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Los peces de agua dulce también padecen estrés

  • Los peces de agua dulce viven conflictos territoriales
  • Un estudio revela que los machos dominantes estresan a los subordinados
  • Regular el estrés permitiría mejorar las condiciones de cría de especies

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Ejemplar de Cichlasoma dimerus, la especie en la que el macho dominante estresa al subordinado.
Ejemplar de Cichlasoma dimerus, la especie en la que el macho dominante estresa al subordinado. Wikimedia Commons/Chucao

Los peces cíclidos, un grupo de peces de agua dulce, viven en un ambiente inestable ya que ocupan cuerpos de agua cuyo caudal varía y se dan muchos conflictos territoriales entre especímenes. La búsqueda de nuevos hábitats repercute en sus niveles de estrés.

Es uno de los resultados de un estudio que se ha llevado a cabo en la cuenca de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay de la especie Cichlasoma dimerus y que ha sido publicado la revista General and Comparative Endocrinology, según informa Dicyt.

Estrés de los machos subordinados

Los investigadores afirman que en los machos subordinados el núcleo de las células interrenales -productoras de cortisol-, la hormona del estrés es de mayor tamaño que la del macho dominante.

Y es que los machos de menor rango social están sometidos a una condición de estrés fisiológico permanente, causada por los machos dominantes, que tiene un efecto perjudicial sobre el estado fisiológico del animal.

El cortisol actúa deprimiendo el sistema reproductor, al inhibir la síntesis de testosterona, y el inmunológico, que consumen grandes cantidades de energía. Los resultados revelaron que la glándula interrenal se encuentra ubicada exclusivamente en la parte más posterior del riñón cefálico -el equivalente a la médula ósea en los peces-, en contraposición con los trabajos previos que indicaban que se encontraba dispersa por todo el órgano.

“A partir de la identificación de la ubicación exacta de la glándula  en peces de pequeño tamaño se puede determinar si distintas condiciones experimentales o ambientales les generan estrés, estudiando la morfología de sus células, sin la necesidad de realizar una extracción de sangre”, ha indicado el becario doctoral del Conicet (Universidad de Buenos Aires) y primer autor del documento, Leonel Morandini.

Estudio de la regulación del estrés

El investigador adjunto del Conicet y coordinador de la investigación, Matías Pandolfi, señala que la investigación permite estudiar en un futuro, por un lado, "las células de la glándula interrenal en cultivos celulares y analizar mejor la regulación del estrés y los factores involucrados en ella".

Por otro lado, facilita la estimación de los niveles de estrés de manera indirecta en peces pequeños, en los no puede obtenerse el volumen de sangre necesario para medir cortisol.

Para Pandolfi este hallazgo permite empezar a trabajar ya en cultivos para conocer los mecanismos moleculares de la fisiología de las células interrenales. Esto permitirá a futuro mejorar las condiciones de cría de especies ornamentales de difícil cuidado, pequeño tamaño y costosa reproducción.

El estudio ha sido distinguido como el segundo mejor trabajo del área Comportamiento Animal de la XV Jornada Anual de la Sociedad Argentina de Biología que tuvo lugar en diciembre de 2013, con el auspicio de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

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