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El Congreso argentino aprueba la unión entre homosexuales

  • Se aprueba una reforma del Código Civil
  • El cambio sustituye "marido y mujer" por "contrayentes"
  • Un rabino lo califica de "extorsión humana que puede destruir la familia"

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La primera pareja que logró casarse en Argentina, Jose Maria Di Bello y Alex Freyre
La primera pareja que logró casarse en Argentina, Jose Maria Di Bello y Alex Freyre

La Cámara de Diputados de Argentina ha dado un paso histórico para los homosexuales. Ha aprobado este miércoles una reforma del Código Civil para permitir los matrimonios entre personas del mismo sexo, una iniciativa que ha sido impulsada por los colectivos de homosexuales y rechazada por la Iglesia.

Tras haberse debatido durante doce horas, la reforma ha sido aprobada con 126 votos a favor, 109 en contra y cinco abstenciones.

El siguiente paso es lograr la aprobación del Senado para que entre en vigor.

La reforma aprobada consiste en cambiar varios artículos del Código Civil, donde los términos "marido y mujer" han sido reemplazados por "contrayentes".

Un precedente en América Latina

A pesar de que no es algo que se de habitualmente en otros debates parlamentarios, en esta ocasión los jefes de los grupos de legisladores oficialistas y opositores han dado libertad de acción a sus integrantes a la hora de votar esta iniciativa.

"Hemos sentado un precedente para el resto de América Latina, ahora nos queda por delante convencer a los senadores", ha declarado a los periodistas  la líder de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales, María Rachid, quien ha podido presenciar los debates.

La diputada Vilma Ibarra, de la fuerza de centro izquierda Nuevo Encuentro, ha destacado que esta reforma "otorga derechos a quienes los tenían restringidos" y "protege legalmente" a los niños adoptados por homosexuales.

Pero la reforma también cuenta con opositores. Un ejemplo de ello es el diputado opositor Mario Merlo, que ha votado contra la reforma porque "lo que está en juego es el concepto de matrimonio y no la consideración sobre las personas homosexuales y sus derechos".

El proyecto comenzó a discutirse en comisiones parlamentarias el año pasado ante el rechazo de la Iglesia y de grupos de abogados católicos e iba a ser analizado por la Cámara Baja el miércoles pasado, aunque finalmente la sesión se frustró por falta de acuerdo.

Dificultades para la reforma

El pasado martes, antes de comenzar la sesión, la Conferencia Episcopal afirmaba que aguardaba con "mucha preocupación" el tratamiento del matrimonio gay, con la convicción de que "la unión de personas del mismo sexo carece de los elementos biológicos y antropológicos propios del matrimonio y de la familia".

Por su parte, en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, con sede en Buenos Aires, el rabino Samuel Levin rechazó la iniciativa y tachó de "escándalo espiritual" que el Parlamento debatiera una ley de este tipo.

"¿Cómo un diputado puede levantar la mano para legalizar una extorsión humana que puede destruir todo lo que es la familia?", se preguntó.

Desde diciembre pasado cinco parejas homosexuales, una de ellas de mujeres, se han casado en Argentina en medio de una polémica judicial, en tanto que más de 60 han presentado recursos de amparo para lograr este mismo objetivo.

En Argentina sólo está permitida la unión civil entre personas del mismo sexo en cuatro ciudades, entre ellas Buenos Aires.

La Ley de Unión Civil de la capital, aprobada a finales de 2002, supuso el primer antecedente en el país y el primer reconocimiento de las parejas homosexuales en Latinoamérica.