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Tres kenianos, autores del atentado que mató a 74 personas en Uganda el día de la final del Mundial

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Tres kenianos han sido acusados de los atentados con bomba que mataron a 79 personasmientras se encontraban viendo un partido del Mundial en la capital ugandesa, Kampala.

Se trata de Hussein Hassan, de 27 años, Mohamed Adan Abdow, 25 y Magondu Idris, de 42 años, que han sido llevados a un tribunal de magistrados bajo la acusación de asesinato, terrorismo e intento de asesinato.

Al Shabaab, un grupo rebelde somalí que profesa lealtad a Al Qaeda, se atribuyó los ataques, algo que ha aumentado las preocupaciones sobre la capacidad de Shabaab de llevar a cabo más ataques en la región y más allá de ella.

Las amenazas de los grupos insurgentes

Precisamente este viernes, el segundo representante del grupo islamista somalí Al Shabab, Sheikh Mukhtar Robow Ali, ha realizado un llamamiento a los musulmanes del mundo para atacar las embajadas de Uganda y Burundi en el extranjero.

Robow Ali, también conocido por su nombre de guerra "Abu Mansur", ha hecho su llamamiento durante la oración del viernes en la mezquita de Nasrudin, en Mogadiscio, la capital de Somalia, cuyo Gobierno Federal de Transición (FTG, en inglés) se mantiene en el poder gracias al apoyo de tropas ugandesas y burundesas.

"El mundo islámico, incluida Somalia, está bajo el ataque de Estados Unidos y otros países occidentales y Uganda y Burundi se encuentran en Mogadiscio para luchar en esta guerra en nombre de los estadounidenses. Matan a nuestra gente, destruyen nuestras casas y desplazan a los habitantes y por ello insto a la juventud musulmana a atacar sus embajadas", ha pedido Abu Mansur.

El líder islamista somalí ha recalcado que "cada musulmán tiene el deber islámico de llevar a cabo esos ataques o asistir a quienes los lancen".

La inestabilidad en Uganda

El atentado contra las personas que veían la final del Mundial ha sido el último que el grupo rebelde ha perpetrado tras los numerosos ataques suicidas dentro de Somalia en los que han muerto decenas de soldados de la Misión de la AU en Somalia (AMISOM) y cientos de civiles. Eso sí, ha sido la primera vez que llevó a cabo un atentado de esa naturaleza en el extranjero.

El grupo islamista ha prometido que continuará sus ataques en Uganda y otros países del este africano que respaldan al Gobierno somalí, pero las autoridades de Kampala afirman que no se rendirán ante tales amenazas.

Uganda contribuye actualmente con 3.400 soldados a la AMISOM y Burundi con 1.600 y aunque la ONU ha desalentado a los vecinos de Somalia a involucrarse en operaciones militares en el país, una cumbre de la Unión Africana (UA) aprobó el pasado martes en Kampala el envío de otros 4.000 soldados para reforzar el contingente militar.

El presidente ugandés, Youeri Museveni, ha admitido, no obstante, ante el plenario de la Cumbre que se necesitan, al menos, 20.000 soldados para contener a las milicias de Al-Shabab.

El mandato de la AMISOM sólo permite a sus soldados actuar en defensa propia, pero Uganda ha abogado para que los comandantes sobre el terreno tengan más poder para decidir cuándo es apropiado lanzar ataques preventivos contra los insurgentes en ese convulsionado país del "Cuerno de África".