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El español Pablo Ibar se encuentra en el corredor de la muerte desde el año 2000 en el penal de Raiford, en el Estado de Florida (EE.UU.)Amnistía Internacional
EFE Las huellas dactilares de
William Ortiz, sospechoso de los asesinatos por los que está condenado a muerte en EE.UU. el español Pablo Ibar, no coinciden con las recogidas en el lugar del crimen, ha informado este viernes el abogado de Ibar.
Benjamin Waxman, quien representa al español, ha señalado que este resultado "no significa mucho" y ha agregado que continuará con las pruebas de ADN del sospechoso. "Nos moveremos para
pedir un nuevo juicio", ha añadido Waxman.
El español Pablo Ibar se encuentra en el
corredor de la muerte desde el año 2000 en el penal de Raiford, en el Estado de Florida (EE.UU.).
Ortiz confesó la autoría, según un testigo La huellas de Ortiz, de 37 años y origen puertorriqueño, fueron tomadas el pasado 14 de septiembre por un experto de la defensa en el tribunal de Fort Lauderdale (norte de Miami), donde se tramita el caso.
Ortiz está
condenado a cadena perpetua en una cárcel del estado de Florida por otros crímenes, mientras que Ibar permanece desde el año 2000 en el corredor de la muerte en el penal de Raiford, en Starke, al norte del estado, condenado por un triple crimen cometido en 1994.
Waxman ya había adelantado que era bastante probable que las huellas dactilares tomadas a Ortiz no coincidiesen con las 31 que los asesinos dejaron en las paredes y muebles del lugar del crimen, "como
tampoco coinciden con las de Ibar", precisó entonces.
El letrado había pedido que se le practicaran estas pruebas después de que
un testigo declarara que Ortiz le había confesado que él era el autor de los asesinatos imputados a Ibar, sobrino del ex boxeador Jose Manuel Ibar, Urtain.
Condenado por triple asesinato Ibar está condenado a muerte por los
asesinatos de tres personas: Casimir Sucharsky, dueño de un club nocturno, y dos modelos, Sharon Anderson y Marie Rogers, que estaban en su casa de Miramar, en el condado de Broward.
Los crímenes fueron
grabados por cámaras de seguridad y un experto facial británico declaró que la imágenes del vídeo eran "granuladas y borrosas" y la calidad de la grabación pobre, por lo que no era posible concluir que el asesino e Ibar fueran la misma persona.
De acuerdo con Waxman, las abundantes y nuevas pruebas presentadas al juez Jeffre Levenson, quien preside el caso, durante las vistas judiciales que se han celebrado deberían comportar la anulación de la condena de su cliente.