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El bosón de Higgs, la pieza que faltaba

El bosón de Higgs, la pieza que faltaba

  • Marcos Canales es investigador del CIEMAT y coordinador de CPAN

  • Atlas y CMS fueron esenciales para el hallazgo del bosón de Higgs

  • La tecnología de los aceleradores de partículas beneficia a todas las personas

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El bosón de Higgs era la última pieza que faltaba por descubrir en el modelo estándar que describe las partículas elementales que constituyen la materia y las fuerzas que interactúan entre ellas. El bosón es la que aporta la masa.

Su existencia fue propuesta en 1964 por el británico Peter Higgs. Sin embargo, durante décadas ha sido esquiva para los científicos, hasta que construyeron en la frontera franco-suiza el Gran Colisionador de Hidrones (LHC), un gigantesco anillo subterráneo de 27 km de circunferencia, para poder detectarla.

No obstante los científicos hablan del hallazgo de un bosón compatible con el de Higgs al 99,999%.

En 'A hombros de gigante' hemos hablado de este hito científico con Marcos Cerrada, investigador del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) y coordinador del Centro Nacional de de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear (CPAN).

Canales ha explicado qué es un bosón, como el de Higgs. Según el científico "proporciona la masa al resto de las partículas". Tambíen de por qué es tan complicado e importante este descubrimiento.

"El problema está en que el bosón de Higgs no se puede observar directamente porque se desintegra de forma inmediata", señaló Canales.

En realidad, lo que han visto los científicos es el rastro que deja su desintegración. De ahí, que hablen de probabilidad y no de confirmación definitiva, que se podría producir a finales de año.

España aporta al CERN más de 900 científicos y el 8% del presupuesto

El hallazgo ha sido posible gracias a dos enormes detectores presentes en el LHC: Atlas y CMS. En su construcción y en los experimentos, han participado más de 40 países, entre ellos España.

En total, más de 900 científicos e ingenieros españoles trabajan activamente en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) y nuestro país contribuye este año con el 8 por ciento del presupuesto.

Más allá de confirmar el modelo estándar de física de partículas, no se aventuran posibles aplicaciones inmediatas de esta investigación en ciencia básica.

Aunque "en la década de 1920 los científicos que descubrieron la Mecánica Cuántica tampoco vieron ninguna utilidad y hoy en día es la base de la electrónica", recuerda Cerrada.

Lo que sí tiene beneficios directos para el ciudadano es toda la tecnología desarrollada para la fabricación de los aceleradores de partículas, que ha permitido avances en técnicas de diagnóstico por imagen como la resonancia magnética o la Tomografía por Emisión de Positrones (PET), y cada vez más centros médicos utilizan haces de partículas como terapia contra el cáncer.

Sin olvidar, que la World Wide Web, el ‘lenguaje’ en el que se basa Internet, fue creado en el CERN por Tim Berners-Lee para compartir la ingente información generada entre científicos de todo el mundo. "Aunque sólo hubiera sido por este avance, las inversiones y la investigación habrían estado más que justificadas", concluyó Marcos Cerrada.

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