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Mariano Rajoy, un superviviente camino de la Moncloa, "a pesar de todo"

  • El candidato del PP perdió las elecciones frente a Zapatero en 2004 y 2008
  • Nació en 1955 en Galicia y con 23 años, aprobó la oposición de registrador
  • Ha sido vicepresidente primero y cinco veces ministro con Aznar
  • El 20N espera "demostrar" a su partido que no se equivocaron con él

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Mariano Rajoy se presenta por tercera vez como candidato a la Moncloa
Mariano Rajoy se presenta por tercera vez como candidato a la Moncloa EFE

"Si yo hoy estoy aquí, y no sabéis con cuanto orgullo, es por una razón, porque vosotros lo habéis querido, por esa razón. Vosotros y nadie más, vosotros y como sabéis, a pesar de todo (…) Ahora os prometo que trabajaré como nadie para demostrar que habéis acertado”.

Mariano Rajoy, el "español y gallego" de 56 años que aspira a ser el próximo presidente del país, dedicó estas palabras a los militantes del PP el pasado 8 de octubre, en la clausura de Convención Nacional que celebraron en Málaga para la preparación del programa electoral.

Rajoy: "Si estoy aquí es porque lo habéis querido, a pesar de todo"

Un discurso de agradecimiento en el que el candidato del PP a las elecciones generales del 20N no quiso olvidarse, con ese “a pesar de todo”, de quienes cuestionaron su liderazgo en vísperas de los comicios de 2008 (los segundos que perdería ante José Luís Rodríguez Zapatero) e incluso después del Congreso de Valencia, donde fue ratificado como líder del partido meses después.

Rajoy, reelegido presidente del PP

En su libro de memorias, En Confianza, publicado a principios de septiembre, Rajoy reconoce que estuvo a punto de arrojar la toalla tras las derrotas de 2004 y 2008, pero todo aquello ha quedado atrás.

Rajoy ha conseguido sobrevivir a aquellos dos comicios y a las luchas internas de su partido y ahora se enfrenta a sus terceras elecciones generales para llegar a la Moncloa tras los buenos resultados de mayo en las municipales y autonómicas. Si se cumplen lo que apuntan las encuestas, el PP podría conseguir una mayoría absoluta mayor, incluso, que la de José María Aznar en 2000.

El sondeo de Sigma Dos para El Mundo, publicado el pasado 30 de octubre, otorgaba 191 escaños. Aznar consiguió 183 hace once años.

La crisis económica, con casi 5 millones de parados según los últimos datos de la EPA, ha hecho caer en picado las expectativas electorales de los socialistas, que acusan al líder del PP de no haber ‘arrimado el hombro’ y de preferir que “cuanto peor vayan las cosas, mejor”. Los resultados del PSOE, según esa misma encuesta, podrían ser los peores de su historia, con 119 escaños.

Para Mariano Rajoy esta victoria a la tercera supondría el regreso al Gobierno. Entre 1996 y 2003 fue ministro de Administraciones Públicas y de Educación y Cultura en la primera legislatura de Aznar; en la segunda, vicepresidente primero, ministro de Presidencia, del Interior y portavoz del Gobierno. Una trayectoria muy parecida a la de su contrincante político, el candidato socialista del 20N, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Estudiante de Derecho y opositor

El presidente del Partido Popular nació en Santiago de Compostela el 27 de marzo de 1955. Su padre, el Mariano Rajoy juez, estaba destinado por aquel entonces en Piedrahita, un pueblo de Ávila, pero su madre, Olga Brei, quería que Mariano hijo naciera en Galicia.

A mí la persona que más me ha influido en mi vida a sido mi padre

"A mí la persona que más me ha influido en mi vida a sido mi padre”, explica Rajoy en sus memorias. El líder del PP cree que se parece “bastante” a él, al que define como “perfeccionista y algo introvertido, muy prudente".

Fue Mariano Rajoy padre el que ayudó a su hijo a prepararse las oposiciones cuando aún estaba estudiando Derecho, levantándose todos los días a las cinco de la mañana para hacer de instructor. En 1978, con solo 23 años, el candidato del PP a las elecciones generales se convirtió en el registrador de la propiedad más joven de toda España.

