Anterior Más de 4.000 refugiados desembarcan en el puerto de Atenas provenientes de las islas griegas Siguiente Mas niega el pago de comisiones a CDC y denuncia una "persecución política" Arriba
Entre probetas - El Microondas - 01/06/10

Las aplicaciones científicas del microondas

|

Entre probetas

¿Quién dice que la Ciencia y, sobre todo, su Divulgación (ambas conmayúsculas) tienen que ser aburridas?¿Se puede divulgar e informar de los principales logros e hitos científicos sin dejar el humor, motor de vida, en el intento? Entre Probetas nació para informar. Entre Probetas surge para divertir. Mi labor como Profesor, Investigador y Director de Cultura Científica de una de las mejores universidades y centro de investigación del país -Universidad Autónoma de Madrid y Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, respectivamente- me permiten estar en primera línea informativa en áreas afines, o no tan afines, a mi propio desarrollo como científico; como biólogo molecular y microbiólogo. Emisión: Lunes a Jueves 15.36; Sábado 14.52; Domingo 09.52 y 14.52

Cuando el profesor Hertz construyó en 1888 un dispositivo para demostrar la existencia de las ondas electromagnéticas predichas por Maxwell, sus alumnos, entusiasmados ante el descubrimiento, le preguntaron sobre las posibles aplicaciones de estas ondas. La respuesta de Heinrich Hertz fue: "Supongo que ninguna·.

No podía imaginar que, poco más de un siglo después, los hornos microondas, las redes WiFi, los navegadores GPS y los teléfonos móviles funcionarían gracias a las microondas.

La utilidad de las microondas para calentar alimentos se descubrió casualmente a mediados del siglo XX. Percy Spencer, un ingeniero norteamericano, comprobaba dispositivos para radares cuando notó cómo una chocolatina que tenía en su bolsillo se derretía al situarse delante del generador de microondas. Pensando que podía deberse a la acción de estas ondas, probó a colocar unos granos de maíz y, a los pocos segundos, observó cómo se convertían en palomitas.

Los hornos microondas domésticos actuales generan ondas que pasan a través de los alimentos. El agua, las grasas y otras sustancias polares absorben estas ondas y se calientan mediante un proceso llamado calentamiento dieléctrico. Este efecto de calentamiento puede ser muy útil en un laboratorio de investigación.

En el grupo del Departamento de Química Inorgánica I de la Facultad de Ciencias Químicas de la UCM que dirige el profesor Reyes Jiménez Aparicio se está utilizando para suministrar energía en la síntesis de derivados de rutenio -metal poco abundante que se emplea como catalizador en algunas aleaciones del platino-.

Además, se está probando su efectividad tanto en la obtención de nuevos materiales como en la optimización de algunas reacciones que tradicionalmente suponen un proceso de varios días, un gasto energético elevado, una gran cantidad de disolventes y que necesita alta capacidad selectiva. Piense en ello la próxima vez que se haga unas palomitas en su microondas casero.

ENTRE PROBETAS

Suscríbete al podcast de Entre Probetas, el programa de divulgación científica de Radio 5 presentado por José Antonio López

Más contenidos de Noticias

anterior siguiente