se produjo en Estados Unidos durante la depresión de los años 1930.

Pereira y Tamaki subrayan que para corregir esa situación hay que llevar a buen término las nuevas pruebas de estrés de los bancos que, según este último, deben incluir "un examen creíble de la calidad de los activos". "Hay que recapitalizar rápidamente los bancos cuando sea necesario e incluso cerrar los que no son viables", propone Tamaki.