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 Detalle de una viñeta de 'Un verano insolente', de Lapière y Pellejero
Detalle de una viñeta de 'Un verano insolente', de Lapière y Pellejero

Lapière y Pellejero viajan al México de 1923 con 'Un verano insolente'

  • Nos descubren la pasión amorosa de dos célebres fotógrafos

  • Pellejero ganó el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona en 2010

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La revolución política, cultural y social convirtió el México de la década de los veinte en una referencia para élites progresistas, situación que Denis Lapière y Rubén Pellejero han tratado de plasmar en su nuevo cómic, Un verano insolente (Astiberri).

"En 1923 acababa de terminar la Revolución Mexicana y el país estaba en plena transición, ya que aún no se había logrado una cierta estabilidad. Nuestra historia transcurre entre el declive del Gobierno de Álvaro Obregón (1920-24) y la subida al poder de Plutarco Elías Calles (1924-28)", explica Pellejero.

"Obregón trató de sacar a México de la pobreza física y cultural. Su Secretaría de Educación Pública trabajó mucho en este aspecto y encargó la realización de murales en edificios públicos a artistas mexicanos, para que el arte estuviera más cerca del pueblo", añade el dibujante.

Una generación de artistas

Ese ambiente político, seguido con interés por los intelectuales de izquierdas, contó con el apoyo de una generación dorada de artistas que se reunieron en la capital azteca, como Diego Rivera, José Clemente Orozco, Rafael Sala, Xavier Guerrero, Jean Charlot, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco o Manuel Galván.

El tebeo nos descubre la relación amorosa de Edward Weston y Tina Modotti, célebres fotógrafos cuyo romance se vio afectado por la realidad política y cultural mexicana de aquellos años. "Queríamos contar la forma en que esos dos planteamientos conviven con el artista", señala el ilustrador de "Un verano insolente"

La trama arranca en 1942, concretamente unos días después de la muerte de Modotti, y el encargado de evocar la historia responde al nombre de Theo, un personaje que compartió numerosas vivencias con los protagonistas del cómic.

"¿Es el arte más importante que la política?"

"Denis me dijo que él se planteaba las mismas preguntas que los protagonistas de la historia: ¿Es el arte es más importante que la política? ¿Es la libertad una condición para poder ser artista? Weston piensa que el arte es lo más importante, mientras que Modotti es incapaz de escoger. Son personajes diferentes y contradictorios", advierte Pellejero (Badalona, 1952).

Este trabajo supuso todo un reto para el ilustrador, que no conocía en profundidad a los artistas protagónicos. "Sabía de Diego Rivera por su relación con Frida Kahlo, que era la más popular. Del resto había escuchado sus nombres, pero desconocía sus obras. Este cómic me brindó la magnífica oportunidad de saber un poco más sobre sus vidas y sus trabajos", afirma.

"Me hubiera gustado ir a México para documentarme, pero me resultaba imposible, así que me limité a leer algunos libros de Weston y Modotti que me proporcionó Denis. También recurrí a libros del archivo fotográfico de Agustín Víctor Casasola y a fotos de amigos que estuvieron en México", apunta el dibujante, ganador en 2010 del Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona.

Un verano insolente es la tercera obra conjunta de Pellejero y Lapière, que ya habían publicado Un poco de humo azul y El vals del gulag. "Con Denis he aprendido a dibujar escenas muy intimistas donde a veces el peso narrativo sólo recae en los diálogos y en la expresividad de los personajes, y mi mayor aportación es que mi trazo consigue resaltar esas emociones", remata.

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