La "vocación" política de Rajoy

Un año antes, en 1977, había tenido su primer contacto con la política en una pegada de carteles de Alianza Popular (AP) en las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco.

Sin embargo, no sería hasta cuatro años después, en 1981, cuando se convirtió en el diputado más joven del Parlamento gallego. Le ofrecieron ir en los últimos puestos de la lista de AP para rellenar, pero salió elegido. En 1982 fue nombrado director general de Relaciones Institucionales de la Xunta.

En Galicia fue concejal del Ayuntamiento de Pontevedra (1983) y presidente de la Diputación (1986). Ese mismo año se presentó a sus primeras elecciones generales (las del 20N son las octavas para él). Logró su escaño de diputado nacional pero lo dejó a los pocos meses para ser vicepresidente de la Xunta con Manuel Fraga (1986-1987) por AP. En 1989 regresó al Congreso de Diputados, donde ha seguido hasta ahora en la oposición o en los gobiernos de José María Aznar.

Mariano Rajoy define la política en su libro En confianza como “una vocación”, de la que destaca “sobre todo el sentido de responsabilidad”. No la ve como una “profesión”, aunque se dedica a ella, “sino como una actividad que exige un alto grado de entrega y sacrificio, así como creer en el interés común, en el valor de la cosa pública”.

Lo de la política le viene de familia. Su abuelo paterno, Enrique Rajoy Leloup fue uno de los redactores del Estatuto de Autonomía de Galicia durante la Segunda República.

El Rajoy ministro

Tras las elecciones generales de marzo de 1996, Mariano Rajoy fue nombrado ministro de Administraciones Públicas, cargo que ocupó hasta 1999. Durante esta etapa desaparecieron los gobernadores civiles y se aprobó el traspaso del 30% del IRPF a las comunidades autónomas.

El 28 de diciembre de 1996 se casó con Elvira Fernández, Viri, con la que tiene dos hijos, de 11 y 6 años. La boda estaba prevista para un día antes, pero tuvieron que retrasarla porque Rajoy tenía que estar presente en el Congreso para sacar adelante los presupuestos.

Se habían conocido en 1992. “Desde el primer momento sentí que aquella mujer, tan guapa y con una personalidad muy marcada, a la vez que discreta e inteligente, no me iba a dejar indiferente de por vida”, dice Rajoy en sus memorias.

En enero de 1999, Rajoy sustituyó en Educaión y Cultura a Esperanza Aguirre, que fue elegida presidenta del Senado. En su etapa se culminó el traspaso de la educación no universitaria a las comunidades autónomas.

Ya en la segunda legislatura, en abril de 2000, fue nombrado vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Presidencia. En febrero de 2001, ministro del Interior, con importantes golpes a ETA. En julio de 2002, regresa a Presidencia y es nombrado portavoz del Gobierno, la cara visible tras los consejos de ministros en la época del Prestige o la guerra de Irak. “No fuimos capaces de explicar convincentemente a la sociedad española las razones por las cuales pensábamos que teníamos que estar al lado de EE.UU. en esa crisis”.

El elegido por Aznar

Dentro del partido, ha sido presidente del PP en Pontevedra (1987-1991), secretario general de AP-Galicia (1988-1990). A Madrid llegó al Comité Ejecutivo Nacional tras el Congreso llamado de la Refundación (1989) en el que AP pasó a llamarse PP.

De la mano de Aznar ya como líder del partido, Rajoy fue nombrado vicesecretario general de Organización del Partido Popular y dirigió las campañas electorales de 1996 y 2000, que llevaron al PP a la Moncloa.

José María Aznar anunció en 2002 que no volvería a la reelección como presidente del Gobierno. Abrió así la carrera de la sucesión en la que Mariano Rajoy se acabó imponiendo a Rodrigo Rato y Jaime Mayor Oreja, los otros integrantes de la terna. Rajoy fue el elegido del ‘cuaderno azul’ y en septiembre de 2003 abandonó el Ejecutivo tras ser designado por la Junta Directiva Nacional del PP secretario general del partido y candidato a la presidencia a propuesta de Aznar.

