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El G-8 reúne a los máximos dirigentes mundialesEFE/Claudio Lattanzio
IÑAKI DÍEZ (CORRESPONSAL DE RNE EN ROMA) Casi 6.000 personas hartas de todo, de su precariedad, de su aburrimiento, de los terremotos han encontrado en la curiosidad una forma de entretenimiento este fin de semana.
La comisaria de L'Aquila ha abierto sus puertas el sábado y domingo para que los habitantes de la ciudad devastada
puedan pasear por los lugares donde se reunieron la pasada semana los 8 grandes de la tierra. LA sala de
encuentros del G 8, la del G 5, la exposición sobre el terremoto...
Siempre acompañados por un grupo de guías voluntarios, pudieron
comprobar las vistas desde la habitación de Obama, la comodidad de la cama de Sarkozy, tumbarse en la cama donde Gordon Brown soñó, si es que el primer ministro inglés alberga algún sueño o donde Domitri Mevdevev bajó los párpados que alojan su fria mirada.
El
éxito de la iniciativa ha sido tanto, que las autoridades se plantean volver a abrir las puertas de la comisaría el próximo fin de semana para atender las demandadas de quienes también quieren curiosear por los recovecos que fueron centro de atención mundial hace unos días.
Y, mientras,
las sacudidas recuerdan a los aquilanos que viven en tierra trémula. Se han producido varias en la últimas horas. La más fuerte 15 minutos después de media noche cuando el temblor fue de 3,6 grados en la escala Richter