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 Este gusano, 'Peniagone diaphana', con tonos amarillentos y naranjas, fue encontrado en la dorsal mesoatlántica, en la estación 38.
Este gusano, 'Peniagone diaphana', con tonos amarillentos y naranjas, fue encontrado en la dorsal mesoatlántica, en la estación 38. David Shale

Las nuevas criaturas del fondo del mar

  • Se han descubierto 10 nuevas especies en la división del Océano Atlántico

  • Su descubrimiento puede cambiar el pensamiento sobre el fondo del mar 

  • Para los científicos son el eslabón perdido entre vertebrados e invertebrados

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Diez especies descubiertas en el fondo marino del Océano Atlántico podrían revolucionar el pensamiento sobre la vida más oculta del fondo del mar.

Tres de estos especímenes (blanco, rosa y rojo) pertenecen a un grupo de criaturas llamados Enteropneust. Los científicos consideran que son el eslabón perdido, el nexo evolutivo entre los animales vertebrados e invertebrados.

La mayoría de estas criaturas, descubiertas por investigadores de la Universidad de Aberdeen (Escocia) no tienen una forma definida, por lo que es difícil conocer en qué dirección nadan e incluso averiguar si tienen boca.

"No tienen ojos, no tienen órganos obvios para los sentidos ni para el cerebro, pero tienen cabeza y cola", explicó el profesor Monty Priede, uno de los responsables de la investigación, según recoge la revista Wired.

Dos mundos paralelos

Durante seis semanas, los investigadores invirtieron más de 300 horas de buceo ayudados por un vehículo a control remoto con capacidad de sumergirse hasta casi 4.000 metros.

Las extrañas criaturas fueron encontrados en la dorsal mesoatlántica, la mayor cordillera submarina del mundo, que divide el Océano Atlántico en dos mitades. América al oeste, Europa y África al este.

Lo más sorpredente para los científicos fue la diferencia que había entre las especies distribuidas en una y otra mitad, separadas por unas pocas decenas de kilómetors.

A pesar de que las dos caras de esta cordillera son como espejos, "lo que vimos eran dos mundos completamente paralelos, un lado lleno de especies, el otro desierto", señaló el responsable de la investigación. 

Este descubrimiento "demuestra que no podemos quedarnos en la superficie e ignorar la gran cantidad de animales vivos que hay en las cordilleras y los valles submarinos en mitad de los océanos", concluyó Priece.

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