Rajoy cree que tanto Rato como Mayor hubieran sido “un excelente candidato" y que, en su caso, Aznar valoró su "larga experiencia en puestos políticos muy distintos".

Derrota de Rajoy tras los atentados del 11M

Mariano Rajoy se enfrentó a su primera derrota en las elecciones del 14 de marzo de 2004. Cuatro días antes habían tenido lugar en Madrid los atentados islamistas del 11M, con 192 muertos y centenares de heridos.

Según relata en su libro En Confianza y “los acontecimientos de los días siguientes”, en alusión a los “ataques” a las sedes del PP y las “agresiones” a miembros del partido, tuvieron un “notable impacto” sobre el resultado electoral.

Vivimos unos momentos particularmente amargos y en los que tuve la incertidumbre de si debía continuar

"Se trataba de un cambio muy importante de las expectativas y que produjo una lógica conmoción dentro del partido. Vivimos unos momentos particularmente amargos en los que yo tuve la incertidumbre de si debía continuar como líder del partido o retirarme de la política", confiesa. Pero al final decidió seguir.

Rajoy celebra la victoria en las municipales y autonómicas en el balcón de Génova

Aquellos primeros cuatro años de travesía por el desierto estuvieron marcados por una oposición muy crítica con la política antiterrorista de Zapatero (el Gobierno abrió un proceso de negociación con ETA que saltó por los aires con el atentado de la T4) y con el Estatut catalán, que llevaron al Tribunal Constitucional.

La crisis de liderazgo: elecciones 2008 y Valencia

Meses antes de las elecciones de 2008, se abrió una crisis de liderazgo en el PP. Algunos de sus miembros comenzaron a cuestionar que Rajoy fuera el mejor candidato para las elecciones del 9 de marzo, que volvió a perder frente de Zapatero.

A pesar de la derrota y del enigmático "adiós" que pronunció junto a Viri desde el balcón de Génova la noche electoral, decidió seguir y presentarse al Congreso de Valencia para ser ratificado como líder del partido.

Discurso de Rajoy desde el balcón de Génova tras la derrota de 2004

En sus memorias confiesa que en el "terreno personal" fue "doloroso" porque se produjeron "rupturas con compañeros del partido". Aquellos meses abandonaron el partido personas de peso como Maria San Gil, entonces presidenta del PP vasco.

La presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, y el exministro Juan Costa amagaron con presentar sus propias candidaturas para liderar el partido.

Rajoy no tuvo al final rival en el Congreso de Valencia, pero a pesar de ser ratificado como presidente del PP, las “reticencias” sobre su liderazgo continuaron. Unas críticas que trato de “superar” con “paciencia, comprensión y esfuerzo”.

Una legislatura marcada por la crisis económica

Los tres años y medio de esta segunda legislatura como líder de la oposición (Zapatero decidió finalmente adelantar las elecciones) han estado marcados por las críticas a la política económica del Gobierno.

Rajoy ha sido muy duro con la política económica del Gobierno, al que acusa de “negar” la crisis primero, de “mentir” para ocultársela a los españoles después y de “improvisar” las medidas para hacerla frente.

El PP ha apoyado la reforma de la Constitución para limitar el déficit y la reforma de las cajas de ahorro, pero se ha abstenido en otras medidas como la reducción del salario de los funcionarios, la reforma laboral o la reforma de las pensiones.

Ni si quiera el caso Gürtel, una presunta trama de corrupción que saltó en febrero de 2009 con cargos del PP imputados (entre ellos el expresidente valenciano Francisco Camps, que se sentará en el banquillo por haber recibido trajes del entramado empresarial de Correa) han pasado factura a Rajoy. “Mientras no se pruebe el hecho en sí, no se puede ser inquisidor, condenar sin haber oído al acusado”, señala el líder del PP en su libro.

Rajoy, al que le gusta leer historia y ensayo y que se define así mismo como un “apasionado del deporte”, sobre todo del ciclismo, se enfrenta el 20N al sprint final. La ansiada meta: el Palacio de la Moncloa, ocho años después.

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