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Al Megrahi promete ofrecer pruebas que demuestren su inocencia antes de morir

  • Abdelbaset Alí al Megrahi ha concedido una entrevista al diario 'The Times'
  • Ha prometido que antes de morir presentará pruebas que demuestren su inocencia

Al Megrahi ha manifestado sentirse "muy muy feliz" por su vuelta a casa

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El único condenado por el atentado de Lockerbie, Abdelbaset Alí al Megrahi, ha prometido que antes de que muera presentará pruebas que demuestren que no tuvo nada que ver en el atentado en el que murieron 270 personas en 1988.

"Si hubiera habido justicia en Reino Unido me absolverían de los cargos o bien el veredicto hubiera sido anulado porque no era justo. Ha habido un aborto involuntario de la justicia", ha dicho Al Megrahi en una entrevista concendida desde su residencia en Trípoli al diario británico 'The Times'.

 

El cáncer terminal que padece el libio fue el motivo por el cual el Gobierno escocés decidió ponerle en libertad y enviarle a su hogar a pesar de la pena de cadena perpetua a la que fue condenado en 2001.

Una decisión que provocó el malestar de Reino Unido y Estados Unidos además de los familiares de las víctimas que consideraron que no se estaba cumpliendo con la justicia.

 

"Mi mensaje a la comunidad británica y escocesa es que sacaré la verdad a la luz", ha dicho Al Megrahi, de 57 años, quien siempre ha defendido su inocencia en el atentado contra un avión de la Pan Am que estalló en pleno vuelo el 21 de diciembre de 1988.

"No te preocupes Obama, son solo tres meses"

Asimismo también ha indicado que el presidente estadounidense, Barack Obama, y otros líderes que han tachado de "error" la decisión del Gobierno escocés, debería saber que no va a hacer otra cosa que no sea ir al hospital para recibir tratamiento contra el cáncer que padece y esperar a que le llegue la muerte.

"No te preocupes Obama, son sólo tres meses", ha dicho el libio en referencia al tiempo de vida que le pronosticaron los médicos que le atendieron y al malestar que el inquilino de la Casa Blanca mostró por su liberación y su posterior acogida en Libia.  "(Obama) sabe que estoy muy grave. De sobra es conocida la clase de enfermedad padezco", ha precisado. 

No obstante, el único condenado por el atentado ha dicho entender la ira y el enfado de los familiares de las víctimas al conocer la noticia de su liberación. "Me odian. Es normal que actúen así", ha precisado. "Creen que soy culpable de lo ocurrido pero en realidad se equivocan. Algún día la verdad dejará de estar escondida y saldrá a la luz. La verdad nunca muere", ha explicado.

"Muy feliz" por su vuelta a casa

Rodeado de su familia, sus hijos y nietos y de su madre, que no dejó de llorar durante la entrevista, Al Megrahi ha manifestado sentirse "muy muy feliz" por su vuelta a casa.

A su llegada a Trípoli,  fue recibidio por cientos de personas que ondeaban banderas escocesas y líbias además de por el hijo del dirigente libio, Muamar Gadafi.

"Cuando los médicos me comunicaron que me quedaba poco de vida, mi único deseo fue volver a casa con mis allegados y estar con ellos todo el tiempo posible antes de pasar a la otra vida", ha concluido.