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El mundo acoge con temor e inquietud la muerte del líder norcoreano Kim Jong-il

  • China reitera su amistad y espera más apertura económica 
  • Japón ha convocado una reunión de emergencia 
  • Rusia subraya su buena relación con el régimen

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La noticia de la muerte del líder norcoreano Kim Jong-il ha provocado reacciones pero también cautelas en la comunidad internacional, acostumbrada al secretismo de lo que ocurre en el país, cuyo régimen estalinista impone un férreo control sobre la información que sale al exterior.

Ahora la comunidad internacionalse debate entre el temor a un endurecimiento del conflicto nuclear y la débil esperanza de que sirva para la apertura del hermético régimen de Pyongyang.

La alarma es generalizada entre sus vecinos, en especial Corea del Sur, pues ambas naciones se encuentran técnicamente en guerra después de que el conflicto que las enfrentó (1950-1953) terminara con un armisticio y no con un Tratado De Paz.

Poco después de conocerse el fallecimiento, el presidente surcoreano, Lee Muyng-bak, y el de EEUU, Barack Obama, acordaron mantener una estrecha vigilancia sobre Corea del Norte y cooperar para afrontar la nueva situación, según la agencia oficial Yonhap.

El rasgo común de las declaraciones de los mandatorios mundiales es la petición de que la muerte del líder norcoreano no traiga más inestabilidad a una región donde existen armas nucleares. 

China espera mayor apertura

El Gobierno chino, principal valedor de Corea del Norte, ha ofrecido sus "profundas condolencias" por la destaca que fue un "buen amigo" de China y asegura que Pekín continuará apoyando a Pyongyang para "salvaguardar la paz y la estabilidad" en la región.

"La noticia del fallecimiento del camarada Kim nos ha impactado. Ofrecemos al pueblo de la República Popular Democrática de Corea nuestras condolencias. Fue un gran líder y un buen amigo", ha señalado en la rueda de prensa diaria el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Liu Weimin.

Liu ha añadido que Pekín confía en que Corea del Norte "convierta su tristeza en fuerza y avance en su causa social", para lo cual, ha asegurado, cuenta con el apoyo de China, que "continuará desarrollando la tradicional amistad, para salvaguardar la paz y la estabilidad en la península coreana".

Sin embargo, Liu ha declinado comentar el nombramiento del tercer hijo de Kim Jong-il, Kim Jong-un, como nuevo máximo líder y tampoco ha revelado quien representará al Gobierno chino en el funeral del primero, previsto para el próximo 28 de diciembre.

En los últimos años, China ha sido prácticamente el único aliado internacional de Corea del Norte, así como su principal suministrador de ayuda humanitaria y energética, además del anfitrión de las conversaciones a seis para la desnuclearización de la península coreana, paralizadas desde 2008.

Expertos chinos consultados por Efe se muestran cautelosos al valorar el fallecimiento de Kim Jong-il, aunque destacan la posibilidad de que conlleve cambios positivos, especialmente en materia económica.

"Todo es incierto, pero China prefiere que Corea del Norte adopte una economía más abierta, aunque eso depende de ellos", ha declarado a Efe Shi Yinhong, experto en política coreana de la Universidad Popular de Pekín.

Shi añadió que es posible que a corto plazo Corea del Norte preste menos atención a su política exterior -tras años de tensiones con Japón y Corea del Sur- y se centre más en conservar la estabilidad interna, asegurando una sucesión pacífica de Kim Jong-un, quien sólo tiene 28 años.

Por su parte, el profesor Kiyul Chung, de la Universidad Tsinghua, ha destacado en la televisión estatal CCTV que no espera inestabilidad en Corea del Norte a raíz del cambio de poder en la "dinastía Kim", ya que el régimen estalinista "lleva ya largo tiempo preparándose para el relevo de poder".

"También se creía que Corea del Norte iba a derrumbarse en 1994, con la muerte de Kim Il-sung (fundador del régimen en 1948) y no fue así", recuerda el experto, aunque otros analistas en el canal estatal subrayaron que en esta ocasión Kim Jong-un ha tenido menos tiempo para prepararse como líder y podría acusar inexperiencia.

