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Crimen de Santiago

Rosario Porto reconstruye los hechos del día de la muerte de Asunta

  • La acusación popular no ve "razonable" la versión de la madre de Asunta
  • Ha sido sometida a seis horas de análisis psicológico y psiquiátrico
  • Se trataba de comprobar si la acusada "es capaz de cometer estos hechos"

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Rosario Porto reconstruye los hechos del día de la muerte de Asunta

Rosario Porto, la madre de la menor Asunta Basterra, la niña hallada muerta en una pista forestal de Teo (A Coruña), se ha sometido durante unas seis horas a pruebas psicológicas y psiquiátricas practicadas a petición del fiscal de la causa. Por la tarde, durante otras tres horas ha reconstruido los pasos que dio a lo largo del 21 de septiembre, cuando se consumó el crimen de su hija, un proceso que no ha sido satisfactorio para la acusación particular que representa la asociación Clara Campoamor.

Porto llegó en un furgón escoltado a las diez de la mañana y antes lo hizo su letrado, José Luis Gutiérrez Aranguren, quien confirmó estas diligencias, aunque de la segunda no supo precisar la hora y tampoco el itinerario.

Estas pruebas, según había señalado Aranguren a su entrada al juzgado, pretenden determinar si Porto "es capaz de cometer estos hechos". La madre de Asunta fue sometida a las pruebas psicológicas y psiquiátricas durante mas de seis horas.

Reconstrucción de los hechos

Rosario Porto abandonó los juzgados sobre las 17:00 horas dentro de una furgoneta blanca sin rotular, escoltada por varios todoterrenos de la Guardia Civil y furgonetas de la Policía Nacional. También los abogados de las partes iban en los coches de la comitiva, seguida por numerosos reporteros de medios de comunicación.

La única parada de la comitiva ha tenido lugar en el garaje de la calle de General Pardiñas de la capital gallega, y a la madre de la menor se la ha visto cómo, sin bajarse del coche, daba explicaciones

Las grabaciones de las cámaras de seguridad permitieron computar en 19 minutos el recorrido desde este aparcamiento hasta el chalé familiar del municipio coruñés de Teo, y en 40 el regreso a Compostela.

Los coches policiales pasaron, sin detenerse, por los pisos de la calle Doutor Teixeiro -habitado por Porto- y República Argentina, lugares de residencia en Santiago de los padres de la niña, que están separados.

Desde la capital gallega, todos se han dirigido a la vivienda de Teo, donde tampoco nadie se bajó de los vehículos.

La acusación popular no ve "razonable" la versión de Porto

Los letrados de la acción popular que ostenta la asociación Clara  Campoamor en el caso por la muerte de Asunta Basterra no ven "razonable" la versión articulada por la madre de la menor durante la reconstrucción de la tarde en la que desapareció la niña, y apoyan la versión sostenida por la instrucción del caso, que apunta a su implicación directa en el crimen.

"Hoy esperábamos que nos diesen una explicación razonable, y no la hemos recibido", han explicado los letrados, que han aprovechado para elogiar la "instrucción impecable" realizada por la Guardia Civil.

Los letrados han lamentado que la versión sostenida por Porto sobre lo sucedido durante la tarde del 21 de septiembre se limite a hacer "cuadrar" sus movimientos, tanto con las horas que figuran en la investigación como con las grabaciones de las cámaras.

En una primera versión de los hechos, Rosario Porto había declarado  que dejó a Asunta sobre las 19,00 horas del 21 de septiembre en su casa  de Santiago de Compostela, y que cuando regresó un par de horas  después, la niña ya no estaba.

No obstante, modificó su  relato de los hechos cuando en su primera declaración en sede judicial  conoció la existencia de imágenes de cámaras de seguridad en las que se  la veía en el coche junto a la menor en dirección a Teo.

Asunta Basterra Porto, una niña de 12 años a la que adoptaron cuando todavía no había cumplido uno, fue localizada muerta por dos viandantes en una pista forestal de Teo en la madrugada del 22 de septiembre después de haber sido sedada y asfixiada.

Los investigadores desde el primer momento sospecharon de sus progenitores, Rosario Porto y el periodista Alfonso Basterra, encarcelados desde el 27 de ese mes en el penal coruñés de Teixeiro en régimen de prisión provisional comunicada y sin fianza y acusados de la presunta comisión de un delito de asesinato.

Los padres de la menor, que se  encuentran en prisión preventiva en la cárcel de Teixeiro, se habían negado a colaborar en las diligencias hasta que no se levantase el secreto del sumario.

Una vez que el juez procedió a su levantamiento, frente a la postura del padre, Alfonso Basterra, que se ha acogido a su derecho a no declarar ante el juez,  la madre aceptó hacerlo para insistir en su inocencia y a someterse a  pruebas psicológicas, mientras  que su exmarido declinó hacerlas.