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Rubalcaba: "No consentiremos que ETA rehaga su cantera en SEGI, no llegarán al equipo titular"

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El Gobierno no consentirá que ETA rehaga su cantera

El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha afirmado con rotundidad que el Gobierno "no va a consentir que ETA rehaga su cantera" en alusión a la operación de este viernes contra la ilegalizada organización juvenil SEGI.

Rubalcaba ha insistido en que "tantas veces" como se reorganice SEGI, "tantas veces" será desarticulada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

En este sentido, el ministro de Interior ha subrayado que los integrantes de esta organización ilegal "nunca llegarán al equipo titular" en alusión a la banda terrorista.

La dirección de esta "cantera" de terroristas ha sido desarticulada por la Policía Nacional este viernes con 14 detenciones en País Vasco, Navarra y Barcelona por segunda vez en menos de un año. En noviembre de 2009, otra operación, dirigida también por el juez de la Audiencia Nacional Fernandez Grande-Marlaska, descabezaba SEGI.

Según las investigaciones del Cuerpo Nacional de Policía, la banda terrorista sigue recurriendo a SEGI  "para regenerar su tejido militante". En una nota, Interior explica que esta organización"continúa asumiendo la ejecución del terrorismo callejero".

De acuerdo con los datos obtenidos durante la investigación, "SEGI mantiene una total identificación con los postulados más radicales del entramado criminal, considerando la violencia terrorista como un instrumento necesario e irrenunciable".

Pasos aún "insuficientes" de Batasuna

Rubalcaba ha asegurado que el presidente del Gobierno sigue considerando "insuficientes" los pasos dados por la izquierda abertzale. El ministro de Interior interpreta los últimos pasos de la ilegalizada Batasuna como "algo más de lo que había, pero mucho menos de lo que toca".

Y ha insistido: "La política antiterrorista del Gobierno no ha cambiado ni un ápice" y la prueba es la operación contra SEGI de esta madrugada. Las "exigencias de la democracia" son las mismas hoy que ayer y que mañana, según Rubalcaba.

El ministro ha recordado que el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional declararon ilegal Batasuna por ser parte de ETA y para volver a ser legal "tiene dos caminos: o convence a ETA de que deje la violencia o abandona a ETA".

Los detenidos en País Vasco y Navarra

A todos los arrestados se les acusa de recomponer la organización juvenil participando en reuniones orgánicas, en concentraciones o en  la realización de pintadas callejeras.

En Vizcaya han sido detenidas cinco personas: en Bilbao, Xabier Vidaurre Sanz, de 20 años, Xabat Moran Ruiz, de 24 y Ikoitz Arrege Otegui; en Barrika, Imanol Beristain Gutiérrez, de 27 años, en Barrika; y en Sestao, Rubén Villa Esnaola, de 22.

En Astigarraga (Guipúzcoa) ha sido detenido Julen Joseba Zuaznabar Abendaño, de 22 años, y no Beñat Lizeaga Urkidi, como había informado Interior en un primer momento.

En Vitoria (Álava) sólo ha sido arrestado Igarki Robles Martínez del Campo, de 22. Marina Sagastizabal Emilio Yus, de 21 años, es natural de esta ciudad, pero ha sido detenida en Barcelona, donde estudia Sociología.

En Navarra han sido arrestadas otras cinco personas: Egoi Irisarri Alzueta, de 24 años, y Ibon Esteban Scaloni, de 20, en Pamplona; Ander Maeztu Arteaga, de 24, en Ansoain; Imanol Salinas Ijurco, de 29, en Olazti; y Xabier Arina Echarte, de 26, en Burlada.

El golpe contra SEGI del pasado año

En noviembre de 2009 fueron detenidos 34 presuntos miembros de SEGI en dos operaciones simultáneas de la Policía Nacional y la Guardia Civil contra la "cantera de ETA" que se encarga de "acciones de desestabilización" mediante la violencia callejera.

Ya entonces Interior aseguró que estas actuaciones suponían el "descabezamiento de la estructura directiva de SEGI y un golpe de impacto a su financiación y estructura logística".

Las detenciones, añadía el Ministerio en una nota, atacaban "directamente al núcleo directivo de la organización y a su propia existencia y capacidad de actuación".

Según las investigaciones de aquel momento, SEGI se configuraba "como la organización de la izquierda abertzale más ortodoxa y de mayor fidelidad a ETA".

En aquel momento, SEGI estaba en pleno proceso de reforzamiento de su estructura organizativa. Pretendía incrementar el número de militantes a través de un aumento de las captaciones como de la ampliación del periodo de duración de la militancia.

A la vez, pretendía potenciar los procesos de formación para poder acometar las líneas de actuación establecidas por ETA.