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Caso Bárcenas

Arenas afirma que la reunión que mantuvo con Bárcenas no tuvo "trascendencia política"

  • Según el exsecretario general del PP, no hablaron de cuestiones económicas
  • La reunión de marzo de 2010 con Bárcenas y Rajoy fue "humana" y amistosa" 
  • Admite no haber tomado decisiones para hacer cumplir la ley de donaciones

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El presidente del PP, Mariano Rajoy, junto a Javier Arenas, en una reunión del partido.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, junto a Javier Arenas, en una reunión del partido.

El exsecretario general del PPJavier Arenas afirmó ante el juez Pablo Ruz que  la reunión con Mariano Rajoy para pactar la salida del partido del  extesorero Luis Bárcenas fue un encuentro "sin trascendencia política",  sino "amistoso" en la que "se hacía un reconocimiento a una persona que  llevaba muchos años trabajando profesionalmente en el Partido Popular", según figura en la transcripción de la declaración que prestó el pasado 13 de agosto  ante el magistrado de la Audiencia Nacional.

Arenas reconoció que asistió a la reunión en marzo de 2010, celebrada meses después de que Bárcenas dejara en 2009 su cargo de tesorero por su imputación en el caso Gürtel, y en la que estaban presentes el presidente del PP, Mariano Rajoy, Luis Bárcenas y la mujer de este, Rosalía Iglesias.

El  juez le recordó que en esa reunión, según declaró Bárcenas, se pactó  que el extesorero seguiría cobrando su sueldo "sine die", conservaría un  despacho en la planta tercera de la sede de la calle Génova, así como  su secretaria y un coche con conductor.

"Yo no recuerdo que se hablara de cuestiones económicas,  sí se habló de su ubicación -creo recordar- en la tercera planta, no en  un despacho justo al lado mío pero sí en una pequeña sala de junta que  había en la tercera planta. También me suena que se hablara de la  posible utilización de un coche del partido cuando lo necesitara, y en  relación a sueldos o temas económicos, no recuerdo que se hablaran",  dijo.

"Función política" del secretario general

Además, el vicesecretario de Política Autonómica y Local del PP, Javier Arenas, aseguró al juez que "jamás" conoció los documentos del extesorero sobre una supuesta contabilidad B en esta formación,  ni recibió dinero para el partido o a un donante en su despacho.

"Jamás, jamás, en mi etapa de secretario general del partido conocí  estos documentos", dijo Arenas, que ocupó el puesto entre enero de 1999 y septiembre de 2003, sobre los papeles de Bárcenas,  antes de negar haber tenido nunca competencias en el área económica del PP, ni en la disposición o autorización de fondos "y mucho menos en lo que se refiere al área específica de la contabilidad".

"No  recuerdo jamás haber firmado un talón", aseveró Arenas quien recalcó  que nunca tuvo información sobre donaciones al partido y que, cada tres  meses, preguntaba al que entonces era gerente, Luis Bárcenas, sobre las  cuentas y que su respuesta era que "iban en buena dirección y estaban  saneadas".

Arenas aseguró que el secretario general tenía "básicamente una función política"  y que, aunque era el que llevaba el presupuesto de ingresos y gastos  del partido, así como el de las campañas electorales al Comité Ejecutivo  Nacional, éstos eran preparados por el tesorero.

"Yo jamás he recibido una información de donaciones"

"Básicamente, la tarea  del secretario era la del control del equilibrio presupuestario del  partido y, en este sentido, yo jamás he recibido una información de  donaciones", manifestó.

Según declara, las donaciones representaban un cinco o seis por ciento del presupuesto del partido, siendo el grueso "más importante" las subvenciones procedentes del Estado, y él no tenía información periódica ni puntual sobre donaciones. "Le insisto en que teníamos un depósito de confianza en don Álvaro [Lapuerta] extraordinario porque era una persona de confianza", remacha.

Dicho esto, reconoce que no tomó "ninguna determinación" para hacer cumplir la Ley de Financiación de Partidos Políticos porque "pensaba al 100%" de que se estaba cumpliendo el "tope" fijado ni había ninguna irregularidad. Señala que Lapuerta no le informó de empresarios donantes y que cuando le miraba "veía reflejada la contabilidad ante el Tribunal de Cuentas y una persona impecable".

Desmiente la existencia de pagos en dinero ngero

Desmintió asimismo la existencia de  sobresueldos en negro en el PP: "Los dirigentes del PP, como es mi caso,  declarábamos todos nuestros ingresos y no conocí ningún sistema por el  que hubiera pagos al margen de la contabilidad del partido, o pagos al  margen de la Hacienda Pública".

Arenas negó que, tal y como  afirmó Bárcenas ante el juez, recomendara a éste en marzo de 2010 que  metiera en un sobre y entregara al presidente del PP un remanente de  4.900 euros de la contabilidad B del partido. Dijo que no recuerda esa  conversación y que, si Bárcenas le hubiera contado que tenía "un  problema", él le habría sugerido que lo resolviera con el presidente.  "Eso sí me cuadra", declaró.

Respecto a su relación con Bárcenas, Arenas la definió como "de amistad fraguada en lo profesional,  en la coincidencia del trabajo profesional" y aseguró que, "a día de  hoy, es inexistente". Explicó que esa relación se extinguió después de  conocerse la existencia de cuentas en Suiza de Bárcenas. A raíz de  entonces, dijo Arenas, no recuerda "ninguna reunión, ni ningún  contacto".

En el caso de Lapuerta, dice haber sentido una "profunda admiración" y de "profundo afecto" hacia él y, aunque hace mucho que no le ve, se interesó recientemente por su estado de salud.