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Cientos de muertos tras un ataque del Ejército sirio en Hama, según la oposición

  • El OSDH habla de más de 150 y rebeldes sirios, más de 200
  • Damasco acusa a "grupos terroristas" de la masacre
  • Las potencias occidentales presionan para sancionar a al-Asad
  • Rusia sigue oponiéndose a las sanciones a Damasco en la ONU

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Nueva masacre de civiles en Siria

Más de 150 personas, según el Observatorio sirio de Derechos Humanos, y más de 200, según activistas de la oposición siria, han fallecido este jueves por el ataque de las fuerzas gubernamentales de Siria en el pueblo de Treimsa, en la provincia de Hama (centro del país).

“Las tropas gubernamentales han bombardeado el pueblo utilizando tanques y helicópteros” ha declarado por teléfono a France Presse el presidente del OSDH, Rami Abdel Rahmane. A su juicio, el número de muertos ha sido superior a 150 en una jornada en la que en total, han fallecido más de 200 personas.

El líder revolucionario del Consejo de Hama ha comentado a Reuters que la mayoría de los fallecidos son civiles y que las milicias pro-gubernamentales los han asesinado ejecutándolos. El presidente del OSDH ha explicado que los cuerpos de 30 ciudadanos han sido identificados tras su asesinato en Treimsa. No obstante, estas informaciones no han podido ser confirmadas por fuentes independientes al conflicto.

Una "extensión de una operación de las Fuerzas Aéreas"

Según un informe de los observadores de la ONU en Siria al que ha tenido acceso Reuters, el ataque contra la aldea de Hama ha sido “una extensión de una operación de las Fuerzas Aéreas de Siria. El documento establece que “la situación en la provincia de Hama sigue siendo muy volátil e impredecible" y que "las fuerzas de SAAF continúan apuntando a zonas urbanas densamente pobladas al norte de la ciudad de Hama".

De acuerdo con un activista que vive en la provincia, la situación es muy grave porque las fuerzas del gobierno han bombardeado una mezquita dónde muchas personas habían buscado refugio. Treimsa "está ahora vacía. Todo el mundo ha muerto o ha huido", ha comentado este activista a France Presse en un correo electrónico.

Bajo el paraguas de las fuerzas de seguridad, los "shabihaasesinaron con armas blancas a los civiles, incluidos muchos médicos y muchas personas heridas en los bombardeos, ha apuntado otro activistas, Abu Gazi, a la agencia Efe.

Gazi ha explicado que las fuerzas sirias rodean actualmente Tremseh, pero han detenido los bombardeos sobre la localidad, devastada y en una situación humanitaria de emergencia. Tras el bombardeo, las fuerzas del orden irrumpieron en Tremseh y se enfrentaron a rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS), que lograron abrir algunas vías para permitir a la población escapar del asedio y los bombardeos, aseguró el activista.

Cruce de acusaciones

Tras esta nueva masacre, la oposición siria ha instado al Consejo de Seguridad de la ONU a adoptar una resolución vinculante conforme al artículo VII de la Carta de Naciones Unidas, que autoriza una intervención armada.

"Detener esta locura que amenaza a la entidad de Siria, la paz y la seguridad en la región y el mundo, requiere una solución urgente y agudo del Consejo de Seguridad en virtud del Capítulo VII (de la Carta de las Naciones Unidas) para proteger al pueblo sirio ", ha manifestado el opositor Consejo Nacional Sirio (SNC), la principal coalición opositora en el exilio, según AFP.

Por su parte, los Hermanos Musulmanes han manifestado que hacen responsable al enviado especial de la ONU para Siria de esta masacre. Mientras, el gobierno ha acusado a “grupos terroristas” de la responsabilidad de la matanza, según la agencia oficial Sana, informaciones que tampoco han podido ser contrastadas por fuentes independientes.

Testimonios recogidos por la agencia aseguran que los terroristas saquearon y destruyeron decenas de casas antes de que las autoridades llegaran al lugar.