También Rusia ha subrayado sus relaciones de amistad con el régimen del país vecino. "La República Popular Democrática de Corea es nuestra vecina. Tenemos  con ella relaciones de amistad. Y, desde luego, esperamos que la  pérdida que ha sufrido el pueblo amigo no afectará al desarrollo de  nuestras relaciones de amistad", ha declarado el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha dicho sentir un "sincero pesar" por el fallecimiento de Kim Jong-il y ha asegurado tener plena confianza en la capacidad de los coreanos "de conducir su propio futuro hacía la prosperidad y la paz".

EE.UU. recuerda su compromiso con Corea del Sur

La Casa Blanca sigue de cerca los informes sobre la muerte de Kim Jong Il. "El presidente (Barack Obama) ha sido informado y estamos en estrecho contacto con nuestros aliados en Corea del Sur y Japón. Mantenemos nuestro compromiso de estabilizar la península coreana, para la libertad y la seguridad de nuestros aliados ", ha comentado el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, en un breve comunicado.

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, ha apuntado que su país quiere una transición pacífica y estable en Corea del Norte.

Desde Londres, el ministro británico de Exteriores, William Hague, ha pedido al nuevo liderazgo norcoreano que trabaje "por la paz y la seguridad en la región" y que participe en negociaciones para la desnuclearización de la península.

En un comunicado, Hague ha reconocido que la muerte de Kim Jong-il "es un momento difícil" para los habitantes de Corea del Norte, pero ha señalado también que puede marcar "un punto de inflexión" para el país.

"Esperamos que el nuevo liderazgo (de Corea del Norte) reconozca que la implicación con la comunidad internacional ofrece las mejores perspectivas para mejorar la vida de la gente corriente" de ese país, ha declarado.

El primer ministro canadiense, Stephen Harper, ha afirmado en un comunicado que Kim Jong-il "será recordado como el líder de un régimen totalitario que violó los derechos básicos de los norcoreanos durante casi dos décadas".

El ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, ha expresado su esperanza "de que algún día el pueblo de Corea del Norte recuperará su libertad". "La muerte de un hombre nunca es agradable, pero el sufrimiento de un pueblo que me entristece que es lo importante", ha dicho Juppé. 

Japón, que junto a Corea del Sur, Rusia, China y EE.UU. negocia a  seis bandas para la desnuclearización de Corea del Norte, ha convocado  una reunión de altos mandos de seguridad nacional. El  Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón ha advertido a sus altos  representantes que se preparen para cualquier suceso y el Ministerio de  Defensa ha ordenado mucha atención.

Desde Alemania, el portavoz del Ejecutivo ha declarado que "nuestras expectativas son que la situación económica de la población mejore y que las autoridades luchen contra el hambre", a la vez que ha abogado por que los nuevos dirigentes "detengan el programa nuclear" iniciado por Kim Jong-il.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Australia, Kevin Rudd, ha instado a mantener la calma en la región ante la "ambigüedad e incertidumbre" provocada por la muerte del líder norcoreano Kim Jong il.   Australia considera que la muerte del dictador es una gran oportunidad para que Pyongyang establezca plenos contactos con la comunidad internacional,  mejore su economía para solucionar la hambruna de su pueblo y  principalmente resuelva el conflicto provocado por su programa de armas  nucleares.

Naciones Unidas ha aprobado este lunes, como cada año, una resolución que condena la situación de los derechos humanos en Corea del Norte, que se producen tras la muerte del líder coreano.

La Asamblea General ha aprobado la resolución por una mayoría de 123 votos a favor de los 193 países miembros. Sólo 16 países han votado en contra y se han abstenido 51. China, un aliado clave de Corea del Norte, ha votado en contra.

Los mercados financieros tampoco se han salvado de las consecuencias de la muerte de Kim Jon-il. El Nikkei ha perdido 43,09 puntos con respecto a la sesión de la mañana y se situó en 8.288,21 puntos.