Enlaces accesibilidad

Lorca sufre el pánico en sus propios hogares tras el terremoto

Por
Campamentos de la UME dan cobijo a los desalojados en Lorca

Unas doscientas personas hacen todavía cola ante las tiendas de campaña de Cruz Roja y de la Unidad Militar de Emergencias (UME) después de haber pasado la primera noche tras el doble terremoto que ha dejado nueve muertos en Lorca -Murcia-.

Como ellos, antes, varios centenares han esperado su turno para coger raciones de comida, bebida y material para para ir anticipando una segunda noche en el campamento de emergencia en que se ha convertido el Recinto Ferial de Santa Quiteria, en Lorca.

En Lorca, se estima que 30.000 personas han pasado la noche al raso por miedo a las réplicas. Esta noche casi nadie ha dormido en su casa por miedo. Se han puesto en marcha 10 hospitales de campaña. El Gobierno quiere contar esta misma noche con más plazas a cubierto en los campamentos para evitar que la gente duerma, literalmente, en la calle.

El principipal refugio de los que han sufrido el terremoto solo suena a barras de metal al entrechocar. La UME levanta tiendas, para que 3.500 personas puedan pasar la noche a cubierto. Es el principal objetivo de las autoridades. Desde el vicepresidente del Gobierno,  Alfredo Pérez Rubalcaba, hasta el alcalde de la ciudad, Francisco Jódar, no quieren que los lorquinos pasen otra noche al raso.

Hoy en toda España y tambien en algunos lugares de Europa se ha guardado silencio en recuerdo de las víctimas de los terremotos de Lorca. Dirigentes como el presidente francés, Nicolas Sarkozy, han mostrado sus condolencias por lo ocurrido en Lorca.

El runrún de personas acampadas va disminuyendo. Se distribuyen por corrillos de 15 o 20 personas, sentados en sillas, carros, bancos, cajas de ropa o en el suelo. Varias familias juntas, amigos, compañeros que se han hecho en un noche de vigilia. Todos han vivido el terror de que sus casas se queden inhabitables por un temblor de tierra. El pánico a pasar una noche bajo techo después de lo vivido ha reforzado los lazos. Incluso a los que les han dicho que pueden volver a sus hogares, no quieren hacerlo. El temor ha calado hondo.

Sin embargo, la mayoría de ellos no han recibido noticias sobre el estado de sus casas. Francisco Javier, ecuatoriano, sí las ha recibido. Le han aconsejado que no entre en su casa en el barrio de Los Ángeles, porque no es segura. Le permitían recoger algunos enseres, pero él lo ha rechazado. Así que pasa como puede las horas de espera, con su mujer y sus tres hijos. "Los niños estaban muy asustados, pero se han ido adaptando al campamento y lo están tomando casi como un juego", dice. Trabaja en la construcción, pero este jueves su jefe le ha dicho que no debe ir.

Varios compatriotas suyos dan sus datos a otros dos compañeros. Dice que el Consulado de su país les ha ofrecido ayuda, pero les ha pedido que se coordinen. 

3.000 personas acampadas

Según Francisco Vicente, coordinador provincial de Cruz Roja de Almería, unas 3.000 personas han pasado la noche aquí. Muchas menos de las que han sido desalojadas, que han llegado a las 15.000. Otros damnificados se han repartido por la pista deportiva del colegio Sagrado Corazón de Jesús, por el aparcamiento del centro comercial o por los parques.

Felisa es una de las que han pasado la noche en un banco entre árboles, su rostro refleja desolación absoluta. Vive junto a otras cinco personas, y está segura de que no podrá volver a la casa en la que compartía alquiler en la zona del ayuntamiento. Dice que está enferma de fibromialgía y que su familia vive en Valencia. Así que, aunque entre las cosas que ha reunido están los medicamentos, "me da mucho miedo, pasar otra noche aquí", comenta a RTVE.es.

La mayor parte de las viviendas de Lorca, algunos datos estiman que el 80%, han quedado afectadas en alguna medida por este terremoto. Ahora los trabajos se centran en evaluar esos daños y comprobar si son estructurales o no. De eso se encargan los técnicos. Se tardará algún tiempo en volver a la normalidad después del terremoto. Mientras que los servicios de limpieza retiran escombros, el Ayuntamiento asesora y ayuda a los vecinos en unas improvisadas mesas colocadas en una plaza.

También están los que han sido acogidos por familiares y amigos. Saray, acompañada de sus padres, ha venido a recibir noticias sobre su vivienda, pero ha pasado la noche en casa de unos amigos en Alcantarilla. Allí volverá a domir este jueves. "A mi casa no vuelvo ni loca, y aquí tampoco me quedo", asegura. 

El segundo terremoto, el que se produjo sobre las 18.40 horas, le sorprendió en la calle. El primero, en la óptica en la que trabaja. Su jefe le dijo que volviera a casa. Por el camino, sintió un gran temblor, y vio como se desprendían partes de las fachadas de los edificios. "Cayó sobre un grupo de chavales, y a algunos les hizo sangre, fue tremendo", rememora.

Más de 270 personas atendidas en el hospital de campaña

Quizá estos chicos fueran algunos de los más de 270 heridos que se han atendido en el hospital de campaña instalado en el recinto de Santa Quiteria. Aunque del total de heridos todavía no se ha dado un número definitivo, nos dicen que se hará a lo largo de la tarde. Desde el Hospital Virgen de la Arrixaca, en Murcia, sí se han confirmado otros datos.

En este momento hay tres heridos graves. El último se producía sobre el medio día por una crisis coronaria, su evolucíon es favorable. Sin embargo, el número de víctimas mortales ha aumentado: nueve personas han perdido la vida, la última se confirmaba pasadas las 14.00 horas de este jueves.

Se espera también que en esta ciudad improvisada en la que se ha convertido el recinto ferial se reciban a los cádaveres para que puedan ser velados, a lo largo de la tarde. El funeral, sin confirmar, también podría darse aquí este viernes sobre las once de la mañana.

Mientras la ciudad sigue lamiendo sus heridas. En las calles principales, el suelo está repleto de pequeños escombros. En barrios como el de la Viña, en el extemo del casco histórico, los desperfectos son mucho mayores. Sus inquilinos esperan a veces frente a la puerta de la casa a que se decida cuál es su estado. Según Francisco Jódar un 90% de las viviendas sufren daños.

Cincuenta técnicos trabajan en valorar los daños. Es una de la prioridades para las autoridades de las tres administraciones, poque hay que volver a la normalidad cuanto antes, han expresado esta mañana, los ministros que ya han estado en Lorca, el presidente regional y el alcalde.

Lo tendrán más difícil los inmigrantes, nos aseguran desde Cruz Roja. Tiene una red familiar muy reducida en zonas seguras y habitan las casas más frágiles. Y hay que recordar que en Lorca inmigrantes son casi un 20% de sus 90.000 habitantes. También son la mayoría de los que acampan a esta hora en Santa Quiteria.