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Homs entierra a una leyenda y a una promesa del periodismo de guerra

  • La estadounidense Marie Colvin cubrió conflictos armados en todo el mundo
  • El joven francés Remi Ochlik ganó un World Press Photo por la guerra de Libia

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Una periodista estadounidense y un fotógrafo francés mueren en Homs

"La escala de la tragedia humana en la ciudad es inmensa, los habitantes viven en el terror. Casi todas las familias han sufrido la muerte o el daño de un ser querido", escribió en su última crónica desde Homs para el Sunday Times, Marie Colvin. Hoy son sus seres queridos los que lamentan su pérdida.

La avezada reportera de guerra ha muerto en el bastión de los rebeldes en Siria en un bombardeo del régimen que alcanzó su vivienda. Junto a ella, también ha fallecido el joven fotógrafo francés, Remi Ochlik, y varios compañeros han resultado heridos.

Colvin era la única periodista que actualmente informaba para un periódico británico en Homs. Este mismo martes, la cadena BBC emitió a través de su página web un vídeo suyo en el que relataba los intensos bombardeos que sufría la ciudad, epicentro de las protestas antigubernamentales: "He visto morir a un bebé hoy. Absolutamente horrible. Todo son bombardeos, cohetes y tanques vertiendo fuego en zonas civiles de esta ciudad. Es repulsivo".

La reportera era una veterana corresponsal de guerra que ha cubierto  conflictos armados en todos los ricones del mundo, desde Oriente Próximo  a Chechenia y siempre desde la primera línea. En 2001, perdió un ojo por un impacto de metralla en Sri Lanka y desde entonces llevaba un parche negro.

No tenía miedo. De hecho, tras el ataque que sufrió en Sri Lanka hay quien le reprochó que estaba yendo demasiado lejos, pero ella contestó que "merecía la pena".

"Cráteres. Casas quemadas. Cuerpos mutilados. Mujeres que lloran a hijos y  maridos. Hombres que lo hacen por sus esposas. Nuestra misión es dar a  conocer estos horrores de la guerra con objetividad y sin prejuicios (...). Mi respuesta entonces y ahora, es que vale la pena". Es un fragmento del discurso que pronunció en noviembre de 2010 en la iglesia de St Bride en homenaje a los periodistas muertos en conflicto y, que recoge este miércoles, el diario The Guardian.

"Los periodistas que cubren combates tienen grandes responsabilidades y  afrontan decisiones difíciles. Algunas veces pagan el precio más alto", añadió.

Antes de recabar en Siria, Marie Colvin había cubierto las revueltas árabes del norte de África y se había infiltrado en el frente rebelde libio. 

Nacida en Nueva York y educada en la Universidad de Yale, Marie Colvin era toda una leyenda para el periodismo británico, que la había galardonado en dos ocasiones con el el premio a la mejor corresponsal, a la "Valentía en el Periodismo" de la Fundación Internacional de Mujeres en los Medios y al de mejor periodista del año de la Foreign Press Association.

Se casó tres veces, la segunda con Juan Carlos Gumucio, corresponsal del diario El País que falleció en Bolivia hace una década, y no tenía hijos.

El joven ganador de un World Press Photo

Directo desde Libia, había llegado también a Siria el francés Remi Ochlik, de 28 años. A pesar de su juventud, era un experimentado fotógrafo en conflictos armados. Con tan solo 20 años, realizó su primera cobertura internacional en Haití para informar sobre los disturbios que siguieron a la caída del Gobierno del presidnete Jean Bertrand-Aristice. El resultado fue un galardón del François Chalais para jóvenes reporteros.

Testigo de la primavera árabe que sacudió el norte de África el año pasado, con su cámara documentó la caída del los regímenes de Túnez y Egipto para diversos medios Le Monde, Paris Match, Time o The Wall Street Journal. Por su trabajo durante la guerra de Libia ganó el prestigioso premio World Press Photo.

Paris Match ha indicado a la agencia Efe que Ochlik fue a Homs por su cuenta, a pesar de los consejos de un compañero, que le instó a que saliera del país tras haber tenido que huir en circunstancias peligrosas de la ciudad de Zabadani. Anoche, informó a la revista que se contraba todavía en el bastión de los rebeldes con el periodista Javier Espinosa del diario El Mundo.

Ochlik, que solía trabajar como freelance,  había creado su propia agencia, IP3, en París en 2005.

Homs ha sido la tumba de cinco de los siete periodistas muertos en Siria desde que empezó la revuelta. El pasado 11 enero fue el también francés Giller Jacquier el que falleció tras ser alcanzado por un obús durante una manifestación progubernamental.