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El presidente de Bancaja dimite y señala que la entidad "ha sido objeto de varias auditorías"

  • Señala que la entidad ha superado auditorías del Banco de España
  • Asegura que "se utilizó toda la información disponible" para el SIP de Bankia

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El presidente de Bancaja, José Luis Olivas, ha presentado su dimisión en el consejo de administración de la entidad celebrado esta tarde. El hasta ahora presidente de Bancaja, José Luis Olivas, ha recordado durante su intervención que la entidad "fue invitada" en mayo de 2010 a participar de un SIP y que ha sido objeto de varias auditorías tanto por el Banco de España como por empresas externas.

Olivas, que ha dicho que presenta su dimisión de los cargos que hasta este momento ocupa como presidente de Bancaja y, por tanto de la Fundación Bancaja, ha afirmado que es consciente de que durante estos ocho años "han ocurrido cosas difíciles de explicar y de entender en este momento".

Ha añadido que no hay que olvidar "que hemos pasado en España y en la Comunitat Valenciana de una larga época de gran crecimiento económico, a otra en la que nos encontramos ahora y en la que estamos sufriendo la crisis económica más grave, probablemente desde los años cuarenta".

El ya expresidente de Bancaja había dimitido el pasado noviembre como vicepresidente del Banco Financiero y de Ahorros (BFA) y de Bankia, después de que el Banco de España interviniera al Banco de Valencia, en el que Bancaja tenía un 27%.

"Se utilizó toda la información disponible"

Olivas ha explicado que para realizar la valoración de cada una de las entidades que formaron el SIP, "se contrató a la firma Deloitte, que era la entidad que auditaba a Bancaja y a Caja Madrid desde hacía varios años".

"Se utilizó toda la información disponible, incluyendo las auditorías y las inspecciones del Banco de España, incluso las que estaban abiertas en ese momento y que se cerraron durante el proceso. Una vez obtenida la valoración relativa, se llevó a cabo el proceso de revisión "due dilligence" (auditoría de compra)", ha recalcado.

Ha destacado también que, a continuación, se encargó a Analistas Financieros Internacionales (AFI) que determinara las cuotas de participación de cada Caja a partir de las valoraciones realizadas.

Se ha referido también al Banco de Valencia al asegurar que desde el primer momento de la negociación se ocupó "personalmente de que, a pesar de que Bancaja Inversiones S.A., propietaria del 39% por ciento de las acciones, pasara a integrarse en el Banco Financiero y de Ahorros", el Banco de Valencia "siguiera manteniendo cierta autonomía e independencia".

"El resto de la historia reciente del Banco de Valencia es conocida por todos y me abstengo de comentarla, aunque lamento profundamente lo ocurrido", ha indicado. También ha hecho referencia a la "incomprensión que han generado algunas de las decisiones que hemos tenido que tomar, especialmente en estos dos últimos años".

Tirado, nombrado presidente en funciones

Antonio Tirado ha sido elegido presidente en funciones de Bancaja, en sustitución de José Luis Olivas que hoy ha presentado su dimisión ante el consejo de administración de la caja.

El nombramiento lleva aparejado el de la presidencia de la Fundación Bancaja, según han informado fuentes de la entidad. Tirado era en la actualidad vicepresidente primero de Bancaja, una entidad que copresidió entre 1991 y 1993 y de la que también fue presidente entre febrero de 1997 y marzo de 1998.

Reestructuración del sistema

Desde la dimisión de Rodrigo Rato hace dos semanas al frente de Bankia, distintas fuentes financieras apuntaban a la salida de Olivas sin hacer ninguna declaración.

Actualmente, los consejos de administración de las entidades fusionadas están vacíos de funciones, ya que toda la actividad bancaria está traspasada a Bankia, y entre sus responsabilidades solo queda el control de la obra social, muy mermada.

La duplicidad de estos órganos no es exclusiva de Bankia (donde Rodrigo Rato sigue presidiendo Cajamadrid a pesar de su dimisión en la matriz) y se ha mantenido de forma generalizada en los procesos de fusiones de los últimos dos años, que han costado decenas de miles de millones de euros al Estado.

Bancaja y otras seis entidades financieras (Caja Madrid, Caja de Ávila, Caja Segovia, Caixa Laietana, Caja Rioja y Caja Insular de Canarias) se integraron en un SIP, Sistema Institucional de Protección, en diciembre de 2010.