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Las pérdidas del Commerzbank hasta junio, ejemplo de la situación de la banca alemana

  • Perdió 51 millones, frente a los 625 millones ganados en igual período de 2012
  • Este banco fue rescatado en 2008 por el Estado, que tiene un 17% del capital
  • The International Herald Tribune avisa de la situación de la banca germana

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El logo del Commerzbank en una sucursal cerca de las oficinas centrales en Fráncfort
El logo del Commerzbank en una sucursal cerca de las oficinas centrales en Fráncfort. AFP AFP PHOTO / DANIEL ROLAND

El banco alemán Commerzbank -parcialmente nacionalizado- ganó en el segundo trimestre 43 millones de euros, un 84% menos que en igual período de 2012 debido a las provisiones que ha tenido que realizar ara cubrir créditos morosos. Este resultado -unido a la pérdida de 94 millones registrada entre enero y marzo- llevó a la entidad a unas pérdidas de 51 millones de euros en los primeros seis meses del año, que contrastan con los 625 millones de euros de beneficio que logró en el mismo período de 2012 (un empeorarmiento del 108%).

El Estado alemán entró en el segundo banco del país por activos después de inyectar 10.000 millones de euros de fondos públicos, dentro del plan de ayuda al sector bancario. Con esa aportación obtuvo 295 millones de acciones ordinarias a un precio de 6 euros por título (1.770 millones de euros) y otros 8.200 millones de euros en lo que se conoce como participación silenciosa, con la que el Gobierno alemán no obtenía los correspondientes derechos de voto ni representación ejecutiva.

El pasado mayo, el Estado germano se desprendió de las acciones ordinarias, aunque lo hizo con fuertes pérdidas, ya que logró 625 millones de euros, un 65% menos de lo que le costaron esos títulos.

Commerzbank ha informado de que, aparte del aumento en un tercio de esas provisiones (hasta los 537 millones de euros), su beneficio entre abril y junio estuvo lastrado por los bajos tipos de interés.

Además, el director financiero de la entidad, Stephan Engels, ha explicado que el resultado trimestral se ha visto afectado por la implicación del Commerzbank en Detroit, que declaró el mes pasado la mayor suspensión de pagos de un municipio en EE.UU. En total, ha dicho, el banco alemán mantiene en la actualidad 2.600 millones de euros en créditos a entidades locales o comarcales estadounidenses, la mayor parte de ellos en negocios a pequeña escala.

"Los bancos de Alemania, entre los más problemáticos de Europa"

Esa conexión con EE.UU. es un ejemplo del vínculo entre la banca alemana y la economía norteamericana, que fue una de las causas que provocó la necesidad del rescate público de parte del sistema financiero germano, el mayor de Europa después del británico y superior al estadounidense, según ha vuelto a destacar esta semana uno de los diarios internacionales más prestigiosos, The International Herald Tribune.

Uno de los especialistas financieros de este rotativo, Jack Ewing, asegura en un artículo publicado este miércoles que los bancos germanos "están entre los más problemáticos de Europa". "Recibieron un rescate mayor que el de los bancos de EE.UU. y muchos están luchando todavía para recuperarse", resume el articulista, quien se apoya en los datos de la Comisión Europea que cifran en 646.000 millones de euros los fondos públicos alemanes destinados a ese fin desde 2008 hasta septiembre de 2012.

Las ayudas públicas a la banca estadounidense sumaron 428.000 millones de dólares (más de 320.000 millones de euros), según los cálculos del Congreso de ese país, y en España, el FMI ha cifrado en 246.400 millones de euros el apoyo estatal al sistema financiero nacional (desde 2009 y hasta mayo de 2013).

Según los expertos citados por el diario, los bancos alemanes no se caracterizaron por una gestión prudente en los años previos al estallido de la crisis e invirtieron mucho en las llamadas hipotecas basura de EE.UU.

Interconexión entre política y banca

Como consecuencia de eso, fueron "golpeados con mucha dureza" por la crisis, según el presidente de la Escuela Europea de Gestión y Tecnología de Berlín, Jörg Rocholl, quien advierte de que "es alarmante la baja intensidad" del debate sobre cómo debería cambiar ahora el sistema bancario germano.

Además, Ewing recoge el temor que hay en Europa de que, "con el interés de librar a sus bancos de una vigilancia excesiva, Alemania podría debilitar una iniciativa vista como crucial para restaurar la confianza en la zona euro". Se refiere así al proceso de unión bancaria que comenzará con la puesta en funcionamiento del supervisor europeo común, de cuya lupa Merkel ha conseguido excluir a las cajas de ahorro germanas.

Sobre ese sistema de cajas regionales, el artículo destaca que están controladas por los gobiernos de los länder (autonomías alemanas) y otras instituciones locales, y que "tienen una larga historia de corrupción y mala gestión". Como ejemplo, cita a la entidad BayernLB -"propiedad del Estado de Baviera y de bancos de ahorro comunitarios"-, que "ya ha necesitado un rescate de 10.000 millones pagado por los contribuyentes, y varios de cuyos antiguos altos directivos están siendo investigados por uso ilegal de información privilegiada".

Así, Jack Ewing concluye que "hay pocas ganas de cambio porque el sistema bancario de Alemania está profundamente interconectado con la política, al servir como una rica fuente de mecenazgo y financiación para los proyectos locales" y añade que el 45% de la industria bancaria alemana está en manos gubernamentales, un porcentaje en el que no incluye la participación del Estado federal en el Commerzbank.

El artículo también recoge la visión del Bundesbank (el banco central alemán), de la que destaca su advertencia de la vulnerabilidad de la banca del país por su exposición al mercado inmobiliario y por su excesiva dependencia del préstamo interbancario.

Pese a esa situación, la edición europea del diario estadounidense destaca que, "al contrario que sus homólogos en España e Italia, los bancos alemanes se han beneficiado de una fuerte economía nacional" y "no han tenido problemas para captar dinero para prestar a sus clientes". "Alemania pudo permitirse su crisis bancaria", resume Ewing.

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