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'Las siete vidas del gato' de Jardiel Poncela, en los Veranos de la Villa

  • Es una comedia policíaca que recuerda a las novelas de Agatha Christie
  • Al aire libre, en el patio del centro cultural Galileo de Madrid
  • Angel García Suárez dirige la obra menos conocida de Jardiel Poncela

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Jorge Lucas, Ana Ruiz y Juan José Arjona en 'Las siete vidas del gato' de Enrique Jardiel Poncela SMEDIA

La comedia teatral Las siete vidas del gato,  de Enrique Jardiel Poncela, ha llegado al Teatro Galileo dentro del ciclo de actividades de Los Veranos de la Villa. 

La obra, dirigida por Ángel García Suárez, e interpretada por Ana Ruiz, Juan José Arjona, Jorge Lucas y Zorion Eguileor, se estrenó este jueves y  se representará en el teatro madrileño hasta mediados de septiembre.

Un buen plan las noches de verano, ya que esta obra de Jardiel Poncela, fechada en 1943, se presenta en esta ocasión en el patio del Teatro Galileo,donde se puede cenar, beber algo y fumar, al aire libre del verano madrileño, mientras asistimos a una de las obras menos conocidas del escritor madrileño. 

Una obra, que concentra grandes dosis de humor, de enredo, de vodevil, y en la que encontramos -como dice Angel García Suárez-  elementos propios del teatro de Jardiel Poncela, como la irrealidad (el teatro como el reino de lo inverosímil), el absurdo lógico y la locura (hay al menos dos locas declaradas en la obra y una tercera fingida), como elemento trágico, cómico y poético.

Un gato, un piano y muchos disparos

La Miss Marple española se llama Hypatia Mediagorra, y no vive en el apacible pueblecito de St Mary Mead sino en el Paseo de los Ochohilos de Madrid donde colecciona absurdos objetos encontrados, como "un busto de Napoléon hecho con cáscaras de huevo o un rinoceronte disecado".

Y ella, lista y un tanto resabiada- es quien -con hábiles trucos e interrogatorios- descubrirá quien ha intentado matar a Beatriz, recién casada con Guillermo, (Juan José Arjona) un galán que parece extraído de una tragedia griega, sobre cuya familia pesa una maldición: seis mujeres (y entre ellas, la madre de Guillermo) murieron asesinadas por miembros de su propia familia en el pasado; muertes siempre precedidas por la interpretación de un vals y la aparición de un gato negro como la tinta.

Personajes entrañables

Hypatia, encarnada magistralmente por la fantástica Helena Dueñas es uno  de los exóticos personajes que se pasean por "Las siete vidas del gato" de Jardiel Poncela. Sin duda, el más divertido. Pero hay otros fantásticos como Ladislao (Zorion Eguileor), un mayordomo- con toda la gracia y el recochineo de los personajes populares madrileños. O su mujer, Patricia, su mujer y ama de llaves estoica que esconde los secretos del señorito (detrás de los cuales y  no tras la maldición, se esconde la causa del intento de asesinato).

Personajes "variopintos y entrañables" , como los define  García Suárez convencido de que esta comedia habría que incluirla entre las "comedias de corazón" de Poncela, quien clasificaba sus comedias como "comedias con sin corazón y comedias con corazón".

Un personaje entrañable y con "mucho corazón" es el de Beatriz, quien para descubrir el misterio (y quien intentó ahogarla con un cordel) finge ante los criados ser un ser etéreo y teatral que desea ya abandonar este mundo. En sus dos caras, la espectral y la real, Ana Ruiz borda este papel.

El gran Jardiel y los jardielistas

"La vida es como una mujer muy querida que no se portase bien con nosotros: todos los días nos haríamos el propósito de abandonarla y nunca nos encontraríamos con fuerzas suficientes para ello". Es una de muchas frases que ejemplifican el ingenio de Enrique Jardiel Poncela., nacido en Madrid en 1901.

Tras publicar varias novelas (como Amor se escribe sin hache , su primera novela, de 1927), se dedicó al teatro. Escribió muchisimas obras; algunas fueron grandes éxitos como Eloísa está debajo de un almendro o Un marido de ida y vuelta y otras, sonados fracasos, como El cadáver del señor García o El amor sólo dura 2.000 metros.

Cuando le criticaron por escribir para grandes masas, el replicó diciendo que sí, que escribía para "grandes masas encefálicas".

Enfermó de cáncer en 1944 y su producción se hizo, por eso, menos prolífica. Murió en Madrid, el 18 de febrero de 1952, casi olvidado.

En los últimos años su obra se ha revalorizado y son muchos los "jardielistas" que le admiran como "el más grande humorista de habla hispana del siglo XX", como le define el argentino Carlos G. Farina que fue quien construyó la primera web dedicada Jardiel Poncela. Lo que hacía, lo define el director teatral Angel García Suárez, como "un humorismo concebido como la más alta expresión de la inteligencia humana".

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