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Cárcel para seis de los siete acusados del escándalo de pedofilia de la Casa Pía en Portugal

  • Este juicio ha sido el más largo y mediático de la historia de Portugal
  • Sólo ha sido absuleto el propietario de la casa
  • Las violaciones cometidas en esta casa de acogida conmocionaron al país

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Seis condenados por los abusos cometidos en orfanatos estatales de Casa Pía en Portugal

El Tribunal de Lisboa ha declarado culpables de abuso sexual a menores a los siete acusados implicados en el escándalo de pedofilia de la Casa Pía, poniendo así fin al proceso judicial más largo y mediático de la historia de Portugal.

Sobre los siete acusados, seis hombres y una mujer, pesaban 826 cargos por abusos sexuales e incitación a la prostitución sobre 32 menores de la histórica institución de acogida.

Finalmente, seis de ellos se enfrentan a una condena de cárcel que comprenderá de los seis a los 18 años de cárcel. Uno de ellos, ex chófer y jardinero de la Casa Pía, acusado de ser responable él solo de 600 abusos, deberá cumplir una pena de 18 años.

El único que ha sido absuelto ha sido el propietario de la casa.

En 2002 el primer testimonio destapó el escándalo. Ocho años después, las víctimas, mayores de edad, dicen estar hartas y traumatizadas, y sólo esperan que se haga justicia tras seis años de interminable proceso.

"El tribunal ya ha jugado bastante con nosotros. Los acusados han tenido más apoyo y protección que nosotros, las víctimas", se lamenta Pedro Custódio, antiguo interno de Casa Pía, según informa Euronews.

El tribunal empezó a leer la que se presume muy larga sentencia del caso cerca de las 13.00 horas sin presencia de los medios de comunicación y el trámite ha durado cerca de seis horas.

En el sumario del caso hay más de ochocientos testimonios, algunos escabrosos, con detalles sobre violaciones en casas aisladas y camionetas de menores internos en esta institución, encargada de velar por la seguridad de miles de niños necesitados desde hace dos siglos.

Salpicó a la política portuguesa

Los acusados por varios delitos sexuales son el embajador jubilado Jorge Ritto, el ex chófer de Casa Pia Carlos Silvino, el ex-proveedor adjunto de la institución Manuel Abrantes, el médico João Ferreira Diniz, el abogado Hugo Marçal, el antiguo presentador de televisión Carlos Cruz y Gertrudes Nunes, dueña de la casa en la que supuestamente ocurrieron los abusos.

Carlos Silvino es el único acusado que se declaró arrepentido y reveló al Tribunal que durante su infancia fue víctima de abusos sexuales también en la Casa Pía, donde vivió toda su vida. El resto reclaman su inocencia y piden ser absueltos de todos los cargos.

El denominado "megaproceso" en Portugal, que comenzó a ser investigado en noviembre de 2002 y juzgado en 2004, cuenta con un total de 980 testigos, está compuesto por 66.100 hojas y durante su desarrollo fueron interpuestos un total de 168 recursos.

El caso de pederastia de la Casa Pía conmocionó a la opinión pública portuguesa hace ocho años, tras la publicación de un reportaje periodístico del periódico Expresso en el que se denunciaban dos décadas de abusos sexuales a menores alojados en esa institución, con la complicidad de sus responsables, que comenzarón en los años 70.

El escándalo también salpicó a la política portuguesa cuando fue acusado en las investigaciones el ex ministro socialista Paulo Pedroso, que en 2003 estuvo en prisión preventiva durante cuatro meses y medio pero salió libre de cargos.

Niños sin hogar

Pedro Namora, el abogado y ex alumno de la Casa Pía que ayudó a la periodista Felicia Cabrita a destapar la historia, recuerda la dedicación de su personal docente con cariño, al tiempo que condena el fracaso de los directivos que no protegieron el bienestar de los niños que no tenían hogar al que regresar los fines de semana.

"Eran niños que venían de familias pobres y eran considerados como basura", ha afirmado Namora. "Se informó de estos incidentes a las autoridades, pero se lavaron las manos".

"Si no fuera por la intensa atención de los medios, este caso habría quedado bajo la alfombra", ha añadido.

Durante la investigación policial se descubrió que durante dos décadas funcionarios públicos habían descubierto indicios de un abuso sistemático, pero las acusaciones fueron finalmente archivadas.