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El Ayuntamiento de Madrid cifra en 166.000 euros los daños por los disturbios durante el 22M

  • Estos daños corresponden a coches policiales y elementos viarios
  • El coste de dispositivos de emergencia y seguridad asciende a 405.592 euros
  • Botella pide que se restrinjan las manifestaciones en Madrid a zonas acordadas

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La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha señalado que el coste para las arcas municipales por daños en coches policiales y elementos viarios tras las marchas del 22M es de 166.000 euros y cifra los gastos globales incluyendo seguridad, emergencias sanitarias y limpieza en 655.000 euros.

Además, la alcaldesa de Madrid ha anunciado que el Ayuntamiento va a solicitar a la Delegación del Gobierno que restrinja las manifestaciones en vías fundamentales para la movilidad, el turismo o el patrimonio histórico de la capital, como el eje Prado-Recoletos.

Botella ha concretado que el coste por daños en coches policiales y elementos viarios asciende a más de 166.000 euros. A esa cantidad habría que añadir el coste de los dispositivos de emergencias y seguridad, que llega a los 405.592 euros, y los 89.655 euros de limpieza.

"En total son más de 655.000 euros, que han salido de los bolsillos de todos los contribuyentes, y ya se anuncian nuevas algaradas", ha apostillado la alcaldesa, que ha comenzado su intervención expresando su "más absoluta repulsa y condena por los hechos violentos en que derivaron las manifestaciones del pasado sábado".

Esos actos vandálicos derivaron en "graves daños personales y materiales menoscabado la imagen de la ciudad, en unos momentos difíciles en que se trata de ganar inversión extranjera y más turistas con el objetivo fundamental de crear empleo". Esto le ha llevado a subrayar la solidaridad del Gobierno municipal con los Cuerpos y Fuerzas de seguridad que, en cumplimiento del deber de mantener el orden público, fueron "agredidos y en algunos casos gravemente heridos".

Por su parte, el delegado de Seguridad y Emergencias, Enrique Núñez, ha destacado que el sábado hasta 17 policías municipales resultaron heridos, dos de ellos graves por una luxación en el hombro y por un golpe en la rótula.

Botella culpa de la violencia a "grupos radicales de izquierda"

Botella ha transmitido personalmente su apoyo a los empresarios cuyos negocios "fueron objeto de la extrema violencia con que actuaron estos grupos radicales de izquierda". "Es inadmisible que al amparo de un derecho fundamental se pretenda romper la convivencia y vulnerar nuestro régimen de libertades", ha destacado.

La primera edil ha criticado que los madrileños y turistas "vieron el pasado sábado restringida su libertad de movimientos mientras que el patrimonio de todos los ciudadanos sufrió graves desperfectos". Botella, por otro lado, comprende que Delegación de Gobierno haya abierto un procedimiento contra los organizadores de las marchas y ha transmitido su apoyo a la apertura de cualquier expediente que abra el departamento que dirige Cristina Cifuentes "para determinar lo que ocurrió el sábado".

También aseguró que la colaboración entre Policía Municipal y Nacional fue "máxima", como siempre, siempre partiendo de que la primera tiene unidad de contención de masas pero no de antidisturbios, y rechazó que algunos sindicatos policiales pidan la dimisión del director general de Seguridad del Ayuntamiento, toda vez que no tiene competencias operativas.

Manifestaciones fuera del centro

La primera edil ha defendido que "no se puede entorpecer la movilidad de Madrid de manera frecuente con manifestaciones", lo que le ha llevado a proponer que "se pacte con las organizaciones que convocan las protestas los itinerarios alternativos" y que se hagan cumplir "fuera del corazón de la ciudad". "Hay que conciliar la protección del empleo, la movilidad y el turismo con el respeto al derecho a manifestarse", ha declarado.

"La capital de España no puede tolerar, como vengo denunciando desde que presido este Ayuntamiento, que el espacio público de todos, especialmente el centro de la capital, sea ocupado sistemáticamente por los que han hecho de Madrid la diana de todas las manifestaciones, tomando como rehenes a los madrileños y a quienes nos visitan", ha expuesto.

Botella ha puesto como ejemplo el caso de Francia, donde "se regulan escrupulosamente las medidas que refuerzan el mantenimiento del orden público, rechazando aquellas que supongan una amenaza grave para la seguridad y preservando el centro de su capital". De hecho, en París "las manifestaciones quedan limitadas a las grandes avenidas que evitan el centro de la ciudad, además de prohibirlas en la proximidad de los edificios de la Asamblea Nacional".

A eso se suma que los actos vandálicos que tienen lugar al calor de las manifestaciones son castigados por las leyes francesas "con cuantiosas multas y penas de prisión de hasta cinco años si el bien deteriorado es de utilidad pública o mobiliario urbano".

Perjuicios a vecinos y comerciantes

La primera edil ha remarcado que la "protesta permanente en las calles de Madrid está causando perjuicios muy graves a vecinos y comerciantes" y que, en unos momentos difíciles para todos, el espacio público "debe protegerse para la convivencia, para la libertad y para la actividad económica, que crean riqueza y empleo".

"No pongo en duda el derecho constitucional a manifestarse, pero no podemos retrasar más una decisión de este calibre. Es necesario pactar con los organizadores de estas protestas itinerarios alternativos y hacerlos cumplir fuera del corazón de la ciudad. Hay que conciliar la protección del empleo, la movilidad y el turismo con el respeto al derecho a manifestarse", ha reiterado después de matizar que hay "manifestaciones compatibles con la movilidad y otras que no".