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Dieciséis años sin Apartheid

  • Este régimen racista fue erradicado en 1994, pero sus efectos siguen coleando
  • Todavía hay townships -guetos- y reticencias con las parejas mixtas
  • Pero la mayoría de los jóvenes ya no tienen la mentalidad del Apartheid

Ver también:  Mundial  de fútbol de Sudáfrica 2010

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¿Cuál es la situación racial actual en Sudáfrica?

En estos días hablamos y mucho del Mundial de fútbol que se celebra en Sudáfrica, de la pobreza que padece una gran parte de su población, de Nelson Mandela y de aquello por lo que luchó el líder africano, y tendemos a olvidar cómo son las relaciones entre las personas que viven en Sudáfrica después del Apartheid.

Quizá sea porque creemos que sucedió hace mucho tiempo,  pero los abusos cometidos contra la población negra en este país africano terminaron hace tan sólo 16 años. Un pasado muy reciente con el que todavía conviven los ciudadanos sudafricanos.

Sudáfrica tiene 48 millones de habitantes. Ciudad del Cabo es una de sus ciudades más multiculturales, en ella viven un 0,40% de indios, un 14% de blancos, un 38% de negros y un 46% de mulatos.

Los efectos del Apartheid siguen coleando

En la época del Apartheid se crearon zonas llamadas townships en las que sólo debían vivir negros, zonas en las que sólo podían vivir mulatos, áreas que siguen existiendo a día de hoy.  Este sistema instaurado en 1948 dividió a negros y a mulatos para minimizar sus fuerzas.

Una vez erradicado el Apartheid, sus efectos siguen coleando.  Muchos mulatos y negros no tienen muy buenas relaciones porque según nos contaban el Estado de aquel entonces proporcionó privilegios a los mulatos frente a los negros, ya que su piel tendía a ser más blanca.

Muchos mulatos y negros no tienen muy buenas relaciones

Ahora, para reparar esos agravios, es el Estado quien construye viviendas que integran a personas de diferentes razas. Esa fusión se vive en la ciudad, salvo en áreas de alto poder adquisitivo en las que es habitual que vivan más blancos.

Mucha gente de los townships sienten que nada ha cambiado

Probablemente, hoy por hoy, las diferencias económicas son un hándicap mayor que cualquier otro en la sociedad sudafricana ya que muchas personas que residen en los townships sienten que nada ha cambiado, que nunca han podido disfrutar de su libertad, se sienten atrapados, creen que la situación no puede cambiarse, no aspiran a nada más. Sin embargo, también hay quien ha superado las penalidades. Es el caso de Dan Plato que de crecer y vivir en un township ha llegado a ser el alcalde de Ciudad del Cabo.

Otro aspecto que representa cómo son las relaciones entre personas de diferentes razas son las parejas mixtas. En la mayoría de las ocasiones los consejos de la familia, 'el qué dirán' impide que más personas decidan salir con un persona de otra raza.

Todavía hay reticencias respecto a las parejas mixtas

Masibulele nos explicó que su familia (que vive en una zona rural) se escandalizó cuando les dijo que tenía una novia blanca y que sus padres le obligaron a elegir; "si sigues con ella olvídate de tu familia, de vivir según la tradición". O Caroline, una joven británica que vive con su novio sudafricano en un barrio de negros y que se siente tan observada que prefiere estar en su casa antes que salir a la calle o ir a un restaurante con su novio.

Los mayoría de los jóvenes ya no tienen la mentalidad del Apartheid

No son muchos los que se atreven a romper las barreras y los que se aventuran son principalmente jóvenes que suelen ver la vida de otra manera, ellos nos decían; "¿no estamos en la nueva Sudáfrica?, esto ya debería estar olvidado".

Esto ya debería estar olvidado, dicen muchos jóvenes

Y muchos lo hacen porque en ese nuevo país hay personas que cada domingo se reúnen para disfrutar de todo aquello que le pueda aportar cada persona, independientemente de su raza. Esto sucede en un sólo township de los 12 que hay en Ciudad del Cabo, en Guguletu. Allí todos comen, beben, bailan, se divierten...

Dicen que son una minoría pero confían en que poco a poco esta forma de pasar el día deje de ser algo anecdótico y se convierta en el día absolutamente cotidiano.  Anne nos dijo como conseguirlo; "Yo creo que la gente tiene la capacidad de elegir y toda la gente tiene alma. Si tú puedes encontrar el alma de la gente, ese es el camino a seguir".