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La cremà de las Fallas pone punto y final a unas fiestas marcadas por la crisis

  • El presupuesto ha sido un 12 % inferior al del año pasado
  • Montoro y la crisis económica, social y política han marcado estas fiestas
  • Este año ha habido dos indultos especiales, relacionados con la religión
  • Las Fallas se presentan a patrimonio inmaterial de la humanidad

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Fallas de Valencia 2013. Nit de la Cremá

La cremà de las Fallas ha puesto punto y final a las fiestas más importantes de Valencia, candidatas a patrimonio inmaterial de la humanidad, que este año se ha centrado en la crisis -económica, social, financiera y política- y ha bautizado a Cristóbal Montoro como el nuevo gran malo de la película fallera.

Las Fallas se han llevado de presupuesto algo más de seis millones de euros (un 12 % menos que en 2012). La más cara ha sido nuevamente Nou Campanar, con 315.000 euros aunque el dinero invertido no le ha servido para endosarse el primer premio.

El protocolo fallero marca que ardan primero los ‘ninots’ infantiles. Sueños y fantasías de viajes, mundos de chucherías, jardines, piratas o mosqueteros reducidos a cenizas en unas horas. Únicamente se ha salvado la figura Hijos de las nubes, en homenaje a los niños saharauis, realizada por el artista Pedro Rodríguez.

El fuego “purificador” ha llegado a medianoche para las demás, incluso para la galardonada Quien paga, manda y su orondo sultán rodeado de lujos como metáfora del poder absoluto del dinero en la Europa actual. Aunque las quejas han tenido este año un blanco claro: un caricaturizado Montoro, objeto de críticas por las inspecciones sorpresa de Hacienda y la subida del IVA.

Las Fallas, candidatas a patrimonio inmaterial

El colofón ha estado en la "zona cero" de Valencia, la plaza del Ayuntamiento dónde se ubica la falla municipal, testigo durante días de otras tantas multitudinarias mascletás, paso obligado de vecinos, falleros y turistas y epicentro, también, de las distintas reivindicaciones que se han dejado ver y oír en estas fiestas.

La fallera mayor, Begoña Jiménez, daba fin a su reinado y ordenaba la quema del monumento que bautiza a Valencia como "La mejor del mundo" en honor a su candidatura a la UNESCO como patrimonio inmaterial de la humanidad.

El alegato turístico ha sucumbido a las llamas entre fuegos artificiales, el himno regional, muchos aplausos y las miradas del president de la Generalitat, Alberto Fabra, y la alcaldesa, Rita Barberá.

No obstante, el perfil de autoridades ha sido más bien discreto al no estar presente ningún miembro de la Casa Real. Sí ha asistido un ministro -el de Exteriores-, un alto cargo del PP -Esteban González Pons-, muchos embajadores, deportistas locales y una diva, Cecilia Bartoli.

Las cifras oficiales hablan de un millón de visitantes, un aumento del 10 % de visitantes de Madrid gracias al AVE -y a que esta Comunidad pasó al lunes la festividad de San José- y una ocupación media superior al 85 %, con todo lo que puede implicar de impacto positivo para la economía de la ciudad.

Indultos innovadores

Además de los indultos esperados por votación popular (Reino de Valencia-Duque de Calabria en infantil y Na Jordana en grandes) se les ha unido este año una doble innovación.

La alcaldesa, Rita Barberá, decidió que se salvara de las llamas una imagen de la patrona de Valencia presente en la falla municipal infantil, y una discreta comisión hizo lo mismo con una divinidad hindú tras las protestas de los miembros de esta comunidad religiosa.

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