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Polaroid probará suerte con tiendas en las que aficionados podrán "experimentar con sus fotos"

  • Las primeras tiendas se abrirán en Florida, Nueva York, Boston y Las Vegas
  • Contarán con un estudio y con «foto-tenderos» expertos en todo el proceso

Se puede acceder a muchos de los productos que venderán a través de su web

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Este es el aspecto que tendrán las Polaroid Fotobar que se abrirán al público este año.
Este es el aspecto que tendrán las Polaroid Fotobar que se abrirán al público este año.

Todo el mundo asocia la marca Polaroid con las «instantáneas», aquellas fotos que se podían tomar y ver transferidas a un papel con su aspecto definitivo en cuestión de segundos. Si lo pensamos, fue todo un adelanto a su época: desde entonces no ha habido muchas alternativas para manipular las fotos analógicas ni digitales de manera que estuvieran disponibles en papel tan rápido y en cualquier lugar.

Actualmente los más jóvenes encuentran incluso un tanto extraño el concepto de imprimir las fotografías, pues su reino parece ya más asociado a las tomas digitales y las pantallas de televisión y ordenador. Las fotografías se toman en cualquier lugar con el dispositivo que esté más a mano, ya sea una cámara, un teléfono o una tableta, y viajan por la red sin que necesiten quedar impresos para llegar a los seres queridos. Si acaso las mujeres ¿tradicionales cuidadoras del archivo familiar¿ son las que más esfuerzos hacen por imprimirlas o crear álbumes que perduren en el tiempo.

Polaroid dominó el terreno de la transformación de la fotografía al papel durante una época dorada, pero sucumbió ante las cámaras de mayor calidad; la llegada de las cámaras digitales le dio la puntilla definitiva. Cuando declaró su bancarrota en 2001 la famosa marca continuó existiendo en algunos otros tipos de productos relacionados, pero perdió unos cuantos años buscando su identidad mientras en las fábricas sólo producían película para las antiguas máquinas Polaroids, escáneres y algún que otro derivado.

Nada de aquello perduró demasiado: otra bancarrota asoló lo poco que quedaba de Polaroid en 2008. Pero, cual ave Fénix, desde entonces el negocio ha tratado de resurgir y reenfocarse en las cámaras digitales que actúan a modo de impresoras portátiles. Aunque lo verdaderamente poderoso sigue siendo su marca: algo que la gente continua identificando con algo retro pero interesante, con un toque artístico y un extraño concepto de modernidad.

La compañía ha anunciado recientemente que está planeando probar suerte abriendo tiendas especializadas para los aficionados a las fotografías, donde puedan imprimir sus fotos y convertirlas en «objetos de calidad» como los que pueden verse en los museos ¿ algo distinto de las tiendas de impresión callejeras convencionales. Si esto significa que contarán con tecnologías de impresión de alta calidad o con horteradas como la posibilidad de imprimir tu cara en camisetas o el interior de cristales todavía estar por ver.

Las tiendas se llamarán Polaroid Fotobar, y la primera se abrirá en Delray Beach (Florida); seguirán Nueva York, Las Vegas y Boston, entre otras. El concepto que se intentará transmitir a la gente en un ambiente festivo y agradable es «cómo liberar esas fotos que tienen atrapadas en sus cámaras, teléfonos y ordenadores», planteando el asunto casi como arte experimental.

Además de unas tiendas diseñadas con colores joviales, Polaroid utilizará una tecnología propia para permitir a la gente encontrar y seleccionar las fotos rápidamente y transmitirlas a los equipos de las tiendas o a las redes sociales de Internet. Entre otras cosas se ofrecerá software para mejorar las fotos con diversos efectos, filtros, corrección de ojos rojos y detalles de ese estilo.

Para quienes quieran imprimir las fotos las tiendas tienen previsto ofrecer un gran variedad de formatos: tipos de papel, tela y otros materiales, además de marcos y otros complementos. Algunos clientes podrán irse con sus fotos debajo del brazo o ¿si eligen opciones que requieran de una labor más artesanal¿ (como en el caso de marcos) recibirlas cómodamente en su casa pasados unos días.

Si todo esto recuerda un poco a las tiendas de Apple o Microsoft es porque la idea está en parte basada en ese formato altamente comercial de venta por impulso en lugares simbólicos y de mucho tránsito. Con los trabajos expuestos en las paredes, las tiendas dicen que podrían pasar casi por galerías de arte. Y al igual que en las Apple Store se puede preguntar a un experto en el «Genius Bar», en las Fotobar se podrán encontrar foto-tenderos conocedores de todo el proceso fotográfico.

En la tienda también habrá una zona denominada Estudio con iluminación apropiada para quien quiera disparar allí sus fotos o jugar a las modelos o los bodegones. Hasta el momento de la apertura de las tiendas los más ansiosos pueden acceder a la web de Fotobar (www.polaroidfotobar.com), desde donde también se puede acceder a esos mismos productos desde cualquier lugar del mundo.