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Nuria Espert presta a Lorca su voz en para una nueva versión de 'Ainadamar' de Osvaldo Golijov

  • Con dirección de escena de Peter Sellars y escenografía del pintor Gronk.
  • Nuria Espert interpreta junto a la soprano Jessica Rivera a Margarita Xirgu
  • La mezzosoprano Kelley O’Connor es Federico García Lorca
  • En el Teatro Real, hasta el 22 de julio

Por
Imagen del estreno de esta versión de Ainadamar en la Ópera de Santa Fe. KEN HOWARD

Director musical : Alejo Pérez, Director de escena: Peter Sellars, Escenógrafo: Gronk, Figurinista: Gabriel Berry, Iluminador: James F. Ingalls, Director del coro
Andrés Máspero,

Margarita Xirgu
Nuria Espert
Jessica Rivera
Federico García Lorca
Kelley O'Connor
Nuria
Nuria Rial
Ruiz Alonso
Jesús Montoya
Marco Berriel
José Tripaldi
Miguel Ángel Zapater
Un maestro
David Rubiera
Un torero
Ángel Rodríguez

Guitarra flamenca:

Adam del Monte

Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
(Coro Intermezzo y Orquesta Sinfónica de Madrid

He cerrado mi balcón porque no quiero oír el llanto pero por detrás de los grises muros no se oye otra cosa que el llanto.

Hay muy pocos ángeles que canten, hay muy pocos perros que ladren, mil violines caben en la palma de mi mano.

Pero el llanto es un perro inmenso, el llanto es un ángel inmenso, el llanto es un violín inmenso, las lágrimas amordazan al viento, no se oye otra cosa que el llanto.

Casida del llanto (Diván del Tamarit). Federico García Lorca

Montevideo, 1969. Estamos en el Teatro Solís. Unos niños cantan la balada de Mariana Pineda de García Lorca. Margarita Xirgu (Nuria Espert) recita los versos que encabezan esta crónica. La actriz, que está ya en el tramo final de su vida y que fue el personaje artístico más vinculado a Lorca, comienza a recordarle...

Y le recordará hasta el final de la obra. En esta primera imagen, en la segunda (España, verano de 1936) y en la tercera que nos devolverá a Montevideo. Allí, veremos cómo el espíritu de Lorca (a quien presta su hermosa voz y su frágil y femenina apariencia la mezzo Kelley 0'Connor) aparece para acompañar a Xirgu en su último viaje, en abril de 1969. Se marcha dejando a su ayudante Nuria (la soprano Nuria Rial).

Nuria Espert, la estrella que más brilla

La presencia escénica tan poderosa de Nuria Espert, la actriz más ligada en nuestro tiempo a la figura de Lorca -algunos la vieron de niños ser Doña Rosita la soltera- recitando, es sin duda el elemento más importante de este montaje (de esta actualización para el Teatro Real de la versión de 2005 de la ópera estrenada en Estados Unidos en 2003).

"Pensé que venía a añadir una cosita...pero lo que ha entrado es la poesía de Lorca, una selección de poemas (del Divan del Tamarit) tan bellos...que ha elegido él (Peter Sellars)", ha explicado Nuria Espert. Encarna a Margarita Xirgu que se desdobla en dos personajes; Espert encarna a la Xirgu que recita, y la soprano estadounidense de origen peruano Jessica Rivera, a la Xirgu que canta.

El encuentro entre Espert y Sellars

El pasado mes de enero, cuando Peter Sellars se encontraba en Madrid trabajando en Iolanta y Perséphone y profundizando en el universo de Federico García Lorca para la presentación de Ainadamar en el Teatro Real, conoció a Nuria Espert. De ese encuentro surgió la participación de la gran actriz española en la producción de Madrid. Junto con el guitarrista Adam del Monte, el percusionista Gonzalo Grau y el ingeniero de sonido Jeremy Flower, han creado la nueva versión musical y dramatúrgica que se ha estrenado este domingo.

Además de estos tres artistas, de Keelly O’Connor —que estrenó las dos versiones de la partitura—, de la soprano Jessica Rivera —que interpretó el personaje de Nuria en ambas y que en Madrid encarnará a Margarita Xirgu—  podremos ver tambgién al  cantaor Jesús Montoya, intérprete desde el primer momento del falangista Ruiz Alonso, papel que en el Teatro Real será desdoblado por Marco Berriel.

La soprano catalana Nuria Rial —una de las más reconocidas intérpretes de música barroca en España—, debuta el papel de Nuria, personaje que Osvaldo Golijov creó como homenaje a Nuria Espert, cuya interpretación de Yerma en Estados Unidos, en los años 80, le provocó una enorme conmoción que fructificaría, años más tarde, en la composición de la ópera.

Completan el reparto el bajo Miguel Ángel Zapater (José Tripaldi), el barítono David Rubiera (un maestro), el tenor Ángel Rodríguez(un torero) y Adela López y Cristina Alcaide como voces de la fuente, secundadas por el Coro Titular del Teatro Real (Coro Intermezzo).

El Teatro Real ha preparado un especial Ainadamar en su web para explicar la génesis de esta versión de Ainadamar. 

La atmósfera musical del Sur

Con ellos está la Orquesta Titular del Teatro Real (Orquesta Sinfónica de Madrid), que en esta ocasión suena  amplificada, como los demás músicos y cantantes de la ópera —y a veces con el sonido recreado, en directo, a través del sampler—, ya que la ópera utiliza lenguajes y medios expresivos actuales, inspirados en la rica tradición musical de oriente y occidente.

El resultado es un sonido envolvente e intimista, que en mucho momentos viaja hacia ritmos sudamericanos, con el peligro de lo que Sellars dice que quiere evitar y que él denomina "colonialismo a la inversa". Es decir que esta ópera parezca el "extraño proyecto turístico" de un americano que ha venido a España a hablar de Lorca. Sellars define esta música como una música "que se mueve por todo el cuerpo con la increíbla atmósfera del Sur". Con ella, añade, "desde el Teatro Real estamos diciendo que la UE se equivoca cuando dice que España debe parecerse a Alemania, España debe parecerse a España..."

Pero más que la música es el libreto de David Henry Hwang, el que insistiendo y repitiendo a lo largo de la obra tópicos sobre Lorca sin añadir una visión novedosa, puede debilitar el conjunto, el resultado de la combinación de tantos elementos interesantes y dispares.

Este amplio espectro de influencias que afloran en la partitura de Golijov Osvaldo Golijov - argentino de origen judío-nace en Granada, en donde vivieron convivieron y sufrieron judíos, musulmanes y cristianos, dejando en esa tierra su historia, su arte, su sentir y su dolor, que García Lorca cantó y lloró hasta que silenciaron su voz junto al manantial de Ainadamar (en árabe, fuente de lágrimas), pero no sus palabras, que siguen resonando e inspirando a artistas de todo el mundo.

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