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Los auditores del PP dicen que no hubo control de los donativos anónimos hasta 2007

  • Las secretarias de los extesoreros del PP destruyeron las agendas 
  • La secretaria de Bárcenas trabajó con él hasta 2012 y destruyó su dietario
  • Tomó la decisión sin que nadie se lo dijera y porque no valían para nada

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Los miembros del Departamento de Auditoría Interna del PP que han declarado este martes ante al juez Pablo Ruz en la investigación de la supuesta contabilidad B del partido, han asegurado que no existieron mecanismos de control de los donativos anónimos a la formación hasta 2007, cuando se prohibieron por ley.

Los auditores, según fuentes jurídicas recogidas por Efe, han señalado que en los casos de donaciones anónimas al partido no se hacia ningún control porque no se podía, al no existir mecanismos para ello hasta que en 2007 se aprobó una circular de control interno de donaciones con ocasión de la nueva ley de financiación de partidos.

En concreto, han comparecido ante el juez como testigos tres miembros de la auditoría: Carlo Luca Bigmani, Benito Javier Torre de la Fuente y Antonio López de Pablo.

Fuentes del PP recogidas por Efe han hecho hincapié en que todos los donativos que recibe el partido se ingresan en una cuenta corriente que es auditada por el Tribunal de Cuentas, tal y como exige la ley, y en que las donaciones anónimas eran legales hasta 2007, cuando cambió la ley de financiación de los partidos políticos.

Sobre el dinero transferido a las comunidades autónomas por gastos electorales, los auditores han destacado que bajo ningún concepto podía entregarse dinero de Génova a ninguna región si no era por transferencia bancaria desde una cuenta de gastos de campaña, nunca en metálico, según han detallado las fuentes.

Asimismo, las fuentes han precisado que esta cuestión se les ha planteado en relación con los 200.000 euros que supuestamente recibió en metálico el PP de Castilla-La Mancha en 2007 de la dirección nacional.

Sus funciones se limitaban a dudas contables y análisis de caja

La secretaria general de este partido, María Dolores de Cospedal, negó en su momento que esa cantidad se destinara a la financiación irregular del PP y explicó que el gerente del partido en Castilla-La Mancha contactó con Bárcenas, al igual que el resto de gerentes regionales, antes de la campaña electoral en esa comunidad.

Según Cospedal, se trataba de "recibir la asignación que desde la sede nacional se entendía que correspondía al PP de la región para afrontar los gastos de la campaña", un extremo que, según dijo, "estará perfectamente documentado".

Los auditores, cuestionados sobre los ingresos fraccionados que se realizaban en una cuenta del PP en un solo día, han coincidido en señalar que nunca les llamó la atención esos pagos y que no se establecieron mecanismos de control, al tiempo que han añadido que no elevaron indicación alguna a los órganos superiores.

Las fuentes han agregado que el trabajo de los auditores era no hacer ninguna indicación, y que sus funciones se limitaban a aclarar dudas contables, análisis de caja, elaborar estados de cuentas y remitirlas al Tribunal de Cuentas.

Los auditores internos dependían directamente del gerente de la formación política, en este caso Luis Bárcenas, pero cuando el exsenador pasó a tesorero del partido seguían despachando con él, además del gerente, Álvaro Lapuerta.

Las secretarias de los extesoreros destruyeron las agendas

También han declarado este martes ante Ruz las secretarias de los extesoreros del Partido Popular (PP) Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta que han admitido al juez haber destruido las agendas en las que constaban los encuentros que los dos exdirigentes mantuvieron con los constructores investigados como donantes de la formación, y que tomaron la decisión por iniciativa propia, han informado fuentes personadas en la causa.

En su declaración como testigo en la causa en la que se investiga la supuesta contabilidad B del PP, la secretaria de Bárcenas, Estrella Domínguez López, ha reconocido que trabajó para el extesorero hasta diciembre de 2012 y que durante ese año tiró a la basura su dietario, que contenía los encuentros, comidas y cenas que había mantenido su jefe como tesorero del partido.

La secretaria de Bárcenas, que ha dicho que adoptó esta decisión sin que nadie se lo dijera y porque consideraba que no le valían para nada, ha admitido que en 2009, año en el que estalló el caso Gürtelsu entonces jefe le pidió que guardara las agendas y que en 2011 se las volvió a reclamar.

Ha añadido que el pasado 14 de julio, un día antes de que el extesorero  declarara en la Audiencia trasladado desde la prisión, la mujer de  Bárcenas, Rosalía Iglesias, le pidió las agendas pero ella le dijo que  no las tenía, sino que las tenía "el partido". El abogado de Bárcenas, Javier Gómez de Liaño, ha afirmado  al juez que conserva fotocopias de las agendas.

La secretaria de Lapuerta no recuerda visitas de donantes a la sede del PP, pero sí de Correa

En el mismo sentido se ha expresado Rosa María López Merinero, secretaria del también extesorero del PP Álvaro Lapuerta. López Merinero dijo que a finales de 2012 destruyó las agendas de Lapuerta, también por iniciativa propia, y que no recordaba visitas de empresarios donantes al despacho del extesorero, aunque el presunto líder de la trama Gürtel, Francisco Correa, sí iba por la sede del PP en la calle Génova de Madrid.

El juez Ruz también ha tomado declaración a los miembros del departamento de Auditoría Interna del PP Carlos Luca Bignami, Benito Javier Torre de la Fuente y Antonio López de Pablo, quienes han reconocido que no existían mecanismos para controlar las donaciones anónimas que recibía el partido.