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El juez expulsa de la sala en el inicio del juicio a un etarra acusado de planear un atentado en Azca

  • Iturbide ha sido llamado al orden cuatro veces por Gómez-Bermúdez
  • Hay cuatro acusados de intentar poner una bomba en el complejo financiero
  • La Guardia Civil dice que Sarasola confesó el golpe con todas las garantías

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Gómez-Bermúdez expulsa a un etarra de un juicio

El magistrado Javier Gómez-Bermúdez ha expulsado este martes de la sala de vistas al presunto etarra Joseba Iturbide por sus repetidas desobediencias a las indicaciones del tribunal que le juzga por su supuesta participación en el intento de atentado en el complejo Azca, el corazón financiero de Madrid.

Iturbide se sienta en el banquillo de los acusados junto a Mattin Sarasola, Igor Portu y Mikel San Sebastián, los tres etarras condenados la semana pasada a 1.040 años de cárcel cada uno como autores materiales del atentado de la T4, que tuvo lugar el 30 de diciembre 2006 y en el que murieron dos ciudadanos ecuatorianos.

En esta ocasión se les acusa de haber intentado atentar con coche-bomba en el complejo Azca, una acción terrorista que querían llevar a cabo antes de las últimas elecciones generales, celebradas en marzo de 2008, y que no llegaron a realizar porque fueron detenidos. El fiscal pide 33 años de cárcel para Portu y Sarasola y 30 para San Sebastián e Iturbide por delitos de integración en organización terrorista, tenencia ilícita de armas, tenencia y depósito de explosivos y conspiración para cometer estragos terroristas.

Actitud desafiante e insultos a los jueces

La actitud desafiante de Iturbide se ha hecho patente desde los primeros compases de la vista oral. No sólo se ha negado a contestar a las preguntas del fiscal, al igual que sus compañeros de banquillo, sino que ha descalificado al tribunal. "No quiero saber nada de torturadores como ustedes", ha asegurado dirigiéndose a los magistrados.

La paciencia del presidente del tribunal se ha agotado cuando Iturbide se ha girado hacia el público para comunicarse mediante gestos con sus amigos y simpatizantes que se encontraban en la sala de vistas.

"Es la tercera vez que se lo digo, como vuelva a hacer un gesto hacia el público le expulso de la sala", le ha advertido Gómez-Bermúdez interrumpiendo la declaración de un guardia civil que había participado en la detención de Sarasola.

El magistrado ha preguntado entonces al presunto etarra si le había oído, a lo que Iturbide ha contestado con un desdeñoso "sí, sí". "¿Sí?, pues le expulso", ha dicho Goméz-Bermúdez. El acusado ha continuado sonriendo y mirando al público mientras dos policías le trasladaban fuera de la sala de vistas.

Sarasola, San Sebastián y Portu también se han negado a declarar, en este caso limitándose a señalar que no reconocían la legitimidad del tribunal para juzgarles.

Sarasola confesó el atentado "con todas las garantías"

En el juicio ha testificado una agente de la Guardia Civil, que ha dicho que supieron que la banda planeaba el atentado en Azca gracias a la confesión "con todas las garantías" de uno de los procesados, Mattin Sarasola.

Según la agente, secretaria del atestado policial abierto después de la detención de los dos primeros el 6 de enero de 2008, fue entonces cuando se tuvo "la primera noticia" de que ETA planeaba atentar en Azca ese mismo año y durante su declaración policial Sarasola detalló "con todas las garantías" la preparación de este atentado y la comisión del de la T-4 de Barajas, culpándose de estos hechos a él mismo y a sus compañeros del comando "Elurra".

"No teníamos ningún tipo de información previa sobre el atentado de Azca", ha afirmado la guardia civil antes de insistir en que las declaraciones del terrorista les permitieron "dilucidar una serie de atentados sobre los que no teníamos conocimiento de quiénes habían participado".

Según el representante del Ministerio Público, para perpetrar el atentado en Azca, Portu alquiló en Irún (Guipúzcoa) un coche con el que los procesados se desplazaron a Madrid vía Zaragoza en los primeros días de diciembre de 2007 con el fin de "mirar el sitio donde colocar un vehículo-bomba", eligiendo el aparcamiento existente entre el edificio de El Corte Inglés y el BBVA.