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 Juan Martínez Moreno vigilado de cerca por uno de sus lobos de Arga
Juan Martínez Moreno vigilado de cerca por uno de sus lobos de Arga

'Lobos de Arga' - Juan Martínez Moreno: "Sex Museum y yo"

  • El director nos habla del grupo cuya música abre y cierra la película

  • "Son la puta caña, lo más auténtico que puedes encontrar en la música"

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Me gusta mucho la música. Supongo que, después de las películas, es mi mayor afición. Me dan mogollón de envidia esas películas americanas en las que suenan siete u ocho canciones de puta madre, buenísimas, que además encajan perfectamente con la historia (Scorsese es el maestro en eso, ved Goodfellas).

Tristemente, eso cuesta una pasta de derechos, y aquí en España no siempre contamos con ella. Pero volviendo a mi afición, siempre ha sido así, desde pequeñito. Imagino que es por eso que, cuando tenia unos quince años, conocí e hice amistad con un determinado grupo de gente con los que pasaría los próximos tres años de mi vida. Formábamos parte de una de esas tribus urbanas importadas de Londres.

Hablo de la época del Rock Ola, del Marquee, del Carolina, allá por los ochenta. Joder, que viejo soy… En fin, a lo que iba, ese grupo de amigos desarrollamos una amistad y un compañerismo basado, fundamentalmente, en la música. Eramos freaks obsesionados por las canciones de los años sesenta, mayormente, y por los grupos americanos e ingleses que jugaban al revival.

"Eramos Mods"

Eramos mods, y nos sabíamos de memoria las discografías completas de The Who, The Jam, Small Faces, The Action, Smokey Robinson, Stevie Wonder, The Supremes, Secret Affair, The Prisoners, The Church, Merton Parkas,… De vez en cuando, los que podíamos, hacíamos viajes a Londres de los que volvíamos cargados de vinilos, a cada cual más raro, que no tardábamos en compartir con la banda, grabando cassettes.

Por supuesto, nuestro amor por la música era meramente amateur, jamás nos planteamos hacernos profesionales de ello. Bueno, esto,… YO no me lo planteé. No tuve los cojones o la capacidad de esfuerzo de intentarlo. Algunos sí lo hicieron: Suso y Miguel montaron Snap!, y llegaron a grabar un EP. Alfredo montó Pánico Speed y estuvieron tiempo dando guerra.

Pero los que sí que lo hicieron a lo grande fueron Fernando y Miguel, los Pardo, y Marta. Ellos formaron en 1985 Sex Museum. Muy inteligentes, además de talentosos, abrieron sus gustos y sus influencias, y crearon, para mi, el mejor grupo de rock que hay en España. Desde luego, el mejor directo, pongo la mano en el fuego.

"Dando caña al mono"

Y ahí siguen, después de 26 años, dando caña al mono, dejándose la piel en cada concierto, sin plegarse a las modas ni a las exigencias de una industria musical que no tiene nada que ver con la música. Son lo más auténtico que te puedes encontrar en el actual panorama musical. Así ha sido desde que existen.

Bueno, digamos que el tiempo y el vértigo de afrontar la vida real nos separó. Yo me dediqué a lo mío, intentar hacerme una carrera en el mundo del cine, y ellos siguieron a lo suyo. Yo sabía de ellos, compraba sus discos, flipaba un montón con ellos, pero no volvimos a conectar hasta hace unos pocos años, cuando Marta decidió coger el teléfono y, no sin esfuerzo, conseguir juntarnos a todos los de aquella banda 25 años después.

Y fue como si hubieran pasado unos días desde la última vez que nos vimos. Bueno, unos días en los que yo había engordado 30 kilos, otros habían perdido el pelo,…

Pero el buen rollo fue el mismo. Así que seguimos en contacto desde entonces.

Y toda esta barrila viene a cuento de que, desde siempre, mucho antes de ese reencuentro, escuchando su música, pensé que quedaría cojonuda en una película, sobre todo uno de sus temas (probablemente mi favorito) “Street Fight”.

"Vais a flipar"

Y cuando llegó “Lobos de Arga” se presentó la ocasión ideal. Al final hemos metido tres temas de Sex Museum, entre ellos mi “Street Fight” del alma. A ellos les pareció genial y, con su generosidad habitual y su sentido de la amistad, nos dieron permiso para coger lo que quisiéramos y hacer lo que quisiéramos.

Y ahí están los Sex Museum, abriendo y cerrando nuestra peli. Y yo más orgulloso y más contento que la hostia. Y no lo voy a negar, un poco acojonado, tenía miedo de decepcionarles, de que la peli no estuviera a su altura. Bueno, la vieron el otro día (casi todos) y les encantó. Así que ahora estoy más orgulloso todavía.

Por cierto, tienen nuevo disco en la calle, “Again and Again”, y es la puta caña. Si os gusta el rock & roll no sé a que esperáis para oírlo. Pero sobre todo, de verdad creedme los que todavía no lo hayáis vivido, si tenéis oportunidad de verlos en concierto no os lo perdáis por nada en el mundo. Vais a flipar, a bailar, a cantar, a gritar. A pasar el mejor rato de vuestra vida, en definitiva.

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