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'The Extraordinary Tale', un macabro cuento de hadas sobre las relaciones de pareja

  • Estrenamos el tráiler de la película de Laura Alvea y José F. Ortuño
  • Ha sido seleccionada para el London Spanish Film Festival

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RTVE.es estrena el tráiler de 'The Extraordinary Tale'

¿Se puede rodar una buena película en tan solo dos semanas y sin apenas presupuesto?. La respuesta es sí,  y la prueba es The Extraordinary Tale definida por sus directores, Laura Alvea y José F. Ortuño como "un macabro cuento de hadas sobre las relaciones de pareja". Una película sorprendente y visualmente innovadora (aunque a veces nos puede recordar a Amélie), que se se pudo ver, en primicia, en el pasado festival Madrid de Cine. Su estreno mundial será en Londres, el próximo 28 de septiembre, dentro de una selección de nueve títulos de lo mejor del cine español producido este año. RTVE.es os ofrece, en primicia, el tráiler de la película (encabezando esta noticia)

The Extraorinary Tale –nos cuenta Ortuño- es una historia de amor contada como un cuento de hadas. Empieza en la luz, como todas las relaciones de pareja, y hace un viaje hacia a la oscuridad. Es una comedia negra, un historia de amor entre un chico y una chica que se introduce en el mundo oscuro de lo que es una relación”.

“Lo definimos como un cuento de hadas por el tratamiento narrativo visual y estético -confiesa Ortuño- Es como un cuento en el que al principio todo es felicidad y al ir hacia la oscuridad se va volviendo bastante duro. Incluso podemos decir que tiene un final impactante, brutal. Si esta historia la hubiéramos contado de forma realista, habríamos conseguido el rechazo del espectador, por ese final, pero al narrarlo como un cuento de hadas creo que no pierde la fuerza y la gente lo asimila mejor. Es como el cuento de Caperucita Roja. Puedes contar cómo a una niña se la come el lobo y al final le rajan la barriga para rescatarla, porque es un cuento”.

Una película que han rodado en inglés por varios motivos, según nos cuenta Ortuño: “Contarla en castellano no tenía sentido porque queríamos que fuera una historia universal, que no estuviera ambientada en un lugar concreto ni en una época determinada. Es un cuento atemporal y deslocalizado. Además, el inglés es el latín de nuestra época y favorece la distribución internacional de la película”.

Un rodaje de cuento

El primer paso para rodar la película fue encontrar a la protagonista, lo que fue casi de cuento: “Al actor, Ken Appledorn (recientemente premiado en el Festival de Málaga) no tardamos mucho en encontrarlo porque es bastante conocido, pero no encontramos chicas angloparlantes que dieren el perfil –asegura José F. Ortuño. Abrimos el casting y vimos gente de todo el mundo, Australia, Canadá, Nueva Zelanda. Estuvimos meses viendo videos y nadie nos convencía, hasta el punto de que estábamos dispuestos a suspender la película si no encontrábamos a la actriz perfecta. Era fundamental porque sale en el 99 por ciento de los planos”.

“Hasta que vimos a una chica en un video que solo tenía su nombre y su mail, era perfecta. Parecía alemana por el nombre, Aïda Ballmann. Calculamos lo que nos costaría traerla de Alemania, alojarla en un hotel… Se nos salía mucho del presupuesto, pero era la ideal y decidimos hacer un esfuerzo. Y cuando la escribimos resulta que vivía a dos calles de la productora. ¡Fue una cosa increíble! Parecía que los astros se alineaban a favor de la película y fue lo que nos terminó de convencer para rodarla”.

Un estilo propio

Aunque sea su primer largometraje como directores, Laura y José no son novatos en esto del cine. Ambos han creado la productora Acheron Films, para mover sus trabajos. Los dos son guionistas y ella ha trabajado como ayudante de dirección en películas como El mundo es nuestro, Un mundo cuadrado, Cenizas, Carmina o revienta… y él ha escrito y dirigido los documentales Memorias de una exposición e Ignacio Sánchez Mejías: Más allá del toreo, además de un centenar de obras teatrales. Y ambos escribieron y dirigieron el cortometraje Relojes de arena, catalogado como uno de los cortos más innovadores del año en el Festival de Venecia. Y es que han conseguido su propio estilo.

“La película tiene mucho que ver con Relojes de arena –confiesa Ortuño- es una continuación estética, formal y narrativa. Nosotros buscamos una personalidad propia, porque nos gusta que cuando ves una película identifiques quien la ha hecho, que se vea una personalidad artística que la haga única. Aunque no te guste. Como David Lynch, por ejemplo, y parece que lo hemos conseguido, que tenemos un sello. Lo intentamos hacer en todo lo que hacemos, en el teatro, los documentales… que siempre lleven nuestra impronta".

