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Nace Hasán, el primer bebé fruto del contrabando de esperma en Gaza

  • La esposa de un preso palestino logró inseminarse para tener a un hijo
  • Hana al Zaani no ve a su marido desde 2006, cuando fue apresado
  • Es el primer caso de este tipo en Gaza; en Cisjordania ya ha habido seis

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Hana descansa en el hospital con su bebé y con el recuerdo de su marido, preso en una cárcel israelí, en un póster en la pared.
Hana descansa en el hospital con su bebé y con el recuerdo de su marido, preso en una cárcel israelí, en un póster en la pared. REUTERS REUTERS/Suhaib Salem

En Gaza hoy han dado la bienvenida a un pequeño "héroe", Al Hasán, el primer bebé nacido fruto del contrabando de esperma en la franja, bajo embargo israelí desde 2007.

"Estoy cansada y muy, muy feliz", asegura emocionada Hana Al Zaanin, todavía con voz débil tras el parto, mientras sujeta a su recién nacido en brazos.

Desde la cama del hospital, Hana cuenta que no ve a su marido desde 2006, cuando fue arrestado durante una incursión del Ejército israelí en la ciudad de Beit Hanoun, al norte de Gaza. La justicia condenó a Tamer a 12 años de prisión por pertenecer al grupo militante Yihad Islámica. Y el Estado israelí la tiene prohibido visitarle por "razones de seguridad".

La joven madre no quiere explicar cómo salió el esperma de la prisión, pero afirma que tardó seis horas en llegar hasta un laboratorio médico de Gaza, donde dos especialistas lo estaban esperando.

"Hoy ha nacido un héroe de otro héroe", asegura orgulloso el tío Tareq, de 22 años, en referencia a su Tamer.

Gaza, asfixiada por el bloqueo israelí

Más de 1,8 millones de habitantes de Gaza tienen prohibida la entrada a Israel por la misma razón inespecífica, aunque algunos comerciantes y las personas gravemente enfermas sí pueden salir de la franja durante algunos días.
 
Gaza se encuentra gobernada por el grupo islamista Hamás desde 2007. Israel ha impuesto un bloqueo sobre el territorio, una estrecha franja de tierra de apenas 360 kilómetros cuadrados en la que viven hacinadas casi dos millones de personas, la mitad jóvenes. Y que ha sido escenario de sangrientas batallas entre el Ejército israelí y las milicias islamistas.

Israel tiene en sus cárceles a 5.000 presos palestinos. Muchos de ellos reciben el tratamiento de terroristas por matar a civiles.

Como parte de las negociaciones de paz que revivieron en julio tras un parón de tres meses, el Gobierno hebreo accedió a liberar a 104 prisioneros, que permanecían encarcelados desde antes de los acuerdos de Oslo de 1993, en cuatro etapas.

Los presos han sido recibidos con multitudinarias celebraciones por sus compatriotas, mientras que muchos israelíes se oponen a estas liberaciones. En un aparente intento de apaciguar a sus socios ultranacionalistas, el Gobierno de Benjamin Netanyahu anuncia puntualmente, con cada fase de liberación, la construcción de nuevas colonias en tierras ocupadas. Este mismo viernes, el Ministerio de Vivienda ha dado luz verde a nuevas licitaciones públicas para construir 1.877 viviendas en asentamientos de Cisjordania y Jerusalén Este.

Otros seis casos en Cisjordania

Las familias sufren, y nuestros servicios les ofrecen una salida

El caso de la joven Al Zaanin no es el primero en Palestina. Seis esposas de presos palestinos fueron inseminadas en Cisjordania en 2013, algo que está siendo posible gracias a que las clínicas son cada vez más avanzadas, a la concienciación dentro de la comunidad y a la bendición de los clérigos, que ya no ven con malos ojos está práctica. De hecho, es vista como una desafío a las duras condiciones carcelarias de Israel.

"750.000 palestinos han sido detenidos por Israel desde 1967. Muchos cumplen largas condenas", afirma a Reuters el doctor Salem Abu Khaizaran, del centro médico Razan, en Nablus, el hospital de Cisjordania que ayudó a las embarazadas. "Las familias sufren, y nuestros servicios les ofrecen una salida", añade.

Los palestinos dicen que sus presos son combatienes de una lucha política y merecen más protección en virtud del Derecho internacional. Y se pregunta por qué si el Gobierno israelí permitió al asesino del primer ministro Isaac Rabin concebir un hijo durante una visita cónyugal, ellos no pueden tener los mismos derechos cuando, en muchos casos, ni siquiera han sido culpables de delitos de sangre.

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