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Boixareu afirma que "jamás" ha actuado como "hombre de paja" de Urdangarin

  • Se investiga el supuesto desvío de fondos del Instituto Nóos, presidido por el duque
  • El juez Castro tomará declaraciones desde hoy al viernes en la ciudad condal

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El empresario Joaquim Boixareu, imputado en la causa por el presunto desvío de fondos del Instituto Nóos, ha admitido que Iñaki Urdangarin le encargó constituir la Fundación Deporte, Cultura e Investigación Social, pero ha asegurado que "jamás" ha sido "hombre de paja" o intermediario del duque.

Boixareu ha declarado este miércoles durante cerca de hora y media como imputado ante el juez José Castro, que investiga el caso Nóos, y ha asegurado que en diciembre de 2006 aceptó el encargo de Urdangarin porque consideró que era "un honor" y debido a la amistad que les unía, aunque, según ha dicho su abogado a la prensa, si se confirman las acusaciones, se sentirá "un poco desengañado".

Xavier Arauz, letrado de Boixareu, ha recalcado que el empresario "jamás ha intermediado, ni ha sido fiduciario u hombre de paja" de Urdangarin y que, además, no aparece en ninguna cuenta vinculada a las presuntas irregularidades que se imputan al duque.

El empresario, que en 2010 aspiró a presidir la patronal catalana Foment del Treball, ha añadido que aceptó constituir en diciembre de 2006 la Fundación Deporte, Cultura e Investigación exclusivamente como "ayuda" a un amigo y porque se trataba de un proyecto solidario que pensó que podría resultar un éxito, según ha informado a la prensa su letrado a la salida del juzgado.

30.000 euros para constituir la Fundación

De acuerdo con la versión de Boixareu, Urdangarin le entregó 30.000 euros para constituir la mencionada Fundación para pagarle de esa forma varias tareas de asesoramiento que había hecho para él y que el empresario se negaba a cobrar.

La única condición que Boixareu puso para cobrar por esos trabajos de asesoramiento era, según su abogado, que los 30.000 euros se destinaran a un proyecto solidario y, por ese motivo, aceptó la fórmula propuesta por Urdangarin de crear la Fundación Deporte y Cultura, porque su objetivo era la integración social, a través del deporte, de personas en situación de marginalidad.

La Fundación Deporte y Cultura, que presuntamente Diego Torres e Iñaki Urdangarin utilizaron para desviar fondos a paraísos fiscales, según sospecha la Fiscalía, fue creada meses después de que la Casa del Rey indicara al duque de Palma que debía abandonar sus negocios al frente de Nóos, en marzo de 2006.

Boixareu ha recalcado que Urdangarin era presidente del consejo asesor de la Fundación, por lo que, ha resaltado su abogado, el duque de Palma no tenía intención de permanecer oculto en dicha entidad.

El propio Urdangarin, en su declaración judicial como imputado en Palma, ya admitió que fue él quien pidió a Boixareu que constituyera la Fundación y negó que lo utilizara para evitar tener que consultar con la Casa del Rey su participación en este proyecto, tras la advertencia que recibió en marzo de 2006 de que debía abandonar sus negocios.

Un fundador de Nóos: Urdangarin se limitaba a las relaciones públicas

Xavier Agulló, uno de los fundadores del Instituto Nóos, ha declarado este miércoles ante el juez José Castro que Iñaki Urdangarin y Diego Torres compartían responsabilidades en la entidad, aunque el duque de Palma se encargaba de las relaciones públicas y su socio de aspectos contractuales y económicos.

Esta declaración se incluye en la nueva ronda de interrogatorios que desde hoy hasta el viernes desarrolla el juez en Barcelona en la causa por el supuesto desvío de fondos del Instituto Nóos, presidido por Urdangarin, en la que tomará declaración a 62 testigos, entre ellos la del empresario catalán Joaquim Boixareu como imputado.

Según han informado fuentes judiciales, en su declaración como testigo ante el juez del caso Palma Arena, Agulló ha admitido que el entramado de empresas controladas por Urdangarin y Torres, incluida la sociedad Aizoon que el duque de Palma comparte con su esposa, funcionaban con una caja única.

Sin embargo, ha defendido la legalidad de ese sistema porque, a su juicio, aunque se podían cruzar facturas entre las empresas del entramado, finalmente se pagaban los mismos impuestos que si hubieran tributado por separado.

A preguntas del abogado de Urdangarin, Mario Pascual Vives, Agulló ha explicado ante el juez que el duque de Palma y su socio Diego Torres eran los jefes del Instituto Nóos, por lo que estaban al mismo nivel en la toma de decisiones, si bien se repartían sus funciones, según las mismas fuentes. Según ha detallado este testigo, mientras que Diego Torres -que había sido profesor suyo-, se encargaba de los aspectos económicos y contractuales, Urdangarin se centraba más en las relaciones públicas.

Agulló también ha explicado que Urdangarin y Torres acudían unos dos días a la semana a la sede en Barcelona del Instituto Nóos, momento en el que el excontable de la entidad Marcos Tejeiro aprovechaba para entregarles todo tipo de documentación para que la firmaran.

Todo el poder en manos de Urdangarin y Torres

Asimismo, ha aclarado que en el Instituto Nóos no había cargos intermedios, ya que todo el poder lo ejercían Urdangarin y Torres, lo que motivó que en 2005 él abandonara esta entidad, aunque siguió trabajando para ella durante un año como autónomo.

Durante el interrogatorio, el testigo también ha señalado, a preguntas de la acusación popular ejercida por el sindicato Manos Limpias, que la Infanta Cristina nunca acudió a la sede del Instituto Nóos.

La declaración de este testigo ha coincidido con una estruendosa protesta de los funcionarios de justicia en contra de los recortes, que se ha llegado a oír en el interior de la sala, aunque no ha impedido que la sesión continuara con total normalidad, según han confirmado varios de los asistentes.

Como ya hiciera el pasado mes de abril en otra ronda de interrogatorios en la Ciudad de la Justicia de Barcelona, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma se ha desplazado a la capital catalana junto con el fiscal Pedro Horrach para llevar a cabo los interrogatorios, que se prolongarán hasta el viernes día 29 al mediodía.

Por contra, finalmente no comparecerán como testigos, pese a que inicialmente estaban convocados, la editora Carmen Balcells, a la que no se ha podido citar correctamente,  ni Olga Cuquerella, hermana de la secretaria personal de Urdangarin, que reside en Madrid. Precisamente, la secretaria del duque de Palma, Julita Cuquerella, fue una de las cien personas a las que el juez ya tomó declaración en otra ronda de interrogatorios que llevó a cabo en Barcelona, el pasado mes de abril.

Hasta el próximo viernes también se prevé que comparezcan ante el juez como testigos varios trabajadores contratados por Nóos, empleados del servicio doméstico de Urdangarin y el director general de salud pública de la Generalitat, Antoni Plasencia, entre otros.