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El ejército paquistaní intensifica las tareas de rescate en la zona del seísmo

  • La cifra de personas fallecidas oscila entre los 130 y los 215
  • En las zonas montañosas de difícil acceso se utilizan helicópteros para los rescates
  • 15.000 personas se han quedado sin casa y muchos han pasado la noche a la intemperie
  • Las infraestructuras y comunicaciones han sido dañadas

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Aumentan las víctimas del terremoto en Pakistán

El Ejército de Pakistán y las agencias internacionales redoblan este jueves los esfuerzos en las labores de rescate en el suroeste del país, donde más de 130 personas, según la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres, han perdido la vida a causa del terremoto registrado el miércoles y que tuvo varias réplicas. France Press, citando la información de un ministro provincial, eleva el número de víctimas mortales a 215 muertos.

La portavoz de Unicef en Pakistán, Antonia Paradela, ha asegurado que el Ejército está desarrollando una intensa actividad y que está utilizando helicópteros para llegar a las zonas montañosas de difícil acceso.

Ha explicado que muchos vecinos de las zonas afectadas han abandonado sus casas y han pasado la noche a la intemperie por temor a nuevos temblores.
  
El terremoto se registró en torno a las cuatro de la madrugada del miércoles y tuvo su epicentro en las montañas de Chiltan, a unos 70 kilómetros de Quetta, la capital baluchi.

Doce horas más tarde, se registró una réplica de igual intensidad en la misma zona, a la que siguió otra más durante la pasada noche.

Tareas de rescate complicadas

Según Paradela, los seísmos se han producido en una zona muy pobre y montañosa, donde las temperaturas son bajas y los accesos difíciles, por lo que las tareas de rescate están siendo complicadas.

Además, las infraestructuras y las comunicaciones han resultado dañadas como consecuencia de los temblores y hay zonas a las que el acceso por carretera es imposible.

Los distritos más afectados son Loralai, Chaman, Pishin, Kuchlak, Quetta y sobre todo Ziarat, donde se calcula que unas 15.000 personas se han quedado sin techo.

El Gobierno ha pedido la cooperación de las organizaciones multinacionales para proveer de agua potable, alimentos, tiendas de campaña y asistencia básica a los afectados, agregó Paradela.

La portavoz de Unicef explicó que los vecinos de la zona son sensibles a este tipo de catástrofes, ya que todavía recuerdan el terremoto que en 1930 destruyó la ciudad de Quetta o el de 2005 en el que murieron 75.000 personas.

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