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Siria denuncia ante la ONU un ataque de Israel y amenaza con tomar represalias

  • El embajador sirio en Líbano contempla la posibilidad de responder "por sorpresa"
  • El canciller iraní también se ha pronunciado y ha hablado de "asalto brutal"
  • Israel guarda silencio y no confirma ni desmiente

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Damasco envía una queja formal a la ONU por el ataque israelí

El régimen de Damasco ha amenazado a Israel con responder al presunto ataque que sus aviones lanzaron el miércoles sobre suelo sirio, una represalia que podría llegar como una "sorpresa" para los israelíes.

El Gobierno de Siria  ha reivindicado su derecho a defenderse frente a la "agresión israelí" contra un centro de investigación militar y ha negado que el objetivo de los aviones militares israelíes fuera un convoy cargado con armamento que se dirigía hacia el Líbano.

El Ministerio sirio de Asuntos Exteriores ha responsabilizado directamente a Israel y a sus aliados en el Consejo de Seguridad de la ONU por el efecto que pueda tener esa acción israelí, y ha subrayado que Siria se reserva su derecho "a defender su territorio y su soberanía", en un comunicado difundido por la agencia oficial Sana.

El embajador sirio en Líbano: "Responderemos en el momento oportuno"

Más concreto ha sido el embajador sirio en el Líbano, Ali Abdul Karim Ali, al advertir de que su país podría preparar una "sorpresa" en respuesta al presunto ataque aéreo (todavía no se han visto imágenes y la información no ha podido ser contrastada).

"Damasco ha tomado la decisión de responder al ataque israelí en el momento oportuno", ha dicho el diplomático, y ha señalado que podría ser una "sorpresa".

Ali lo ha comunicado a la web "Ahad", cercana al grupo chií prosirio Hizbulá, que "los israelíes, con EE.UU. detrás de ellos y con sus cómplices árabes y regionales, se dan cuenta de que Siria decidirá responder por sorpresa a esa agresión".

El diplomático también ha señalado que "las autoridades competentes se encargarán de elegir la respuesta adecuada y determinar la forma y el lugar donde esta tendrá lugar".

Distintas versiones

Frente a las informaciones en medios de comunicación occidentales de que el bombardeo israelí fue sobre un convoy que se dirigía al Líbano con armas para Hizbulá, Damasco ha reiterado su versión de que el objetivo fue un centro de investigación militar en el distrito de Jamariya, en la provincia de Rif Damasco.

En el ataque que denuncian habrían muerto dos empleados del complejo y cinco habrían resultado heridos. 

La ONU no confirma el ataque

La ONU dijo hoy que su misión que observa el cumplimiento del alto el fuego entre Israel y Siria en los Altos del Golán (UNDOF) no ha detectado ningún avión sobrevolar la zona y no puede confirmar el supuesto ataque israelí en Siria.

Sin embargo,  Damasco ha presentado una queja oficial ante el presidente del Consejo de Seguridad y otra ante el secretario general de la ONU en las que ha denunciado "la agresión israelí sobre un centro de investigación".

Además, ha acusado a Israel de "colaborar con los grupos terroristas, incluido el Frente al Nusra -vinculado a Al Qaeda-, para atacar instalaciones vitales" en Siria.

Siria criticó al Consejo de Seguridad por supuestamente no haber asumido su responsabilidad en evitar la operación militar israelí, lo que supone un gran riesgo para la estabilidad de Oriente Medio y la seguridad internacional.

Israel, en silencio

El Ministerio de Exteriores ha citado al comandante de la fuerza de paz de la ONU en los territorios ocupados por Israel en los altos del Golán, general Iqbal Sanga, a quien le ha trasladado una protesta "por la violación israelí de los compromisos del acuerdo de separación de fuerzas suscrito (entre Siria e Israel) en 1974".

El régimen sirio ha pedido a Sanga que se adopten las "medidas necesarias para informar a las partes implicadas de la ONU de la grave violación israelí y garantizar que no se repita" ese tipo de ataques, considerados "una flagrante violación a la carta de la ONU y la legislación mundial".

Por su parte, la diplomacia y los portavoces oficiales israelíes han mantenido la consigna de callar y no hacer ningún comentario sobre esas informaciones.