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Un informe independiente culpa a médicos y personal sanitario de colaborar en las torturas de la CIA

  • Habrían colaborado en las torturas en Afganistán y Guantánamo
  • El estudio acusa a los médicos de diseñar y asesorar los malos tratos

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Imagen del "Campo Cinco", en la base de EE.UU. en Guantánamo, Cuba
Imagen del "Campo Cinco", en la base de EE.UU. en Guantánamo, Cuba AFP AFP PHOTO/Jim WATSON

Un informe independiente acusa a médicos y otros profesionales sanitarios, en especial psicólogos, de actuar como cómplices del Pentágono y de la CIA en los abusos a prisioneros capturados en el curso de la llamada "guerra contra el terrorismo" tras los atentados del 11-S.

Según el estudio, las agencias militares y de inteligencia de EE.UU. habrían instruido al personal médico en los centros de detención de Afganistán y Guantánamo (Cuba) para violar los principios y las prácticas médicas.

El informe, titulado "La ética abandonada: la profesión médica y abuso a los detenidos en la guerra contra el terror", ha sido elaborado a lo largo de dos años por militares, médicos y expertos en ética sobre documentos desclasificados y públicos.

Cuenta con la financiación del Instituto de la Profesión Médica de EE.UU. y la fundación Sociedad Abierta, del millonario George Soros.

Diseño y participación en los interrogatorios

Las prácticas denunciadas incluirían "diseñar, participar y hacer posible el trato inhumano y degradante y la tortura", como los interrogatorios abusivos; el confinamiento para causar ansiedad; el uso de información médica en los interrogatorios y la alimentación forzada en las huelgas de hambre.

Los médicos también habrían ignorado voluntariamente los efectos que las torturas causaban en sus pacientes.

"Está claro que en nombre de la seguridad nacional los militares forzaron el juramento [hipocrático] y los médicos fueron transformados en agentes de los militares y cometieron actos contrarios a la ética y la práctica medica. Tenemos la responsabilidad de asegurarnos de que esto no vuelve a ocurrir", afirma Gerald Thompson, profesor emérito de Medicina en la Universidad de Columbia.

El informe señala también directamente a la Oficina de Servicios Médicos de la CIA de jugar un papel crítico en la revisión y aprobación de los métodos de tortura como el ahogamiento simulado y la privación del sueño. Médicos de la CIA estuvieron presentes cuando se cometían este tipo de abusos, asegura el estudio.

Los firmantes del documento reconocen que el Departamento de Defensa ha hecho esfuerzos para mejorar el trato a los detenidos, pero aseguran que las prácticas denunciadas siguen en uso.

La CIA y el Pentágono lo niegan

Tanto la CIA como el Pentágono han negado estas acusaciones, que califican de "absurdas".

En declaraciones a la agencia AFP, el director de comunicación de la CIA, Dean Boyd, ha asegurado que el informe "contiene inexactitudes graves y conclusiones erróneas".

"Es importante subrayar que la CIA no tiene prisionteros detenidos y que el presidente Obama puso fin al programa de detención e interrogatorio por decreto en 2009", ha añadido.

En el Pentágono, su portavoz, Todd Breasseale ha afirmado que "ninguno de los críticos ha tenido acceso a los detenidos, a sus informes médicos o a los procesos" en Guantánamo.

Breasseale ha destacado que el personal sanitario trabajan "en condiciones de gran presión y aplican el mejor tratamiento que los prisioneros han conocido jamás".

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