Además, la agencia oficial del régimen ha apuntado a la colaboración de algunos medios de comunicación como Al Jazeera o Al Arabiya con estos grupos. “Los medios de comunicación sedientos de sangre, que cooperan con los grupos terroristas armados que han cometido una masacre contra los pobladores de Treimsa cerca de Hama, han intentado manipular a la opinión pública en contra de Siria y de su gente para provocar  una intervención extranjera antes de la reunión del Consejo de Seguridad ", apunta la agencia oficial.

Por su parte,  los observadores de la ONU no han podido confirmar la autoría de la nueva masacre, ya que suspendieron su misión el pasado 16 de junio por los riesgos de seguridad que esta conllevaba, si bien permanecen en el país hasta que expire su mandato la próxima semana.

Duro golpe al régimen sirio

Por otro lado, el régimen de Bachar al-Assad ha confirmado la primera deserción de uno de sus embajadores. Se trata de Nawaf Farèsembajador de Siria en Irak, que anunció su abandono en un vídeo retransmitido por la televisión qatarí, Al Yazira, y en el que instaba al Ejército a “unirse inmediatamente a las filas de la revolución”, informa France Presse.

Diplomático desertor sirio llama al ejército para unirse a la "revolución"

Al día siguiente, el Ministerio de Relaciones Exteriores Sirio, anunció que sería “perseguido por la justicia y llevado ante el Consejo de disciplina”.

Según el ministerio iraquí de Asuntos Exteriores, Farés se encuentra actualmente en Qatar, emirato conocido por su hostilidad a la represión que Bachar al-Assad ejerce sobre su población a raíz del inicio de las revueltas árabes en Siria en marzo de 2011.

Este abandono es un nuevo golpe para el régimen sirio, sobre todo cuando ocurre seis días después de la deserción del general sirio Manaf Tlass, comandante de una brigada de la Guardia Republicana y miembro de una familia suní muy próxima a la familia Al Asad.

Para Estados Unidos ésta es una "señal" de que el régimen de Bachar Al Asad "claramente está empezando a desmoronarse", ha asegurado Patrick Ventrell, portavoz del Departamento de Estado. Según la cuenta de Estados Unidos, el ejército sirio ya ha sufrido "cientos" de deserciones, y confía ahora en que la elite que aún apoya a Al Asad siga ese ejemplo.

Divergencias en la ONU

En Naciones Unidas ha tenido lugar la primera reunión del Consejo de Seguridad para analizar el proyecto de resolución presentado este miércoles por EE.UU., Reino Unido, Francia, Alemania y Portugal, y que amenaza con sanciones diplomáticas y económicas a Siria si no repliega antes de diez días sus tropas de los centros urbanos y detiene el uso de armamento pesado.

Pero esta cita, que ha durado alrededor de dos horas, ha concluido con un escaso acercamiento entre sus miembros permanentes. De un lado, están las potencias occidentales y de otro, principalmente Rusia, que sigue negándose a sancionar a Damasco.

"Estábamos a diez millas los unos de los otros y ahora estamos a diez millas menos cinco centímetros", ha asegurado el embajador de Francia ante la ONU, Gérard Araud, a la salida de la reunión, informa Efe.

"Continuaremos con las negociaciones con un espíritu constructivo", ha añadido el embajador de Alemania en la ONU, Peter Wittig, ya que los miembros del Consejo planean seguir con las negociaciones este viernes, y los primeros días de la semana que viene, de cara a poder votar un texto el próximo miércoles,  18 de julio. La idea es alcanzar un acuerdo antes de esa fecha, ya que el 20 de julio expira el mandato de la UNSMIS, los observadores internacionales en Siria.

Estados Unidos amenaza con no prorrogar el mandato de los observadores de la ONU en Siria, si el Consejo no hace uso de las sanciones para presionar a al-Assad, informa Afp citando a fuente diplomáticas. Pero el embajador adjunto de Rusia ante la ONU, Alexander Pankin, mantiene “esperanzas” en acordar modificaciones en el texto occidental que no hagan mención a las sanciones y renueven por tres meses el mandato de los observadores.