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Las aerolíneas se ajustan el cinturón y la crisis económica impulsa las fusiones

  • Iberia y British Airways se han unido para crear la tercera aerolínea europea
  • Clickair y Vueling con su fusión se convierten en la tercera compañía española
  • Con la crisis aumenta la competencia, bajan los precios y el tráfico aéreo

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Las aerolíneas tradicionales están aprendiendo a marchas forzadas de las compañías de bajo coste a reducir gastos innecesarios y a adaptar su negocio a la crisis económica, que redujo el número de viajeros en un 9% en septiembre.

Las grandes compañías de bandera como Iberia y British Airways apuestan por ser aún más grandes para competir a escala global y mejorar la competitividad, juntas forman la tercera aerolínea europea, mientras que, a menor escala, Vueling y Clickair también se han fusionado para dar lugar a la tercera compañía española.

El matrimonio de conveniencia entre Iberia y British Airways se ha visto plagado de dificultades por la negociación de los fondos de pensiones de la compañía británica que ascienden a 3.000 millones de euros pero finalmente los consejos de administración de ambas han llegado a un acuerdo de fusión.

Ya hay acuerdo entre Iberia y British Airways. Ambas empresas han confirmado esta noche su fusión en una nueva compañía con domicilio social en Madrid, que se denominará TopCo y que tendrá a Antonio Vázquez como presidente, mediante una ecuación de canje de un 45% para la española y un 55% para la aerolínea británica. (13/11/09).

También se ha producido el relevo de Fernando Conte, al frente de Iberia, y Antonio Vázquez Romero es ahora el encargado de pilotar la fusión y asumir la presidencia de la nueva TopCo. El proceso de integración se prevé que se concluya a finales de 2010.

Conflictos laborales

Los tripulantes de cabina de Iberia aportan su granito de arena al exigir una subida salarial del 4% aunque su remuneración está muy por encima de la media del sector y además de las dos huelgas en octubre y noviembre han convocado 8 nuevos días de paros dando razones a 40.000 viajeros para cambiarse de compañía.

No son los únicos, los trabajadores de Air Comet, propiedad del presidente de la CEOE, también han ido a la huelga porque les adeudan cinco meses de sueldo.

Manifestación en Air Comet

La caída de beneficios de Iberia, perdió casi 182 millones hasta septiembre, ha obligado a sacar la tijera y además de negociar un ERE con los sindicatos decidió en abril congelar los sueldos de sus 140 directivos. Además va a lanzar una compañía de corto y medio radio y tiene el Plan 2012 prevé ahorrar 37 millones de euros anuales.

Cambio de aires

La irrupción de las low cost en 1997 cambió las reglas del juego y acostumbró a los pasajeros a precios bajos y a buscar las mejores ofertas por Internet.

Las aerolíneas tradicionales reaccionaron al aceptar el precio dinámico que se fija en función del canal, el momento, la demanda y están lanzando ofertas impensables hace unos años. Este jueves Iberia ha rebajado en un 35% el precio del puente aéreo entre Madrid y Barcelona.

La extensión de las nuevas tecnologías ha ayudado a recortar costes, por ejemplo Ryanair obliga a los viajeros a facturar la tarjeta de embarque y les cobra una cantidad si lo hacen en el aeropuerto.

Iberia, Vueling, Spainair y otras compañías permiten embarcar con el móvil, con un código de barras bidimensional enviado con un mensaje multimedia, algo que agiliza los trámites para los pasajeros que solo llevan equipaje de mano.

Nuevas estrategias

En la carrera por recortar costes también se han deslizado propuestas, cuando menos, curiosas por no decir descabelladas, Ryanair estudia habilitar aviones en los que los pasajeros puedan ir de pie, como en el autobús, e Iberia podría cobrar por las maletas en los billetes más baratos.

Iberia y la facturación de maletas

Si las aerolíneas tradicionales cada día se parecen más a las de bajo coste, las low cost también han redefinido su estrategia y aumentan el número de frecuencias diarias para seducir a los viajeros de negocios. EasyJet acaba de abrir nuevas rutas a Amsterdam y busca convencer a los ejecutivos de que es la mejor opción.

Parece el mundo al revés, las aerolíneas tradicionales tiran los precios y las de bajo coste intentan dar una imagen de calidad y seriedad. Todo en aras de la competencia, en un mercado donde el pastel es cada día más pequeño y los viajeros se guían cada vez más por las mejores ofertas.