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El nuevo Gobierno egipcio toma posesión tras una jornada de violencia y detenciones

  • Beblaui y Al Sisi, los primeros en jurar el cargo
  • Los Hermanos Musulmanes aseguran que no reconocen a ese gabinete
  • Los islamistas continúan con sus movilizaciones y piden elecciones anticipadas

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El nuevo Gobierno egipcio toma posesión tras una jornada de violencia y detenciones

Los miembros del nuevo Gobierno egipcio, encabezado por el economista Hazem el Beblaui, han tomado este martes posesión de sus cargos, casi dos semanas después de que el Ejército depusiera al presidente islamista Mohamed Morsi. La ceremonia se produce tras una nueva jornada de violencia que ha dejado al menos siete muertos, más de 250 heridos y 400 detenidos. Los Hermanos Musulmanes han rechazado el gabinete al considerarlo "ilegítimo".

Tras varios días de consultas, los nuevos ministros prestaron juramento ante el presidente interino, Adli Mansur, en una ceremonia retransmitida por la televisión egipcia. Los primeros fueron Beblaui y el ministro de Defensa y jefe de las Fuerzas Armadas, Abdel Fatah al Sisi, que mantiene la cartera y ocupa además en el nuevo Ejecutivo el puesto de primer viceprimer ministro.

También se mantienen en sus cargos los titulares de Interior, Mohamed Ibrahim; de Turismo, Hizham Zazu; y de Antigüedades, Mohamed Ibrahim. De la cartera de Exteriores se hará cargo el exembajador egipcio en Washington Nabil Fahmy. El economista Ahmed Galal, que ha trabajado durante casi dos décadas como investigador en el Banco Mundial, ocupa el cargo de ministro de Finanzas, en un momento de grave crisis económica en el país.

Tres mujeres en el gabinete

El nuevo gobierno cuenta entre su treintena larga de miembros con solo tres mujeres, entre ellas la titular de Información, Doria Sharaf el Din, una conocida periodista de la radiotelevisión egipcia. Además de Al Sisi, hay otros dos viceprimer ministros: Hosam Isa, profesor de Derecho en la Universidad de Ein Shams, que ocupa también la cartera de Educación Superior, y el jurista y economista Ziad Ahmed Bahedin.

La formación de este Ejecutivo es uno de los pasos del periodo de transición que comenzó después de que el Ejército egipcio destituyera el 3 de julio al presidente Mohamed Morsi, tras protestas masivas que pedían la celebración de elecciones presidenciales anticipadas.

El pasado día 8, el nuevo presidente interino emitió una declaración constitucional, que sienta las bases del periodo transitorio. La ceremonia se ha celebrado horas después de que nuevos choques en El Cairo hayan dejado siete muertos, más de 250 heridos y 400 detenidos.

Nuevos choques en El Cairo dejan siete muertos, más de 250 heridos y 400 detenidos

Rechazo inmediato de los Hermanos Musulmanes

Mientras, la organización islamista de los Hermanos Musulmanes, que mantiene grandes movilizaciones desde el golpe de estado, se ha apresurado a criticar al nuevo gobierno, al que ha calificado de “ilegítimo”. "Es un gobierno ilegítimo, un primer ministro ilegítimo, un gabinete ilegítimo. No reconocemos a ninguno de ellos. No reconocermos su autoridad como representativa del gobierno”, ha manifestado el portavoz de la Hermandad, Gehad el Haddad, a la agencia Reuters.

En la misma línea se ha manifestado el portavoz del Partido Libertad y Justicia (PLJ), el brazo político de la Hermandad, Ahmed Subaya, quien ha indicado a Efe que su grupo no reconoce "ni el golpe de Estado ni el gobierno" surgido del mismo. "Es un gobierno golpista y (el acto de investidura) es un movimiento nulo", ha afirmado Subaya.

Por su parte, el partido salafista Al Nur ha denunciado por su parte que el nuevo gobierno no es neutral y ha recordado que cuando aceptó la hoja de ruta, propuesta por el Ejército tras el golpe de Estado, no aceptó que una corriente sustituye a otra para dominar el Gobierno.

En un comunicado emitido poco antes del acto de investidura, cuando ya se conocían la mayoría de los nombres de los ministros, Al Nur señaló que la mayoría de los candidatos pertenecen a una sola corriente, la liberal. Según este partido, las protestas del 30 de junio contra Mursi tuvieron reivindicaciones sociales y políticas y su objetivo no era "deshacerse de la identidad islámica".

Este martes, el consejero de comunicación de la Presidencia, Ahmed al Muslimani, ha instado a los manifestantes islamistas seguidores de Morsi y salafistas a que participen en la vida constitucional.

"Respetamos la voluntad del pueblo y abrimos nuestras puertas a todos, incluido el grupo de los Hermanos Musulmanes, para que sean participantes en la patria", ha añadido Al Muslimani, quien invitó a todas las fuerzas políticas a la reconciliación nacional. Además, ha reiterado que Morsi se encuentra en un lugar seguro y que goza del respeto adecuado para un expresidente.

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