RTVE.ES - MADRID Si el agua de nuestros océanos sigue calentándose,
las tormentas tropicales serán cada vez más fuertes. Es la conclusión a la que ha llegado el científico James Elsner, de la Universidad de Florida.
"El aumento de la actividad tormentosa que estamos viendo este año se debe al calentamiento de los océanos", explica Elsner.
Gustav tomó tierra el lunes al oeste de Nueva Orleans y
tres tormentas más acechan Estados Unidos desde el miércoles. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica ha previsto que este año
llegarán entre 12 y 16 tormentas tropicales entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, entre seis y nueve tifones y entre dos y cinco huracanes.
Muchos científicos climáticos han vinculado la actividad tormentosa al aumento de las temperaturas de los océanos en el norte del Atlántico, bajo la
llamada teoría del motor caliente: los ciclones tropicales calientan el agua que, a su vez, hace que las tormentas sean más intensas.
La investigación confirma la relación Los investigadores estadounidenses llevan 26 años estudiando a través de datos vía satélite y han confirmado que las tormentas se han endurecido como resultado de un incremento de la temperatura oceánica.
Elsner, cuyo estudio ha sido publicado por la revista
Nature indica que las aguas tropicales
han aumentado su temperatura hasta 0,33 grados centígrados desde 1981 aunque asegura que, en realidad, pocos ciclones tropicales alcanzan su máxima intensidad.
La intensidad de los ciclones puede determinarse por otros factores, como el lugar donde se forman o la actividad solar.
Las conclusiones del estudio se asemejan a las proyecciones hechas el año pasado por la Comisión Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU, que ya dijo que el calentamiento global podría provocar tormentas más intensas.
No obstante, tanto la ONU como Elsner
no han hecho referencia alguna a que las temperturas crecientes en los océanos fueran por causa humana.