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La policía británica puso a Portugal en la pista de una red pederasta en relación con el caso Maddie

  • La policía británica envió un mail a Portugal para investigar esta posible relación
  • Una red pederasta ordenó tres días antes de la desaparición el secuestro de una niña
  • Un miembro de la red habría fotografiado a Mady como posible candidata para el secuestro
  • Los padres no participaron en la reconstrucción por miedo a ser acusados de negligencia
  • Los medios ingleses y portugueses siguen desgranando el sumario policial publicado 

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Este es el mail que la policía británica envió a la policía portuguesa en el que se vinculaba el caso de la desaparición de Madeleine McCann con una red de pederastas.
Este es el mail que la policía británica envió a la policía portuguesa en el que se vinculaba el caso de la desaparición de Madeleine McCann con una red de pederastas.

Poco a poco se van revelando más detalles de la investigación relacionada con la desaparición en Portugal de Madeleine McCann en mayo de 2007. La publicación de los más de 20.000 folios que componen las diligencias policiales, que esta misma semana se han hecho públicas y que han dejado claro que el caso se cerró por falta de pruebas, hace que cada día salgan a la luz nuevas claves del caso.

Según publica Daily Telegraph, la policía inglesa informó a la policía portuguesa, a través de un correo electrónico, de la existencia de una red pederasta en Bélgica que, tres días antes de que la niña británica desapareciera, ordenó el secuestro de una "niña pequeña". Alguien conectado a esa red fotografió a Madeleine durante su estancia en el Algarve como posible "candidata" al secuestro y la red decidió aceptar la macabra propuesta.

Esta información, que llegó de forma anónima a la policía del Reino Unido, se envió a Portugal el pasado 21 de abril y, según cuenta el diario, la Policía Judiciaria de Portimao hizo llegal el mail a Ricardo Paiva, uno de los responsables policiales encargados del caso. El 28 de abril la policía lusa envió la información a la Interpol para que iniciase un investigación de forma urgente y el 23 de mayo la Interpol derivó los datos a sus agencias del Reino Unido, Bélgica, Alemania y Finlandia.

Estos hechos confirmarían la teoría de los padres de Madeleine, Gerry y Kate McCann, que siempre han defendido que su hija fue secuestrada, pidiendo que las líneas de investigación se centrarán en esa vía. Precisamente, el martes se conocía que los padres fueron declarados sospechosos por la policía portuguesa a pesar de que no existía ninguna "prueba concluyente" en su contra ya que los análisis de los rastros de sangre y cadáver detectados por perros en las pertenencias, el apartamento y el automóvil alquilado por el matrimonio casi un mes después de la desaparición de Madeleine no fueron definitivos.

Las diligencias policiales, que ahora desgranan día a día los periódicos ingleses y lusos, también han revelado la existencia del retrato robot de dos posibles sospechosos que estuvieron merodeando por la zona días antes y que fueron vistos por varios testigos. Retratos que nunca fueron divulgados, lo que ha causado más indignación a los progenitores de la pequeña.

Los McCann se negaron a reconstruir los hechos por miedo a ser acusados de negligencia

El matrimonio McCann y los amigos con los que pasaban las vacaciones en Portugal rechazaron realizar la reconstrucción de los hechos ante el miedo de ser acusados de negligencia por dejar sola a la niña, según informa el Jornal de Noticias.

En unas declaraciones publicadas en el diario, el portavoz de los McCann, Clarence Mitchell, ha indicado que los abogados aconsejaron a los médicos británicos que no se desplazasen a Portugal a participar en esta iniciativa organizada por la Policía Judicial lusa.

La policía portuguesa tenía previsto reconstruir en mayo pasado los hechos acaecidos la noche que desapareció Madeleine McCann del apartamento turístico en el que dormía junto a sus hermanos gemelos para intentar aclarar las contradicciones existentes en las versiones de lo sucedido.

La pareja británica podría haber sido acusada bajo las leyes lusas de negligencia en sus obligaciones al salir a cenar con sus amigos y dejar en el apartamento, sin la vigilancia de un adulto, a tres hijos de apenas dos y tres años.

Sin embargo, la Fiscalía exoneró a los padres de esta acusación, aunque en el sumario del caso consideró que con su rechazo a esta reconstrucción "perdieron la posibilidad de demostrar aquello que han protestado desde que fueron declarados sospechosos: su inocencia sobre el fatídico acontecimiento".