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Quinto aniversario del lanzamiento del Kepler, el cazador de planetas extrasolares de la NASA

  • Funcionó durante cuatro años a pesar de estar pensado para funcionar uno
  • Localizó 961 exoplanetas confirmados y más de 3.600 candidatos
  • Si la NASA lo aprueba, podría volver al servicio, aunque con menor sensibilidad

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Ilustración del telescopio espacial Kepler.
Ilustración del telescopio espacial Kepler.

Tal día como hoy hace cinco años la NASA lanzaba el telescopio espacial Kepler con el objetivo de detectar planetas en órbita alrededor de otras estrellas, también conocidos como planetas extrasolares.

Durante los cuatro años en los que estuvo en funcionamiento, Kepler detectó 961 exoplanetas cuya existencia ha sido ya confirmada y algo más de 3.600 pendientes de que nuevos análisis de los datos y observaciones confirmen su existencia.

Para ello miraba de forma continua una zona de la Vía Láctea situada entre las constelaciones del Cisne y Lira que contiene unas 150.000 estrellas midiendo su brillo aproximadamente cada 30 minutos a la caza de cualquier variación en este.

Kepler examinaba continuamente las constelaciones del Cisne y Lira

Estas mínimas variaciones de brillo son causadas por los planetas que pasan por delante de una estrella y es el método conocido como de los tránsitos, pero para que funcione el telescopio tiene que permanecer extremadamente estable, ya que cualquier vibración puede afectar a estas delicadas mediciones.

Fin de la misión

Por eso en agosto de 2013, tras fallar la segunda de las cuatro ruedas de reacción que lo mantenían estabilizado y fracasar todos los intentos de poner cualquiera de las dos de nuevo en funcionamiento, la NASA tuvo que anunciar el fin de la misión, aunque dado que el objetivo inicial era que el telescopio funcionara durante un año nadie puede quejarse del resultado que dio.

Sin embargo, es tal la cantidad de datos recogidos por Kepler que en febrero de 2014 la NASA anunciaba ni más ni menos que 715 nuevos planetas extrasolares confirmados hallados en los datos de los dos primeros años de la misión del Kepler, con otros dos años de datos aún por analizar.

¿Una segunda vida?

Y, lo que es más, los técnicos y científicos de la NASA han propuesto una forma de 'resucitar' al Kepler usando las dos ruedas de reacción que le quedan en combinación con la presión de la radiación solar para mantenerlo estabilizado.

Kepler podría seguir detectando nuevos planetas extrasolares

Así que si la NASA consigue fondos para ello, Kepler podría gozar de una segunda vida, en la que si bien no tendría la misma precisión que antes, aún podría seguir detectando nuevos planetas extrasolares, aunque sin poder hilar tan fino como antes en cuanto al tamaño de los más pequeños que podría encontrar.

En cualquier caso, el trabajo de Kepler y otros telescopios espaciales como el Corot de la Agencia Espacial Europea, han servido para dejar claro que nuestro sistema solar no tiene nada de peculiar y que no es nada extraño que otras estrellas tengan sus propios planetas.