Han conseguido un estilo visual que tiene mucho que ver con artistas plásticos como Max Saucco o Jan Saudek. “Uno es lo que ha vivido –asevera Ortuño- y esos artistas están entre los que más admiramos. En el corto Relojes…, se notaba la influencia de H.R. Giger (Alien) y en este caso nos parecía que el estilo de estos dos fotógrafos casaba con el tipo de historia que queríamos contar. No queríamos buscar influencias en otras películas porque corres el riesgo de acabar copiando, pero si usas otro tipo de referencias artísticas, como la fotografía, es mucho mejor. Y ese estilo visual es lo que intentamos transmitir al equipo”.

“Además, en The Extraordinary Tale, la cámara se mueve muchísimo. La historia se cuenta con la cámara y con el montaje, con aquello que la fotografía no puede hacer. Partíamos de esos fotógrafos para que el impacto, al mover la cámara, fuera a través de lo que la fotografía no puede ofrecer”.

Un viaje emocional a través del color

“Las reacciones a la película son sorprendentemente buenas –comenta Ortuño- A pesar de que es una película muy personal, también es una comedia divertida, simpática y muy entretenida, no es cerebral ni intelectual. Es una película muy distinta al actual cine español. El final es muy diferente al principio, es un viaje muy grande en todos los sentidos”.

Ese viaje se ve en la paleta de color. Sólo con ver un fotograma sabes en que momento de la película estás. Al principio tenemos anaranjados cálidos, al final grises y azules acero. Y todo a pesar de que sea una única localización, una casa. También es una manera de reflejar las emociones de los protagonistas, a través de la paleta de color. El espectador lo siente instintivamente y, emocionalmente, sabe donde están los personajes.

Rodada en sólo dos semanas

Es increíble que una película tan cuidada visualmente se haya rodado en tan solo dos semanas: “Ambos hemos estado en muchos rodajes –asegura Ortuño- pero nunca en uno de dos semanas. Pero era la única forma de rodar con un presupuesto tan reducido. Y lo conseguimos gracias a que estuvimos tres meses antes ensayando con los actores. De esa forma, cuando llegamos al rodaje, casi siempre nos bastaba con una sola toma, con lo que nos ahorramos muchísimo tiempo. Pero sudamos lo nuestro y fue casi un milagro conseguirlo

“La gente no creía que fuera posible, y menos con una película tan cuidada estéticamente, con una fotografía tan especial, unos movimientos de cámara tan elaborados y rodada en decorados. Queríamos una estética retro usando técnicas contemporáneas, tiene un rollo francés ochenteno. Para la textura necesitábamos constantemente humo y vapor en el plato y que además no se moviera. La imagen tiene un grano, una textura, que en realidad es humo. Y para conseguir eso necesitas la máquina de humo varias horas para que se cree ese ambiente. Y encima había que rodar en dos semanas. Pero lo conseguimos”.

Una banda sonora muy especial

“La banda sonora es importantísima -asegura Ortuño- nos preocupaba muchísimo porque hay música en el ochenta por ciento de la película y es muy importante dramáticamente. Yo suelo hacer mis bandas sonoras, pero en esta ocasión estaba muy ocupado con el resto de la película, y el papeleo, y confié en mi colaborador habitual, Héctor Pérez”.

“Y ha hecho un trabajo excelente, porque retratar ese viaje de los personajes a través del color es fácil (a medida que se deteriora la relación enfriamos la paleta) pero a nivel musical te mueves en un campo tan abstracto que es complicadísimo. La música tiene que aportar lo que falta en la imagen, no subrayarlo, como pasa con los chistes en las telecomedias. Buscábamos que reflejase lo que no se ve en pantalla y debía estar allí. Una labor titánica de la que Héctor ha salido airoso. La música es divertida y entretenida pero si la analizas aporta muchos subtextos e ideas, sin que parezca intelectual o compleja. Lo consigue de forma amena y divertida y aportando muchas capas. La banda sonora sale a la venta este 16 de septiembre”.

The Extraordinary Tale se estrenará el 28 de septiembre en Londres, dentro de una selección de nueve títulos con el mejor cine español producido este año. “Para mí Londres es una ciudad muy especial porque allí estudié y trabajé e hice teatro. Luego iremos a otros festivales en Francia, el resto de Europa y la presentaremos en Noviembre en Estados Unidos”.

De momento, en España no tienen fecha de estreno: “En verano se paraliza todo. Ahora empezaremos a moverla” –comenta Ortuño-.

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