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Multitudinaria manifestación en Pakistán contra la corrupción y por la dimisión del Gobierno

  • Un clérigo suní ha convocado la marcha
  • Las fuerzas de seguridad disparan al aire en Islamabad
  • El Gobierno advierte que las reivindicaciones son inconstitucionales

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Miles de personas se manifiestan en Pakistán contra la corrupción y por la dimisión del Gobierno

Miles de personas han salido a la calle este martes en la capital de Pakistán, Islamabad, siguiendo el llamamiento del clérigo suní Muhammad Tahirul Qadri. Los manifestantes piden la dimisión de figuras destacadas del gobierno  civil y reformas electorales para erradicar la corrupción.

La marcha ha provocado enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que han disparado al aire para dispersar a la multitud. Según la Policía, los manifestantes intentaba llegar hasta la llamada "zona roja", donde se ubican los edificios gubernamentales. Por su parte, los seguidores del líder religioso afirman que la Policía intentó detenerle.

Algunos manifestantes han arrojado piedras a los agentes y al menos seis personas han resultado heridas

El grueso de la marcha ha alcanzado durante la madrugada las inmediaciones la céntrica avenida Jinnah, en la que decenas de miles de personas esperaban desde hacía horas la llegada de Qadri desde la ciudad oriental de Lahore.

El clérigo ha instado al Gobierno a disolver  el parlamento federal y las asambleas regionales este mismo martes, y ha  pedido a los asistentes que no se disuelvan hasta que se atiendan sus demandas.

Demandas "inconstitucionales"

El ministro de Interior paquistaní, Rehman Malik, ha advertido en televisión que el Gobierno "no aceptará la presión de Qadri porque sus demandas son inconstitucionales". 

Por su parte, el ministro de Información y portavoz oficial, Qamar Zamán Kaira, ha negado legitimidad al movimiento y ha acusado a su líder de "querer ponerse al frente de un Gobierno interino".

Qadri, un religioso desconocido que hasta hace poco vivía en Canadá, se  ha convertido de la noche a la mañana en una figura respetada con un  discurso contra la corrupción endémica y a favor de las reformas políticas. Con su formación, el Tehrik Minhajul Quran (TMQ), Qadri asegura querer encabezar una revolución pacífica. 

Aunque sus motivos están poco claros, Qadri se ha convertido en un elemento nuevo de cara a las elecciones de esta primavera. Si los comicios tienen lugar con normalidad, será la primera vez en la historia del país en la que un gobierno civil completa su legislatura y cede el poder en las urnas.

En cambio, el clérigo pide que se suspendan hasta que se realicen reformas para acabar con la corrupción, y que mientras tanto haya un gobierno transitorio. 

Según informa Reuters, algunas fuentes en Pakistán creen que Qadri podría estar respaldado por los militares, que tienen una larga historia de intervención en la política paquistaní.